ADAPTACIÓN DE UN INTERCAMBIO DE CORRESPONDENCIA XIX: sobre el problema de las especies domésticas asilvestradas y las exóticas invasoras, las tecnosoluciones aplicadas al mismo y la infame confusión entre ecologismo y animalismo.
K: En este momento, una de las polémicas más candentes en Turquía es la de los perros callejeros. Su población (también la de los gatos) ha aumentado enormemente. Según la ley, los ayuntamientos deben esterilizarlos, pero no pueden acogerlos en refugios y deben devolverlos al lugar donde los recogieron después de examinarlos y esterilizarlos. En la práctica, las tasas de esterilización que se llevan a cabo no son suficientes para reducir su población, y mucho menos para controlarla. La actitud de la gente hacia los animales callejeros también ha cambiado en los últimos diez años. Se han vuelto mucho más tolerantes con estos animales. (Creo que esto tiene que ver principalmente con la urbanización y el mayor aislamiento de las personas). La gente lleva a cabo campañas para alimentarlos. Distribuyen comida en las calles, construyen refugios, etc. También presionan a los ayuntamientos para que hagan lo mismo. Como resultado, la población de perros callejeros sigue aumentando. Según diferentes estimaciones, entre 3 y 10 millones de perros callejeros vagan por Turquía. Esto ha empezado a causar algunos problemas con los seres humanos. Cada vez se oyen más casos de perros que atacan a personas, algunas de las cuales mueren. La rabia está en aumento. Por lo tanto, el gobierno está trabajando en una ley para resolver este problema. Las medidas que se barajan incluyen también el sacrificio. Esto ha provocado una enorme reacción por parte de los activistas en defensa de los animales y las dos partes (los que quieren que los perros desaparezcan de las calles a toda costa y los que prefieren mantener el statu quo actual) discuten acaloradamente en las redes sociales, la televisión, etc.
Como puede usted imaginar, casi nadie ve el problema desde la perspectiva de la Naturaleza salvaje. Los perros y los gatos son especies invasoras introducidas artificialmente por los seres humanos en diversos ecosistemas. Los seres humanos fomentan enormemente el aumento de su población. Los perros y los gatos domésticos (especialmente los callejeros) ejercen una gran presión sobre las especies salvajes. Recuerdo haber leído que los gatos matan entre 1.000 y 3.000 millones de aves al año sólo en Estados Unidos. Amenazan a algunas especies con la extinción. Supongo que el problema no es menos grave en Turquía. Los gatos callejeros son toda una sensación en Turquía. La gente y las instituciones públicas están atentas para protegerlos, alimentarlos, darles cobijo, etc. Como resultado, la presión de los gatos sobre las aves debe ser mayor en Turquía que en Estados Unidos. Los perros, especialmente los perros asilvestrados que vagan por el campo, están causando un gran daño a la Naturaleza. Matan aves y pequeños mamíferos. Compiten con lobos, zorros y chacales. Contaminan el patrimonio genético de estas especies salvajes mediante el cruzamiento. Transmiten enfermedades a los animales salvajes.
Entonces, ¿tal vez esa nueva ley sea algo positivo? No creo que la ley propuesta pueda aplicarse sin problemas. En primer lugar, hay y habrá una enorme reacción contra el sacrificio por parte de los activistas en defensa de los animales. Como resultado, se encontrará una solución de compromiso: acoger a los perros callejeros en refugios y esterilizarlos. Sin embargo, esa política sería una enorme pesadilla en términos logísticos y acabará por no ser aplicable. Al final, ocurrirá lo peor: recogerán a los perros y los abandonarán en zonas boscosas remotas. Estos perros serán una gran molestia para la fauna salvaje de esos lugares. La desaparición de los perros de las calles aumentará aún más el número de gatos callejeros que deambulan por las ciudades, lo que empeorará la presión que ejercen sobre las aves. En resumen, como todos los problemas que crean los seres humanos, el problema de los animales callejeros también es difícil de resolver, y las soluciones propuestas sólo lo agravan aún más.
Lo más exasperante es que muchos activistas por los derechos de los animales piensan que los perros y gatos domesticados forman parte de la Naturaleza. Uno de sus argumentos es que los seres humanos invaden su hábitat natural y que, al matarlos, sólo perturbaríamos el equilibrio de la Naturaleza. (Creo que la mayoría de ellos realmente piensan así. Aunque quizás una pequeña minoría plantea este argumento de manera deshonesta, tratando de confundir a la gente). Por supuesto, la mayor parte de su argumento no tiene nada que ver con la Naturaleza. Tratan de apelar mayormente a los sentimientos de lástima, y su argumento principal es la santidad de la vida.
¿Qué opina usted al respecto?
UR: Creo que en general tiene usted razón. Y ha dado en el clavo en algunos puntos. Intentemos ordenar las ideas principales ...