C: Asumo
que usted es pleno conocedor del futuro cercano que le espera a la totalidad de
la sociedad humana, como se halla “oficialmente” objetivado en la Agenda 2030 y
la información exudada por el Foro Económico Mundial y demás organizaciones análogas,
o como se puede hallar en diversos documentos no-oficiales mas [sic] cuya certeza en la parte ya
materializada de su predicción obliga a la admisión de su veracidad como
fuentes de información directa sobre la agenda tecnocrática global, como
diversos libros que es superfluo mencionar.
Lo es a su totalidad (de la sociedad
humana), cabe decir, por cuanto la globalización efectiva es inminente, al ser
ésta ya extremadamente prominente, tanto en lo referente a la interdependencia
económica de las naciones aun [sic] legislativamente
discernidas, como en relación a la estructuración tecnológica de éstas y su
comunicación inmediata y global en consecuencia, así como en referencia a la
política ulterior que demuestra ser, desde hace décadas, global, como
demuestran no sólo las organizaciones internacionales como las Naciones Unidas,
la OTAN, la OMS, etc., sino que es observado en virtud de la unanimidad
internacional de la dirección de la sociedad en razón de ser los operadores del
plan ejecutado individuos de poder y control supranacional, como es que poseen
a través de su control financiero y su extensión a todo ámbito de la sociedad.
Usted lleva realizando la labor de
expansión de las ideas anti-tecnológicas desde decenios atrás, mas en poca
acción práctica se ha materializado un esfuerzo, por otro lado, inmenso y
eficiente en su intención de informar. Sin embargo, como es manifiesto por lo
anteriormente dicho, la globaliazción [sic]
tecnocrática por parte del sistema tecnoindustrial es ya extremadamente
ostensible, y ello por ser tan inminente su llegada como longeva a sido su
planeación y, como puede observarse, efectiva parece ir a ser su ejecución.
Sin embargo, como es, de hecho, predicho
en el párrafo segundo de ISAIF, y discutido con frecuencia a la largo de la
obra, la implantación efectiva y consecuente desaparición de libertad en la
sociedad humana se va a deber enfrentar a considerable oposición, como es la
rápida expansión que está teniendo la información sobre el plan global
discutido y que podría llamarse el “despertar masivo” (la concienciación de la
ya globalizada clase baja y media en general del futuro que le espera en razón
de la información que élite financiera supranacional operante misma ha dejado
hacerse pública). Y tal parece estar afianzándose, considerando las enormes
protestas (aun en la ineficacia y, en realidad, obediencia que le son propias a
las protestas) que tuvieron lugar en Reino Unido por el ID digital, y la
creciente sapiencia general inferible de la cantidad de personas que participan
en grupos, tanto en redes sociales como Telegram e Instagram, como físicos en
forma de atendencia a conferencias y participación en organizaciones que
implica este conocimiento. Es decir, parece ser incipiente la oposición al
sistema, como también puede ejemplificarse con la desobediencia masiva que tuvo
lugar en Vietnam a la llegada de su CBDC, o la concienciación en EE.UU. sobre
las actividades de su gobierno, referente a su control por parte de sociedades
secretas satánicas, lobbies sionistas y demás en cuanto a su política, y la
llegada de cámaras de vigilancia en vías públicas, la vigilancia masiva digital
de Palantir, o la aprobación del acto GENIUS y la desaparición del dinero
físico y llegada de la moneda digital programable (mucho más podría ser dicho,
pero se comprende el punto).
En resumidas cuentas, se observa
un crecimiento de la concienciación social sobre el futuro, en comparación a la
ínfima cantidad de personas que compartían las ideas anti-tecnológicas en los
90, que esta situación en gran parte ya predijeron, como se observa en la
sorprendete [sic] certeza de las
predicciones realizadas en ISAIF sobre la futureidad [sic] del control biológico y neurológico como superación del
control psicológico, el uso de ingeniería genética, la inutilización de la gran
parte de la población por la llegada de IA y la consecuente despopularización
que las élites realizarían con métodos subrepticios para reducir la natalidad,
y un largo et cetera [sic].
Con esto quiere llegarse al punto de la
necesidad de incipiencia en la acción práctica. Es decir, precisar empezar la organización
efectiva de la disidencia incontrolable al sistema tecnoindustrial. Quierer [sic] decirse, empezar la unificación de
la conciencia masiva sobre el futuro de la especie, con un discurso claro y
acciones prácticas eficientes. Cabe decir, a diferencia de los grupos ya
existentes, como Anti-Tech Resistance (ATR) o Wilderness Front, que, podría
decirse, están condenados al fracaso por la sumisión que demuestra su inacción,
al [sic] su actividad meramente informacional
y tan ínfima cuan, por ende, irrisoria e inofensiva en su acto de concienciación
contra el sistema.
En la cuestión referente a la
metodología, con una dirección racional y basada en el uso de la interpretación
moderna de las técnicas utilizadas por movimientos revolucionarios históricos,
mucho podría hacerse. Por ejemplo, la infiltración y trepación en grupos
tácitamente anti-sistema ya existentes, como es conseguible con el uso de
técnicas de dominancia psicológica, como la participación superlativa y el
alcance paulatino de reconocimiento y dominancia en tales grupos y la dirección
de su discurso, el pensamiento de sus integrantes y la exponencialidad de su
expansión. Tales, grupos como La Quinta Columna aquí en España, partidos
políticos que, aun sin ser la revolución política, son dirigibles contra la
esencia del sistema tecnoindustrial, como Núcleo Nacional (cuyos líderes han
criticado extensamente la Agenda 2030 en conferencias, y hasta realizaron una
manifestación frente a la sede de Blackrock en Madrid), o el PCTE (en cuyo
periódico, Tinta roja, se haya un reciente artículo en contra del DNI digital,
análogo del ID anglosajón, y pieza angular en el sistema tecnocrático tratado
de ser impuesto). Muchos más los hay y podrían hallarse, sobretodo
internacionales. La función de unificación paulatina del discurso disidente
general contra los efectivamente unitarios operantes del sistema (aun en la
discordancia con T. K. sobre haber sujetos personificantes del sistema o no, lo
cierto es que su movimiento es consciente y decididamente controlado e
impulsado por sujetos físicos y conocidos, que denominamos la élite
supranacional), haciendo de tales los enemigos unánimes de tales diversos
grupos, haría efectiva la impulsación de acción práctica contra el sistema, y
posibilitaría en sumo grado su caída en la revolución que podría tener lugar
llegado el momento de la implantación de las medidas parte del plan
tecnocrático global, como el DNI digital (que se prevee [sic] ser este mismo año), el
CBDC (acrónimo de Central Bank Digital Currency) y demás.
Si lo ha leído, le agradezco su atención
enormemente, y confío en la rectitud de su juicio para interpretar el mensaje
que le envío.
Por la revolución, contra el
sistema.
