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lunes, 27 de abril de 2026

INTERCAMBIO DE CORRESPONDENCIA XIX:


ADAPTACIÓN DE UN INTERCAMBIO DE CORRESPONDENCIA XIX: sobre el problema de las especies domésticas asilvestradas y las exóticas invasoras, las tecnosoluciones aplicadas al mismo y la infame confusión entre ecologismo y animalismo.

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K: En este momento, una de las polémicas más candentes en Turquía es la de los perros callejeros. Su población (también la de los gatos) ha aumentado enormemente. Según la ley, los ayuntamientos deben esterilizarlos, pero no pueden acogerlos en refugios y deben devolverlos al lugar donde los recogieron después de examinarlos y esterilizarlos. En la práctica, las tasas de esterilización que se llevan a cabo no son suficientes para reducir su población, y mucho menos para controlarla. La actitud de la gente hacia los animales callejeros también ha cambiado en los últimos diez años. Se han vuelto mucho más tolerantes con estos animales. (Creo que esto tiene que ver principalmente con la urbanización y el mayor aislamiento de las personas). La gente lleva a cabo campañas para alimentarlos. Distribuyen comida en las calles, construyen refugios, etc. También presionan a los ayuntamientos para que hagan lo mismo. Como resultado, la población de perros callejeros sigue aumentando. Según diferentes estimaciones, entre 3 y 10 millones de perros callejeros vagan por Turquía. Esto ha empezado a causar algunos problemas con los seres humanos. Cada vez se oyen más casos de perros que atacan a personas, algunas de las cuales mueren. La rabia está en aumento. Por lo tanto, el gobierno está trabajando en una ley para resolver este problema. Las medidas que se barajan incluyen también el sacrificio. Esto ha provocado una enorme reacción por parte de los activistas en defensa de los animales y las dos partes (los que quieren que los perros desaparezcan de las calles a toda costa y los que prefieren mantener el statu quo actual) discuten acaloradamente en las redes sociales, la televisión, etc.

Como puede usted imaginar, casi nadie ve el problema desde la perspectiva de la Naturaleza salvaje. Los perros y los gatos son especies invasoras introducidas artificialmente por los seres humanos en diversos ecosistemas. Los seres humanos fomentan enormemente el aumento de su población. Los perros y los gatos domésticos (especialmente los callejeros) ejercen una gran presión sobre las especies salvajes. Recuerdo haber leído que los gatos matan entre 1.000 y 3.000 millones de aves al año sólo en Estados Unidos. Amenazan a algunas especies con la extinción. Supongo que el problema no es menos grave en Turquía. Los gatos callejeros son toda una sensación en Turquía. La gente y las instituciones públicas están atentas para protegerlos, alimentarlos, darles cobijo, etc. Como resultado, la presión de los gatos sobre las aves debe ser mayor en Turquía que en Estados Unidos. Los perros, especialmente los perros asilvestrados que vagan por el campo, están causando un gran daño a la Naturaleza. Matan aves y pequeños mamíferos. Compiten con lobos, zorros y chacales. Contaminan el patrimonio genético de estas especies salvajes mediante el cruzamiento. Transmiten enfermedades a los animales salvajes.

Entonces, ¿tal vez esa nueva ley sea algo positivo? No creo que la ley propuesta pueda aplicarse sin problemas. En primer lugar, hay y habrá una enorme reacción contra el sacrificio por parte de los activistas en defensa de los animales. Como resultado, se encontrará una solución de compromiso: acoger a los perros callejeros en refugios y esterilizarlos. Sin embargo, esa política sería una enorme pesadilla en términos logísticos y acabará por no ser aplicable. Al final, ocurrirá lo peor: recogerán a los perros y los abandonarán en zonas boscosas remotas. Estos perros serán una gran molestia para la fauna salvaje de esos lugares. La desaparición de los perros de las calles aumentará aún más el número de gatos callejeros que deambulan por las ciudades, lo que empeorará la presión que ejercen sobre las aves. En resumen, como todos los problemas que crean los seres humanos, el problema de los animales callejeros también es difícil de resolver, y las soluciones propuestas sólo lo agravan aún más.

Lo más exasperante es que muchos activistas por los derechos de los animales piensan que los perros y gatos domesticados forman parte de la Naturaleza. Uno de sus argumentos es que los seres humanos invaden su hábitat natural y que, al matarlos, sólo perturbaríamos el equilibrio de la Naturaleza. (Creo que la mayoría de ellos realmente piensan así. Aunque quizás una pequeña minoría plantea este argumento de manera deshonesta, tratando de confundir a la gente). Por supuesto, la mayor parte de su argumento no tiene nada que ver con la Naturaleza. Tratan de apelar mayormente a los sentimientos de lástima, y su argumento principal es la santidad de la vida.

¿Qué opina usted al respecto?

UR: Creo que en general tiene usted razón. Y ha dado en el clavo en algunos puntos. Intentemos ordenar las ideas principales ...

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martes, 23 de julio de 2024

INTERCAMBIO DE CORRESPONDENCIA XV (Parte I)

 




ADAPTACIÓN DE UN INTERCAMBIO DE CORRESPONDENCIA XV (Parte I): sobre algunas excusas para no rechazar el sistema tecnoindustrial.


A: Éstas son las preguntas frecuentes que me hacen los surcoreanos. Sin embargo, parece que estas preguntas son bastante predominantes en Internet a nivel global.

·    “Si eliminásemos la tecnología avanzada, ¿cómo evitaríamos un impacto de asteroide en el futuro?”

·    “Nuestro Sol se convertirá en una gigante roja dentro de unos miles de millones de años. ¿Cómo podrá la especie humana escapar de la gigante roja sin tecnología avanzada?”

·    “Aunque destruyamos el sistema tecnológico, la gente lo volverá a construir en el futuro. ¿Tienen ustedes un plan para evitar definitivamente la reconstrucción del sistema tecnológico?”

Y a menudo utilizan estas preguntas como excusa para rechazar la revolución antitecnológica.

Mi respuesta a estas preguntas es que:

i)   ¿Por qué demonios tendríamos que temer un futuro tan lejano, un futuro de dentro de cientos o miles de millones de años? Todo muere algún día. Los seres humanos mueren, los animales mueren, los planetas mueren, las estrellas mueren, incluso el universo mismo morirá en un futuro lejano. Si el ser humano se extingue por el impacto de un asteroide o de una gigante roja, deberíamos aceptar nuestro destino.

ii) ¿Qué sentido tiene pensar en prevenir catástrofes futuras como el impacto de un asteroide o un Sol gigante rojo si la humanidad se extingue debido al desastre ecológico causado por el sistema tecnológico antes de que se produzca el impacto de un asteroide o una gigante roja?

iii)   Aunque el sistema tecnológico sobreviviese al desastre ecológico y viviese para siempre, ¿qué sentido tendría el progreso tecnológico si perdemos nuestra humanidad, nuestros cuerpos humanos y las emociones humanas como el amor, la simpatía, el sentimiento ético, la aspiración estética, el deseo de libertad, etc., a causa del progreso tecnológico?

iv)   Rechazar la revolución antitecnológica porque el sistema tecnológico volverá a ser construido en un futuro lejano es como rechazar que extirpen un cáncer de tu cuerpo porque el cáncer volverá a crecer de nuevo en el futuro. O como rechazar salvar a tu hijo que se está ahogando porque morirá de todos modos en el futuro cuando sea viejo.

En la mayoría de los casos, siguen insatisfechos con mis respuestas y no cambian de opinión.

Mi hipótesis es que la idea del colapso total del sistema tecnológico supone una carga psicológica excesiva para estas personas por lo que inventan y lanzan cualquier excusa para rechazar la revolución antitecnológica sin pensar profundamente en ella. Y por muy buenas respuestas que les demos, no cambiarán de opinión porque su rechazo a la revolución antitecnológica se basa en la emoción, no en la razón.


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lunes, 8 de julio de 2024

INTERCAMBIO DE CORRESPONDENCIA XIV

 


ADAPTACIÓN DE UN
INTERCAMBIO DE CORRESPONDENCIA XIV: sobre contraejemplos de la proposición 2 del capítulo 2 de Anti-Tech Revolution.

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A: He estado leyendo el libro de Jared Diamond, Collapse: How Societies Choose to Fail or Succeed. Parece que el Dr. Kaczynski tomó prestadas muchas ideas de este libro. Jared Diamond explica los “conflictos de intereses” en su libro. Me recuerda a la proposición 2 del capítulo 2 de Anti-Tech Revolution: Why and How (ATC):

Proposición 2. A corto plazo, la selección natural favorece la autopropagación de aquellos sistemas que persiguen su propio beneficio a corto plazo y muestran poca o ninguna consideración por las consecuencias a largo plazo.

Sin embargo, Jared Diamond describe dos casos en el capítulo 9 de su libro en los que el sistema logra superar el conflicto de intereses: La isla de Tikopia y Japón bajo el gobierno del shogunato Tokugawa. Estos dos casos podrían ser contraejemplos de los argumentos del capítulo 2 de ATC. El Dr. Kaczynski trató el caso de la isla de Tikopia en el Apéndice Dos de ATC. Escribió que la isla de Tikopia no era lo suficientemente grande y rica como para que surgiesen nuevos sistemas autopropagantes, pero no escribió sobre Japón bajo el mandato del shogunato Tokugawa. Me pregunto por qué no se molestó en escribir sobre el caso de Japón. Si había leído Collapse, de Jared Diamond, debía conocerlo.

Jared Diamond explica que el shogunato Tokugawa pudo resolver la crisis medioambiental porque, en esa época, no había conflictos internos graves ni amenazas exteriores en Japón. Creo que Japón es relativamente grande y lo suficientemente rico como para que surjan sistemas autopropagantes (Proposición 1 del capítulo 2 de ATC). Sin embargo, el shogunato Tokugawa pudo suprimir el desarrollo de nuevos sistemas autopropagantes durante 250 años. Básicamente, Japón bajo el shogunato Tokugawa logró la paz en todo su territorio (la “paz mundial” a que se refiere Kaczynski en ATC) y la mantuvo durante 250 años. Teniendo en cuenta el tamaño relativamente grande de Japón y su prosperidad, si Japón pudo lograr la paz en todo su territorio y mantenerla durante 250 años, ¿hay alguna razón para creer que el sistema tecnológico mundial no pueda lograr lo mismo (la “paz mundial”) en un futuro próximo (dentro de 10-20 años) y resolver la crisis ecológica?

Y el caso de Japón también puede ser el contraejemplo del argumento del capítulo 2 de ATC, de que el conflicto interno surge cuando no hay amenaza exterior.

¿Usted qué opina de esto?

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domingo, 6 de diciembre de 2020

INTERCAMBIOS DE CORRESPONDENCIA VI (PARTE II): sobre la Naturaleza, la termodinámica y el determinismo.

 


ADAPTACIONES DE FRAGMENTOS DE VARIOS INTERCAMBIOS DE CORRESPONDENCIA VI (PARTE II): sobre la Naturaleza, la termodinámica y el determinismo.

 

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D: Hace tiempo que he notado que usas “Naturaleza” y “Naturaleza salvaje”, para referirte a cosas diferentes. ¿Puedes ayudarme a entender cuál es la diferencia?

U.R.: Creo que esto ya lo respondí en una de mis anteriores cartas, pero voy a intentarlo de nuevo aquí.

La Naturaleza es el mundo no artificial, o sea, todo lo que no es artificial (siendo lo artificial aquello “hecho por los seres humanos”). La Naturaleza salvaje es todo lo que no es artificial y, además, es autónomo (siendo lo autónomo aquello “que tiene y sigue sus propias dinámicas y procesos”; en términos más prácticos y concretos, aquello cuyo funcionamiento no está controlado o interferido por los seres humanos o por sistemas hechos por seres humanos). Para que algo sea salvaje, ha de ser ambas cosas, natural (en el sentido de no artificial; es decir, formar parte del mundo no artificial) y autónomo, simultáneamente. De modo que la Naturaleza es la parte de la realidad (del mundo, del Cosmos, de la Physis, del Universo, o como lo quieras llamar) que no es artificial. La Naturaleza salvaje es la parte de la Naturaleza que es autónoma.

Lo siguiente son unos diagramas que pueden ayudar de forma gráfica a entender mejor y ordenar estos conceptos:

 



Diagrama (A): Las cuatro categorías existentes en la realidad y sus relaciones. La realidad está constituida por la Naturaleza y por el mundo artificial. La Naturaleza y el mundo artificial son mutuamente excluyentes. La Naturaleza está constituida por (1) y (2). El mundo artificial está constituido por (3) y (4).



Diagrama (B). Categorías básicas referentes al carácter salvaje (es decir, las diferentes combinaciones entre el carácter natural –o su inverso: la artificialidad- y la autonomía). 


Si una cosa no es ni artificial ni autónoma (1), forma parte de la Naturaleza, pero no de la Naturaleza salvaje. Si no es artificial y es autónoma (2), es salvaje (forma parte de la Naturaleza salvaje). Si es artificial y no es autónoma (3), no forma parte de la Naturaleza en absoluto (y por tanto tampoco de la Naturaleza salvaje). Si es artificial y es autónoma (4), no forma tampoco parte de la Naturaleza (ni de la Naturaleza salvaje).

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domingo, 6 de septiembre de 2020

INTERCAMBIOS DE CORRESPONDENCIA V (Parte II): sobre la Naturaleza y los seres humanos primitivos.


ADAPTACIONES DE FRAGMENTOS DE VARIOS INTERCAMBIOS DE CORRESPONDENCIA V (Parte II): 
sobre la Naturaleza y los seres humanos primitivos.

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E.P.: He leído su libro, Con Amigos como éstos…. Me ha ayudado a aclarar las diferencias entre los puntos de referencia de la ideología del antiindustrialismo humanista y la contraria a la sociedad tecnoindustrial por amor a la Naturaleza salvaje. Sobre todo en lo referente al concepto de libertad y su definición en relación a la Naturaleza salvaje.  

Aparentemente, Los Amigos de Ludd (LAL) no eran conscientes de las diferencias entre el anarcoprimitivismo izquierdista y las  ideas  de ustedes. Quizá no sean capaces de imaginar que alguien podría preferir una vida dura pero libre (una vida que no tenga las características de una utopía izquierdista) y considerarla el modo de vida más digno de ser vivido.  

Todo lo que hacen esa tropa constituida por LAL e izquierdistas antiindustriales similares es simplemente quejarse. Vale, la sociedad industrial es mala, ¿y qué? ¿Cómo nos libramos de ella? Parecen imaginar que es posible deconstruir de algún modo la sociedad industrial apartándose de ella y creando comunidades a las que daría forma el “diálogo social” (sea lo que sea que esto signifique). Aunque creyesen realmente que las sociedades agrícolas preindustriales son un ideal al que merece la pena aspirar y aunque se lo tomasen en serio, necesitarían de todos modos perseguir la destrucción física de la sociedad industrial independientemente del hecho de que no tomasen las sociedades cazadoras-recolectoras como un ideal al que aspirar. Porque la consecuencia de este acto sería la restitución, en la mayor parte de la superficie terrestre, de esas sociedades agrícolas preindustriales que han generado su tan querida herencia cultural. Sin embargo, tampoco defienden eso. Quizá porque no están seguros de si realmente lo quieren o no. Toda su ideología, la cual ellos decoran con un estilo pomposo, se reduce a  un impasse.  Aparte de quejarse por todo.

En lo que respecta a su debate con LAL acerca de la capacidad de autorregulación de los animales y de su capacidad de crear condiciones psicosociales. Creo que LAL están tan absortos en los textos clásicos que ni son conscientes de los estudios científicos acerca de los seres humanos en particular y de los animales en general (la etología, la neurociencia, las investigaciones hechas en diferentes especies de primates, etc.). Las únicas fuentes que usan como puntos de referencia para definir cosas como la libertad, la naturaleza humana, etc. son los textos humanistas clásicos. Este es quizá el motivo por el que aún siguen aferrados a nociones humanistas acerca de la exclusividad de la humanidad. Pasan por alto el hecho de que lo que nos hace morales o conscientes son las capacidades biológicas innatas y que esas capacidades innatas que son la fuente de la moralidad y de la consciencia, han sido en su mayor parte generadas por los procesos evolutivos. Y que la moralidad y la consciencia no son algo que se construya a partir de la nada durante el proceso de humanización. Definen la libertad como algo que necesita ser construido socialmente. Cuando dicen que la libertad no es algo dado sino que es algo que necesita ser conquistado, viene a ser lo mismo que si dijesen que no hay libertad en la naturaleza sino que la libertad es algo que sólo puede ser construido en ciertas situaciones sociales. J.R.H. incluso llega negar que la locomoción esté relacionada con la libertad. Hace falta un grado considerable de “educación” humanista clásica para negar que la locomoción está inherentemente relacionada con la libertad.

El argumento (que también LAL usan en su invitación al debate) de que la intervención humana en la Naturaleza es consustancial a la existencia humana y de que es imposible diferenciar entre las intervenciones de las sociedades tecnológicas, agrícolas y cazadoras-recolectoras es muy común entre los defensores del progreso tecnológico. Presentan esto como la demostración del hecho de que los seres humanos intervienen en la Naturaleza en cada nivel de existencia de los mismos y de que esa intervención en la Naturaleza tiene una continuidad histórica desde las sociedades cazadoras-recolectoras nómadas hasta las sociedades tecnoindustriales. También usan el mismo argumento con los avances tecnológicos. Ponen todas las tecnologías, desde las simples lanzas de madera a los misiles nucleares, en la misma línea del avance histórico de la tecnología. Y de este modo equiparan la existencia humana con la tecnología. Al hacer esto intentan legitimar las actividades del sistema tecnoindustrial y presentarlo como una consecuencia normal de la existencia humana.  

Recientemente encontré una de las manifestaciones de este fenómeno en el libro de Laurent Testot, Cataclysmes: Une Histoire Environmentale de L’Humanité (Payot, 2017). El autor es un periodista profesional y trabaja en lo que él llama el campo de la Historia Global. Según Testot, tras la llegada de los seres humanos a Australia, la flora y la fauna de ese continente cambiaron de forma masiva y se convirtieron en un producto de la intervención humana en lugar de en el resultado de los procesos naturales. Según Testot, el continente fue colonizado por los seres humanos hace al menos 50.000 años. Los primeros colonizadores vivían en un continente árido en el que, de todos modos, en algunos lugares alrededor de ríos y lagos las estepas daban paso a grandes bosques. Había gran número de marsupiales, entre ellos grandes herbívoros y una cantidad proporcional de carnívoros especialistas. Wombats, canguros gigantes, “leones” marsupiales, “lobos” marsupiales (tilacinos), diablos de Tasmania, aves gigantes similares a avestruces, cocodrilos terrestres de cinco metros de largo, etc. Sin embargo, tras su llegada, los seres humanos exterminaron la mayoría de esta megafauna herbívora y todas las especies de aves gigantes. Y los grandes carnívoros marsupiales, dado de la mayoría de sus presas habían sido exterminadas, se extinguieron a su vez. Con el exterminio de los grandes herbívoros, las estepas fueron pasto de incendios recurrentes. La megafauna extinta había estado consumiendo el exceso de hierba. Sin los animales consumiendo esta hierba, los arbustos crecieron sin control y, durante las estaciones secas, se  volvieron excesivamente vulnerables a los incendios y esto a su vez destruyó los últimos bosques. Después de esto, la flora de Australia fue seleccionada por y para los incendios. La Spinifex, que necesita arder para diseminarse, se hizo la especie de gramínea dominante y el eucalipto, debido a su resistencia al fuego, se convirtió en la especie de árbol dominante. Por tanto, con la llegada de los seres humanos, la biodiversidad se vio erosionada y se creó un nuevo equilibrio. De ahí en adelante los seres humanos provocaban incendios controlados de la vegetación. Estos fuegos facilitaban el crecimiento de las raíces y de las plantas usadas como combustible, así como la multiplicación de las especies de caza menor. Y la consecuencia de todo ello fue que, a pesar de su pequeño número (según Testot la población de Australia muy probablemente nunca superó el millón de habitantes) y del estado rudimentario de su tecnología, la huella que los aborígenes imprimieron en el continente fue bastante grande; fueron los jardineros de Australia y este continente fue su huerto. No obstante, Testot también dice en favor de los aborígenes que éstos alcanzaron cierto equilibrio con su entorno y se adaptaron con éxito a la vida en el desierto.

Aun si no hubiese exageración en estas historias y fuesen mayoritariamente ciertas, sigo creyendo que la relación de los cazadores-recolectores con su entorno no puede ser definida como algo externo a la Naturaleza ni como una subyugación de la misma, sino como un proceso interno de la propia Naturaleza. Y que estas prácticas de las sociedades cazadoras-recolectoras no pueden ser equiparadas con las intervenciones  en la Naturaleza de las sociedades agrícolas o tecnoindustriales. Sin embargo, me parece que esta opinión está basada en su mayor parte en juicios de valor en lugar de en criterios objetivos.

U.R.: Yo también creo que la “intervención” en (o, mejor dicho, modificar de algún modo y producir algunos efectos en) su entorno es algo consustancial a los seres humanos, como lo es para el resto de especies, y también creo que existe una continuidad en el proceso histórico del desarrollo tecnológico y social. Y estos simplemente son hechos evidentes, en principio completamente independientes de valores y juicios. Aunque los hechos pueden ser, y a menudo son, interpretados y valorados de formas diferentes (o incluso son reconocidos o pasados por alto) según quién y para qué los interprete y evalúe, esto ya es hacer juicios de valor. Y los juicios de valor son algo bastante independiente de las meras descripciones de los hechos.

Los efectos directos e indirectos que los grupos humanos muy pequeños y las herramientas muy simples hechas a mano a pequeña escala a partir de materiales no modificados tomados directamente de la Naturaleza tienen en los ecosistemas y en el comportamiento humano no son equiparables con los enormes y graves efectos ecológicos y sociales, directos e indirectos, que causan las sociedades modernas y los sistemas de herramientas (máquinas) industriales complejos. Ni cuantitativa ni cualitativamente. Por mucho que otros seres vivos también modifiquen su entorno en cierta medida y por mucho que ambos extremos del espectro histórico (las sociedades humanas más primitivas y las más modernas) pertenezcan a un solo proceso continuo y gradual de desarrollo social y tecnológico. Comparadas con las alteraciones causadas en la Naturaleza por la sociedad tecnoindustrial, las modificaciones que una sociedad cazadora-recolectora nómada primitiva causa en ella son prácticamente inapreciables en casi todos los casos. 


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sábado, 29 de febrero de 2020

INTERCAMBIOS DE CORRESPONDENCIA III (ParteII): sobre la Naturaleza.



ADAPTACIONES DE FRAGMENTOS DE VARIOS INTERCAMBIOS DE CORRESPONDENCIA III (Parte II): 
sobre la Naturaleza.
D: Hay algunas preguntas (quizá metafísicas) que me vienen a la mente:
  • ¿Cómo puede la naturaleza salvaje dar a luz un mundo innatural? Y si esto ocurrió así, ¿con qué derecho podemos decir “esto es innatural”, si realmente, hace mucho tiempo, empezó a través de procesos naturales?
  • Más importante aún, ¿dónde podemos trazar la línea entre lo natural y lo artificial, cuando sabemos que una cosa “dio a luz” a la otra?
  • Cuando decimos que la naturaleza salvaje excluye las cosas artificiales, ¿qué queremos decir exactamente? ¿Dónde empieza lo “artificial”? ¿Y qué diferencia una “herramienta artificial” de una “herramienta natural”, por ejemplo?
  • Y, ¿por qué, de entre todos los seres, fueron los humanos los que lograron sobreexplotar este potencial para la domesticación extrema de la naturaleza salvaje?
Me gustaría saber tu opinión sobre estas cosas.
U.R.: Las cuestiones que planteas no son exactamente metafísicas (es decir, imposibles de resolver infiriendo lógicamente las respuestas a partir de hechos empíricos), aunque ciertamente andan cerca de serlo. Estrictamente hablando, son asuntos meramente descriptivos (se refieren solamente a descripciones de la realidad, y no implican evaluaciones o juicios de valor acerca de ella), de modo que en principio deberían poder ser resueltos empíricamente. Sin embargo, me temo que, al igual que la mayoría de la gente, no estés separando estrictamente lo meramente descriptivo de lo prescriptivo, valorativo o normativo (lo moral o ético), y estés mezclando ambos, complicando enormemente la correcta comprensión y discusión del tema. Por ejemplo, cuando dices, oyes o lees “innatural” creo que no piensas simple y fríamente en lo que no es natural (sea lo que sea que entiendas por “natural”), sino que también sientes y tratas de expresar una emoción, un juicio de valor acerca de ello (a saber, que tú sientes que ser “innatural” es malo). Trataré de tener esto en cuenta y de pasar por encima de ello para responder a tus preguntas. Básicamente trataré de separar el aspecto descriptivo literal de las mismas respecto de su aspecto moral o emocional “tácito” respondiendo primero y principalmente al primero sin hacer ni asumir ningún juicio de valor. Al final diré algo acerca del aspecto moral del asunto.
        
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martes, 11 de febrero de 2020

INTERCAMBIOS DE CORRESPONDENCIA III (Parte I): sobre gente indeseable, cuentos de E=m.c2, organización, estrategia y más.



ADAPTACIÓN DE FRAGMENTOS DE VARIOS INTERCAMBIOS DE CORRESPONDENCIA III (Parte I): sobre gente indeseable, cuentos de E=m.c2, organización, estrategia y más




D: Durante el año pasado he estado leyendo las obras de Kaczynski, las tuyas y los textos y reseñas de los indomitistas.
U.R.: Antes de nada, dado que usas el término “indomitistas”, supongo que lo habrás tomado de un tipo estadounidense llamado John Jacobi (www.wildwill.net). Quiero dejar claro que Jacobi no es en absoluto de fiar. No deberías creer nada de lo que diga acerca de mí, de otra gente española con ideas similares a las mías (los llamados “indomitistas”) o de Kaczynski. Jacobi es un chalado con serias deficiencias psicológicas e intelectuales. Su principal motivación es conseguir reconocimiento, protagonismo y prestigio como activista “antitecnológico”. Es un egomaniaco con complejo de Mesías. Y su falta de autocontrol emocional le hace expresarse y actuar como un idiota la mayor parte del tiempo. Por no mencionar que es un liante y un embaucador maquiavélico que no tiene escrúpulos en usar trucos sucios incluso con aquellos con quienes no debería usarlos. De modo que está causando más mal que bien a la causa de difundir ideas serias y no izquierdistas en contra de la tecnología moderna y a favor de destruir el sistema tecnoindustrial. Kaczynski y yo rechazamos completamente a Jacobi, sus proyectos y sus ideas y ninguno de ambos desea ser relacionado con él. Ten siempre en cuenta esto.
Por cierto, Jacobi es el único que usa el término “indomitista” para referirse a mí y a algunos otros españoles con ideas similares. Nosotros nunca lo hemos usado (no es que el término nos pareciese inapropiado en caso de que fuese necesario usar un nombre para denominarnos; es simplemente que nunca hemos considerado necesario usar ningún nombre para denominarnos o para denominar a nuestras ideas, de modo que en realidad nunca usamos ningún término para denominarnos como grupo o corriente). Fue la patológica, obsesiva, hipertrofiada y desesperada necesidad psicológica de Jacobi de identificarse con y pertenecer a un grupo de referencia y de usar etiquetas para nombrar a las ideas y a la gente la que le hizo empezar a usar esta etiqueta para denominarnos a mí y a otros españoles con ideas similares a las mías. Del mismo modo, ha estado durante años usando (y después descartando) varias etiquetas más que cuestionables para denominarse a sí mismo y a sus ideas: anarquista, ludita, primitivista, “wildernist”, “wildist”, “rewilding”, etc.
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martes, 29 de octubre de 2019

Un breve comentario acerca del “Rewilding” Pleistocénico



UN BREVE COMENTARIO ACERCA DEL "REWILDING" PLEISTOCÉNICO
Por Último Reducto
En las últimas décadas, en el mundo de la restauración ecológica, se han planteado ciertas propuestas denominadas “‘rewilding’ pleistocénico”, de entre las cuales destaca el “Pleistocene Park”[1] [“Parque Pleistocénico”] de los Zimov[2]. Sin embargo, pese a su apariencia ecológica y conservacionista, éste proyecto en particular y el “rewilding”[3] pleistocénico en general conllevan algunos fallos fundamentales graves e implican serias amenazas. Algunos de ellos serían:
1.  Los proyectos de “rewilding” pleistocénico se basan en la asunción de que la hipótesis de la “matanza pleistocénica excesiva”[4] es cierta, pero esta hipótesis no ha sido totalmente comprobada. ¿Qué pasaría si el cambio climático que se produjo al pasar del Pleistoceno al Holoceno fuese parcial o totalmente la causa de las extinciones de finales del Pleistoceno? ¿Deberíamos en tal caso volver a traer de vuelta unas especies que en realidad se habrían extinguido de forma natural?
2.     Es “jugar a ser Dios”. Implica una aún mayor manipulación humana de la Naturaleza de la que ya se produce. Gran parte de, si no todo, el desastre ecológico en que nos hallamos atrapados hoy en día es el resultado de que los seres humanos hayan ido enredando con la Naturaleza cada vez más a lo largo de miles de años. Y parece que aún no hemos aprendido la lección. Enredar con la Naturaleza y con la evolución es el problema, no la solución. No somos dioses, ni hábiles amos o gestores de la Naturaleza; ni podemos serlo. No somos tan diestros, sabios ni poderosos como para gestionar, manipular y controlar activamente la Naturaleza y la evolución y evitar al mismo tiempo la aparición de graves problemas inesperados. Y, por tanto, ni siquiera deberíamos intentarlo.
3.  La Naturaleza y la evolución, para ser realmente ellas mismas, deberían tener “voluntad propia”[5], ser autónomas, salvajes, no una creación nuestra o el producto de nuestras manipulaciones y de nuestro control. Y aducir motivos y excusas “verdes”, medioambientalistas y aparentemente conservacionistas[6] para interferir aún más en las dinámicas ecológicas y evolutivas no cambia el hecho de que dichas interferencias no reforzarán su verdadero carácter salvaje, sino que lo eliminarán. Cabe por tanto preguntarse seriamente qué significa realmente el término “rewilding” [“reasilvestramiento”] (o “wild” [“salvaje”]), si es que aún significa algo, cuando es usado en las teorías y proyectos del llamado “Rewilding pleistocénico”.
4.    El “Parque Pleistocénico” se basa en un discurso teórico que tiene graves defectos, sobre todo en lo que respecta a la ecología. Por ejemplo, según Sergei Zimov, la tundra y la taiga no son más que ecosistemas “de baja calidad”. De hecho, parece pensar que los únicos ecosistemas valiosos, importantes y dignos de existir son las praderas y que el resto de ecosistemas, y sobre todo los bosques, no son sino el resultado de la degradación de las praderas pleistocénicas. Ha reescrito la ciencia ecológica para adaptarla a su proyecto y fines particulares.
5.  El proyecto no es más que otro intento geoingenieril “antropocénico”, con justificaciones y enfoques  ideológicos antropocéntricos y con rasgos técnicos similares a los de otros proyectos geoingenieriles (cambiar y controlar artificialmente la atmósfera y los ecosistemas para mantener bajo control el calentamiento climático). Y con riesgos similares (crear o incrementar la dependencia de la supervivencia humana y no humana respecto del control y del mantenimiento artificiales y tecnológicos de los ecosistemas; efectos nocivos, previstos o imprevistos, en los ecosistemas salvajes).
6.    Los ecosistemas están constituidos por muchos otros seres vivos, además de la megafauna, tales como invertebrados, microbios, pequeños vertebrados, plantas, hongos, etc. y todos ellos interactúan para crear y mantener el ecosistema en su conjunto. Muchos de esos organismos ni siquiera son conocidos (y muchos jamás lo serán) en cualquier ecosistema actual, menos aún en ecosistemas extintos. De modo que lo que sería recuperado o desextinguido nunca sería un ecosistema pleistocénico completo, ni siquiera nada remotamente similar. El uso del término “pleistocénico” en expresiones tales como “Parque Pleistocénico” o “rewilding pleistocénico” no es en realidad más que un cebo publicitario para “vender” este tipo de proyectos hubrísticos a los patrocinadores, los estados, las administraciones locales y las masas.
Tras ver el documental “Mammoth” (https://vimeo.com/207624364) y otra información acerca del proyecto de los Zimov[7], uno se queda no sólo pensando en las críticas anteriores, sino también sospechando incluso que los Zimov (y sobre todo el hijo, Nikita) no son más que una familia de charlatanes que tratan de mantener su medio de vida familiar (su fuente de ingresos) a toda costa.
Mucha gente (incluidos muchos científicos) parece quedar ingenua y superficialmente encantada con la grandiosidad y espectacularidad de las imágenes fantásticas de megafauna pleistocénica desextinguida sugeridas por el proyecto, de modo que pocos se percatan de sus defectos, riesgos y problemas y piensan seriamente acerca de ellos.



Último Reducto.

Contacto: ultimo.reducto@hotmail.com





[1] Proyecto de creación experimental de un área en el norte de Siberia en la que se pretenden introducir diferentes especies, extintas o no, de grandes mamíferos para, según los promotores, recrear los ecosistemas y condiciones ecológicas de finales del Pleistoceno. Paralelamente, algunos científicos proyectan incluso “desextinguir” (“resucitar”) ciertas especies mediante el uso de la ingeniería genética. Estos proyectos serían ejemplos de puesta en práctica de las teorías conocidas como “rewilding pleistocénico”.
[2] Sergei Zimov y su hijo, Nikita Zimov.
[3] Término inglés que, en teoría, significaría “reasilvestramiento” o “recuperación del carácter salvaje”.
[4] La hipótesis de la “matanza pleistocénica excesiva” o “Pleistocene overkill” afirma que los seres humanos habrían sido el principal o único factor causante de las extinciones de megafauna de finales del Pleistoceno y principios del Holoceno.
[5] En la literatura conservacionista anglófona se usa a menudo la expresión “self-willed”, literalmente “con voluntad propia”, de forma más o menos metafórica, para referirse a la autonomía, o sea, a la tendencia a desarrollar dinámicas propias y a funcionar en base a ellas, que es propia de los ecosistemas salvajes. El presente comentario fue escrito originalmente en inglés, de ahí el uso de dicha expresión.
[6] Esto se refiere a las justificaciones que se suelen dar para llevar a cabo el “rewilding” pleistocénico. Éstas van desde favorecer la regulación de los flujos atmosféricos del carbono y con ellos del clima, hasta la “conservación” o incluso el incremento de la biodiversidad y la “mejora” de los ecosistemas.
[7] Algunas de estas fuentes de información son:
-  Sergei A. Zimov, “Pleistocene Park: Return of the Mammoth’s Ecosystem”, Science, vol 308, 6 de mayo, 2005.
-   Sergei A. Zimov, “‘Wild Field’ Manifest”, 2014.
-  “Siberia’s Pleistocene Park: Bringing Back pieces of the Ice Age to Combat Climate Change”, BBC News, 7 de julio, 2019: https://www.cbsnews.com/news/siberia-pleistocene-park-bringing-back-pieces-of-the-ice-age-to-combat-climate-change-60-minutes-2019-07-07/
-  Martin W. Lewis,  “Pleistocene Park: The Regeneration of the Mammoth Steppe?”, GeoCurrents, 12 de abril, 2012:  http://www.geocurrents.info/place/russia-ukraine-and-caucasus/siberia/pleistocene-park-the-regeneration-of-the-mammoth-steppe
-    Martin W. Lewis, Pleistocene Re-Wilding: Environmental Restoration or Ecological Heresy?, GeoCurrents, 14 de abril, 2012: http://www.geocurrents.info/place/russia-ukraine-and-caucasus/siberia/pleistocene-re-wilding-environmental-restoration-or-ecological-heresy
-  “An Interview with Nikita Zimov, Director of Pleistocene Park”, Animal People Forum, 2 de abril, 2017: https://animalpeopleforum.org/2017/04/02/an-interview-with-nikita-zimov-director-of-pleistocene-park/
- Alan Wolf, “The Big Thaw”, Stanford Magazine, Septiembre/Octubre 2008: https://stanfordmag.org/contents/the-big-thaw