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lunes, 18 de agosto de 2025

INTERCAMBIO DE CORRESPONDENCIA XVII

 






ADAPTACIÓN DE UN INTERCAMBIO DE CORRESPONDENCIA XVII: sobre la humanización de las máquinas.

 

K: Quiero añadir algo a los comentarios que hace usted en su blog sobre los robots que tienen características similares a las de los seres humanos, incluso demasiado similares.

En la cultura popular, los robots o las máquinas no suelen representarse como seres desprovistos de emociones similares a las de los seres humanos. Incluso en aquellas películas que supuestamente representan un conflicto entre seres humanos y máquinas, a menudo hay máquinas o robots “buenos” que ayudan a los humanos. Estos robots se retratan con características y emociones similares a las humanas (algunas peculiaridades individuales o giros lingüísticos, emociones “buenas” como la simpatía, el altruismo, el coraje, el sentido del humor, etc.). La trama real de estas películas es que esas máquinas “buenas” desarrollan esas características similares a las humanas a lo largo de la película al hacerse amigas de las personas u observarlas, o que los seres humanos les enseñan esas capacidades similares a las humanas, al ver su predisposición para ellas. En la película Terminator, el protagonista es un robot de este tipo.

Por supuesto, los creadores de la película utilizan estas técnicas (robots similares a los seres humanos que muestran características humanas) para despertar las emociones de los espectadores y hacer que amen a los personajes y a la película. Sin embargo, estas representaciones de robots similares a los humanos también funcionan como propaganda. Acostumbran a las personas a los robots, les hacen sentir más cercanas a las máquinas y las normalizan.

En la vida real, las empresas que desarrollan robots añaden cualidades humanas a sus máquinas para hacerlas más atractivas para los consumidores. Puede que no sean estrictamente cíborgs humanoides, pero generalmente tienen algunas características humanas para atraer a las personas. Un ejemplo de lo que intento decir es la versión parlante de ChatGPT. No sólo suena demasiado humana, sino que también habla como un ser humano extremadamente emocionado y enérgico. Suena entusiasta, alentadora, optimista, etc. Sin duda, se trata de una técnica de marketing. Además, está equipada con todas las típicas opiniones y valores políticamente correctos.

Aparte de las características humanas, las empresas también pueden utilizar el “efecto enternecedor”, la tendencia de las personas a gustarles las cosas pequeñas y parecidas a los bebés.

UR: Creo que sus comentarios sobre si los robots tienen características humanas o no son en su mayoría acertados y dignos de tener en cuenta, pero al mismo tiempo no refutan mi afirmación de que, hasta la fecha y en la cultura popular, los robots suelen considerarse como seres sin sentimientos y exclusivamente fríos y lógicos, sin emociones. No me refiero sólo o principalmente a algunas películas de ciencia ficción, novelas y similares, sino al uso mayoritario del lenguaje y a las ideas comunes de la gente corriente acerca de los robots. Hasta la fecha, en todo el mundo, decir que alguien es o actúa “como un robot” significa que esa persona es (o parece ser) fría, calculadora, lógica, hiperracional, metódica y completamente desprovista de emociones o cualquier otra característica no racional; o simplemente que se comporta de forma automática sin ser consciente de lo que hace. Y, por lo general, todo esto se considera algo malo en un ser humano.


 [Este texto es más largo, para leerlo completo en formato pdf haz clic aquí]

martes, 23 de julio de 2024

INTERCAMBIO DE CORRESPONDENCIA XV (Parte I)

 




ADAPTACIÓN DE UN INTERCAMBIO DE CORRESPONDENCIA XV (Parte I): sobre algunas excusas para no rechazar el sistema tecnoindustrial.


A: Éstas son las preguntas frecuentes que me hacen los surcoreanos. Sin embargo, parece que estas preguntas son bastante predominantes en Internet a nivel global.

·    “Si eliminásemos la tecnología avanzada, ¿cómo evitaríamos un impacto de asteroide en el futuro?”

·    “Nuestro Sol se convertirá en una gigante roja dentro de unos miles de millones de años. ¿Cómo podrá la especie humana escapar de la gigante roja sin tecnología avanzada?”

·    “Aunque destruyamos el sistema tecnológico, la gente lo volverá a construir en el futuro. ¿Tienen ustedes un plan para evitar definitivamente la reconstrucción del sistema tecnológico?”

Y a menudo utilizan estas preguntas como excusa para rechazar la revolución antitecnológica.

Mi respuesta a estas preguntas es que:

i)   ¿Por qué demonios tendríamos que temer un futuro tan lejano, un futuro de dentro de cientos o miles de millones de años? Todo muere algún día. Los seres humanos mueren, los animales mueren, los planetas mueren, las estrellas mueren, incluso el universo mismo morirá en un futuro lejano. Si el ser humano se extingue por el impacto de un asteroide o de una gigante roja, deberíamos aceptar nuestro destino.

ii) ¿Qué sentido tiene pensar en prevenir catástrofes futuras como el impacto de un asteroide o un Sol gigante rojo si la humanidad se extingue debido al desastre ecológico causado por el sistema tecnológico antes de que se produzca el impacto de un asteroide o una gigante roja?

iii)   Aunque el sistema tecnológico sobreviviese al desastre ecológico y viviese para siempre, ¿qué sentido tendría el progreso tecnológico si perdemos nuestra humanidad, nuestros cuerpos humanos y las emociones humanas como el amor, la simpatía, el sentimiento ético, la aspiración estética, el deseo de libertad, etc., a causa del progreso tecnológico?

iv)   Rechazar la revolución antitecnológica porque el sistema tecnológico volverá a ser construido en un futuro lejano es como rechazar que extirpen un cáncer de tu cuerpo porque el cáncer volverá a crecer de nuevo en el futuro. O como rechazar salvar a tu hijo que se está ahogando porque morirá de todos modos en el futuro cuando sea viejo.

En la mayoría de los casos, siguen insatisfechos con mis respuestas y no cambian de opinión.

Mi hipótesis es que la idea del colapso total del sistema tecnológico supone una carga psicológica excesiva para estas personas por lo que inventan y lanzan cualquier excusa para rechazar la revolución antitecnológica sin pensar profundamente en ella. Y por muy buenas respuestas que les demos, no cambiarán de opinión porque su rechazo a la revolución antitecnológica se basa en la emoción, no en la razón.


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domingo, 6 de marzo de 2022

La onda del futuro

 

Nota importante de Último Reducto


La onda del futuro[1]

Por Theodore J. Kaczynski

Algunas personas han propuesto que las ciudades del futuro deberían estar cubiertas por enormes cúpulas para protegerlas de la lluvia y hacer posible que toda la ciudad se mantenga a una temperatura constante, y no hay duda de que esta idea acabará llevándose a cabo. Ha habido algo de debate acerca de si estas cúpulas deberían ser opacas, para proteger a la gente de la luz solar y cosas similares, o transparentes para que la gente pueda ver el cielo. Mi opinión personal es que deberían ser transparentes. Puede que en la actualidad ustedes piensen que no hay mucho que ver en el cielo, pero en el año 2000 las cosas podrían ser muy diferentes. Me refiero a la posibilidad futura de que controlemos las nubes.

En el presente, los científicos no tienen el control sobre la hora a la que las nubes van a pasar o las formas que adquirirán. A veces hay tantas nubes que no hay suficiente luz afuera y a veces no hay ni una nube; y sus formas son completamente irregulares y sin sentido. No es bueno para la ciencia que haya cosas que escapen a su control. En el año 2000, sin embargo, será posible que los científicos controlen las nubes de modo que aparezcan a intervalos regulares definidos y tengan formas geométricas predeterminadas. Por ejemplo, las nubes podrían ser cúbicas los lunes, tetraédricas los martes, dodecaédricas los miércoles, etc. No debería subestimarse el valor educativo de esto. Y el momento en que aparezcan las nubes estará programado de un modo tan preciso que podrán ustedes poner en hora sus relojes mirándolas. 

Ahora bien, puedo predecir de antemano que va a haber algunas ancianitas sentimentales que se opondrán a esto. Por ejemplo, dirán que hay alguna gente a la que le gusta mirar a las nubes y señalarán que a los niños les gusta imaginar que ven caras, animales y cosas similares en las extrañas formas de las nubes. Dirán que mirar a las nubes controladas sería demasiado aburrido. Sin embargo, esta dificultad no sólo podrá ser remediada, sino transformada en una ventaja. Los científicos del futuro serán capaces de hacer que las nubes se muevan y cambien siguiendo patrones definidos, de modo que formarán imágenes y mostrarán historias, igual que la televisión. Por tanto mirar a las nubes del futuro en realidad será mucho más interesante y entretenido que mirar a las de hoy. De hecho, se emitirán en el cielo programas educativos de forma regular y planificada, lo que ayudará a enseñar a los niños todos los datos científicos que necesiten conocer para apañárselas en el mundo del mañana. Y la nube-visión será incluso mejor que la televisión educativa, porque la gente no podrá cambiar a un canal que emita violencia.

Recuerden, las nubes son de ustedes y serán controladas por su bien.

Otra cosa que preocupa a estas viejecitas y a otras almas delicadas es que el avance de la ciencia y de la industria podría destruir el mundo natural. Estos miedos son totalmente infundados. En los Estados Unidos se ha creado un Sistema de Parques Nacionales para proteger nuestra vegetación y nuestra fauna salvaje y en el futuro nuestros Parques Nacionales  serán incluso mejores, mucho mejores, que los de hoy en día. Por ejemplo, en el año 2000 cada animal tendrá puesto un pequeño radiotransmisor de forma permanente de forma que los zoólogos puedan vigilar su situación y su estado. Esto les permitirá  ayudar a los animales enfermos o a aquellos que estén en algún problema. Los biólogos podrán modificar el terreno cuando sea necesario y plantarán todas las plantas forrajeras adecuadas que hagan falta para asegurarse de que los animales obtengan una nutrición adecuada. (De hecho, algo de esto ya se está haciendo incluso en la actualidad, en algunos de nuestros parques nacionales). Por una módica tarifa, el público será admitido en los parques –bajo la supervisión de guías especialmente cualificados para asegurar que las personas irreflexivas no dañen nuestro precioso patrimonio natural. Incluso se podrá lograr que los cerebros de los animales estén controlados por medio de dispositivos electrónicos que permitan obligarles a llevar a cabo sus hábitos menos frecuentes a voluntad del guía para así poder educar a los espectadores. 

Los espíritus sensibles y los carcas ignorantes que aún viven en el pasado creen que el avance de la tecnología podría quitarnos parte de nuestra libertad. Sin embargo esto es una estupidez supersticiosa. La verdad es justo lo contrario. La ciencia del mañana hará posible que tengamos mucha más libertad de la que tenemos hoy en día. De hecho, en el año 3000, seremos capaces de abolir todas las leyes, porque la gente será mejorada de modo que ya ni siquiera querrán nunca hacer nada que no sea por el bien de la sociedad. Nada más nacer, la mente de cada bebé será ajustada por los científicos para que cuando crezca se convierta en un ciudadano cívico, solidario, sano, feliz y deseoso de ser útil a la comunidad.

Y si a alguien no le gusta todo esto, los psicólogos del futuro serán capaces de repararle para que le guste.



[1] Traducción a cargo de Último Reducto del texto de “The Wave of the Future”, publicado originalmente en The Saturday Review, 13 de junio de 1970. N. del t.

viernes, 21 de enero de 2022

Cómo reemplazará la gente a las máquinas

Nota importante de Último Reducto


Cómo reemplazará la gente a las máquinas[1]

Por Theodore. J. Kaczynski

La ciencia de la genética está avanzando rápidamente hacia la posibilidad práctica de modificar genéticamente a los seres humanos. Pocos de entre los que no somos genetistas hemos comprendido completamente el hecho de que la ingeniería genética supone la solución a todos los problemas del mundo. Considérese el problema de la población, por ejemplo. En unos quince años, la ciencia será capaz de crear una raza de gente de tres pies[2] o menos de altura, pero con cabezas de tamaño normal para poder albergar cerebros de tamaño normal. Mediante la reducción de su estatura a la mitad, se estará reduciendo su peso a un octavo de su valor original. Así, la cantidad de oxígeno, alimento, etc. que cada persona consumirá se verá reducida a un octavo y el mundo será capaz de albergar ocho veces más gente.

Esta propuesta también implica una solución a los problemas del crimen y la violencia. Las personas con cuerpos diminutos de tres pies tendrán que usar toda su energía sólo para mantener erguidas sus cabezas y apenas les quedarán fuerzas suficientes para causarse daños físicos unas a otras. Además, a ciertos grupos especialmente seleccionados, tales como los policías o los científicos, se les permitirá tener cuerpos de tamaño normal y así no tendrán dificultades en controlar a los criminales de tres pies de altura. ¿Puede usted imaginarse a una turba de hippies drogados de tres pies de altura tratando de llevar a cabo una revuelta contra policías de seis pies de altura? Ja, ja, ja. De hecho, se podrían crear policías de diez pies de altura. 

Claro que la modificación de burdas características físicas tales como la estatura, el peso, el número de brazos y piernas, etc. sólo será el principio. Después seremos capaces de modificar en detalle la estructura química y eléctrica del cerebro. De este modo seremos capaces de eliminar toda forma de enfermedad mental. Sólo piénselo. No más hospitales mentales repletos de lunáticos. No más criminales, no más drogadictos, no más conductores imprudentes, no más comunistas, ni más reaccionarios intolerantes contrarios a la Ciencia. Es más, no habrá más infelicidad. Ya que, en lugar de esforzarnos por crear una sociedad que haga feliz a la gente –algo que la humanidad lleva intentando sin éxito desde los albores de la civilización- podríamos simplemente diseñar a los seres humanos para que sean felices sean cuales sean las condiciones sociales que existan en ese momento. Por ejemplo, podríamos fabricar trabajadores que disfruten estando desempleados y en general personas a las que les guste la ingeniería genética.  

Podremos eliminar el inútil gasto de energía que implica el sexo. Podremos dar a la gente todo el placer del sexo simplemente estimulando eléctricamente las áreas adecuadas de sus cerebros; y la reproducción podría ser llevada a cabo de un modo más eficiente sin todo ese jaleo. En vez de ser creadas mediante la unión de un espermatozoide y un óvulo, las personas podrían ser producidas en fábricas a partir de materias primas inorgánicas.

Incluso los ignorantes anti-ciencia deberían ansiar la llegada de la ingeniería genética. Estos personajes están siempre preocupándose por que la gente pueda llegar a ser remplazada por máquinas. Sin embargo, con la llegada de la ingeniería genética, cambiarán las tornas: las máquinas serán reemplazadas por gente. Por ejemplo, seremos capaces de crear personas con cuerpos minúsculos y solamente rudimentarios, pero con cerebros gigantescos que ocuparán cada uno la totalidad del volumen del Empire State. Con sus circuitos apropiadamente programados, estos cerebros serán capaces de reemplazar a las computadoras electrónicas. A lo que voy es a que cuando hayamos creado gente que funcione exactamente como máquinas, ya no hará falta fabricar más máquinas. Ya sólo fabricaremos gente.

Los individuos emocionalmente confundidos que simplemente no comprenden lo que la ciencia está tratando de hacer a menudo se asustan ante tales visiones del futuro. No entienden que no se puede parar el progreso, que no se puede dar marcha atrás al reloj. No entienden que la ciencia es poder y que por eso quienes están a favor de la ciencia siempre ganan.

De cualquier modo, si un hatajo de patanes ignorantes como esos piensan que pueden detener la marcha del progreso, van dados. Si dan problemas, reconstruiremos su ADN y los convertiremos en sapos. Y si piensa usted que esto es una broma, sólo espere  treinta años y verá de lo que seremos capaces para entonces, imbécil.

 



[1]Traducción a cargo de Último Reducto de “How People Will replace Machines”, publicado originalmente en Hattiesburg American, 1 de junio de 1980. N. del t.

[2] 1 pie = 30,48 cm. N. del t.

martes, 5 de febrero de 2019

Crítica a "La estirpe de los libres" de Benigno Varillas




La siguiente crítica se refiere a la edición del 14 de marzo del 2018 de La Estirpe de los Libres. Es una adaptación de la crítica remitida directamente al autor de dicho libro, Benigno Varillas. Aunque seguramente muchos lectores no hayan leído La Estirpe de los Libres, tampoco es imprescindible haber leído este libro para leer, entender y sacar provecho de esta crítica.

La estirpe de los tecnoilusos: crítica a La estirpe de los libres
Por Último Reducto
En esta crítica me centraré en los puntos clave o premisas básicas y generales en que basas tu obra, dejando de lado normalmente los múltiples fallos concretos y puntuales que aparecen en el texto, desde defectos de estilo, errores tipográficos, ortográficos y gramaticales, hasta numerosas imprecisiones técnicas que, ya por sí solas, deslucen la obra y hacen dudar sobre tu grado de conocimiento acerca de las materias tratadas y de tu rigor científico e intelectual a la hora de documentarte. No es mi intención ayudar a mejorar tu libro con mis críticas, sino más bien desmontarlo completamente y mostrarte que, en gran medida (básicamente, como mínimo, casi todo lo que va más allá de la mera biografía de Félix Rodríguez de la Fuente), es un auténtico despropósito basado en falsedades, datos sesgados e/o incompletos y fenómenos mal interpretados.
Antes de empezar y para evitarte la fácil escapatoria de tacharme de “neolítico”, “patriarcal”, “violento”, etc. te recuerdo que:
·  Yo tomo como valor fundamental lo salvaje, entendido como todo aquello que no es artificial y que es autónomo, es decir, todo lo que existe por sí mismo y a la vez funciona por sí mismo. La Naturaleza salvaje es, para mí, lo más importante y todo lo demás debería subordinarse a su preservación.
· Considero que el mejor (o, más bien, el menos malo) modo de vida para los seres humanos es el modo de vida cazador-recolector nómada a pie, ya que (1) es el modo de vida al que estamos física y psicológicamente adaptados por naturaleza, tras cientos de miles de años de selección natural por parte del entorno y (2) es el modo de vida menos dañino para los ecosistemas. Creo que al menos desde que comenzamos a practicar otros modos de vida (caza-recolección sedentaria, caza-recolección nómada a caballo, agricultura, urbanización, industria, etc.) sólo hemos empeorado, tanto en lo que respecta a (1) como en lo que respecta a (2).
Tenlo siempre bien en cuenta cuando leas mi crítica.
Buena parte de lo que te diré a continuación no es más que el desarrollo lógico y la explicación más en detalle de lo que ya te dijimos los miembros de Naturaleza Indómita en nuestra carta del 30 de abril del 2018.
Vamos al grano.
Los defectos principales que le veo a tu libro son:
1.      Valores progres.
2.      Idealización de los cazadores-recolectores.
3.     Concepto incompleto y simplista de lo salvaje y de su conservación y recuperación.
4.      Noción incompleta y sesgada de la historia de la conservación.
5.      Concepto finalista y progresista de la evolución humana y del desarrollo social.
6.  Concepción idealizada y sesgada de la informatización social en particular y del futuro desarrollo tecnológico y social en general.

[Este texto es mucho más largo, para seguir leyéndolo haz clic aquí].





Último Reducto
Contacto: ultimo.reducto@hotmail.com