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domingo, 15 de enero de 2023

Unabomber y los orígenes del radicalismo antitecnológico

 

Nota: Como complemento a este artículo se recomienda leer también: “Algunos fragmentos adaptados de un intercambio de correspondencia entre Sean Fleming y Último Reducto (Parte I)” (https://ultimoreductosalvaje.blogspot.com/2023/01/algunos-fragmentos-adaptados-de-un.html) y “Algunos fragmentos adaptados de un intercambio de correspondencia entre Sean Fleming y Último Reducto (Parte II)” (https://ultimoreductosalvaje.blogspot.com/2023/03/intercambio-de-correspondencia-entre.html).  


Unabomber y los orígenes del radicalismo antitecnológico

Por Sean Fleming

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Introducción

Theodore Kaczynski es el terrorista más académico de los Estados Unidos. Se graduó en Harvard en 1962, se doctoró en la Universidad de Michigan en 1967 y se convirtió en profesor auxiliar de matemáticas en Berkeley. Tras renunciar a su puesto de profesor en 1969, Kaczynski se fue a vivir a la naturaleza y acabó construyendo una cabaña de una sola habitación en una zona rural de Montana. Desde allí lanzó una campaña de atentados que mató a tres personas, hirió a otras 23 y terminó con su detención en 1996. Aunque se ha escrito mucho sobre la vida y los crímenes de Kaczynski, sorprendentemente se ha escrito poco sobre su Manifiesto antitecnológico, “Industrial Society and Its Future”, publicado en The Washington Post en 1995. Los teóricos políticos, los historiadores intelectuales e incluso los estudiosos del terrorismo han prestado escasa atención a sus ideas.

Kaczynski es de interés para los estudiosos de las ideologías sobre todo porque ha influido en muchos otros actores y movimientos radicales. Tras su detención, ganó adeptos en la periferia del movimiento verde, incluidos el anarcoprimitivista John Zerzan y el cofundador de Deep Green Resistance Derrick Jensen. Más recientemente, el desprecio de Kaczynski por el “izquierdismo” ha hecho que gane adeptos en la extrema derecha. El terrorista noruego Anders Breivik lo plagió ampliamente y el partido neofascista griego Amanecer Dorado publicó una traducción de su Manifiesto en 2018. Kaczynski tiene una cualidad semejante a la de Nietzsche: como desafía la categorización fácil, es un imán para los radicales de distintas tendencias.

Pero Kaczynski es más que una fuente de ideas para grupos radicales preexistentes. También ha generado su propia rama del radicalismo y ha servido de inspiración a una serie de grupos antitecnológicos radicales. El más destacado es el grupo terrorista mexicano Individualidades Tendiendo a lo Salvaje (ITS), que tomó el camino de Kaczynski donde él lo dejó y comenzó a enviar bombas a científicos en abril de 2011. Desde entonces, ITS y sus ramificaciones han reivindicado la autoría de atentados en Argentina, Brasil, Chile y Grecia, así como muchos otros en México. La propia campaña de atentados de Kaczynski fue un presagio de lo que se avecinaba e ITS podría ser sólo el principio.

El propósito de este artículo es descubrir los orígenes de las ideas de Kaczynski. Esta tarea no es sencilla en absoluto. Aunque Kaczynski cita muchas fuentes en su Manifiesto, no cita sus fuentes más importantes. La razón es que había enviado cartas (con su propio nombre, sin bombas) a los autores que admiraba y temía que citarlos proporcionase pistas al FBI. Los intentos previos de identificar las influencias que tuvo Kaczynski han sido, por tanto, especulativos.


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domingo, 6 de septiembre de 2020

INTERCAMBIOS DE CORRESPONDENCIA V (Parte III): sobre la democracia y el capitalismo.

 



ADAPTACIONES DE FRAGMENTOS DE VARIOS INTERCAMBIOS DE CORRESPONDENCIA V (Parte III): 
sobre la democracia y el capitalismo.

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English version

E.P.: En su libro también había un comentario acerca de la democracia. La mención de la democracia que usted hace en el libro se produce en un contexto diferente y estoy de acuerdo con lo que dice usted. Sin embargo, me gustaría decir algo acerca de la democracia desde una perspectiva diferente. Usted dice en el libro que, defender la democracia como valor no sólo es un error filosófico sino también práctico. Yo debería aclarar primero lo que entiendo por democracia. Por democracia entiendo un método de gestión de las sociedades complejas; sean las democracias representativas de las sociedades tecnoindustriales o sean las “democracias directas” de las ciudades-estado griegas de la Antigüedad. La “autogestión” de las sociedades cazadoras-recolectoras nómadas (cada miembro de la comunidad puede influir en las decisiones relativas al conjunto de la comunidad) no puede ser equiparada con los métodos de gestión democrática  de las sociedades civilizadas complejas. Las prácticas de gestión de estas sociedades complejas vienen determinadas por su extensión y su complejidad. Mientras el sistema tecnoindustrial exista lo que tendremos será una sociedad grande y compleja y las decisiones que necesiten ser tomadas en esta sociedad habrán de ser tomadas en cualquier caso de forma burocrática. Y la democracia representativa es uno de los métodos posibles de gestión burocrática. Los socialdemócratas, los situacionistas, los anarquistas y otros izquierdistas antiestalinistas parecen creer que, es posible aplicar de algún modo la democracia directa en las sociedades complejas modernas. Esto es simplemente ridículo. Toman como ideal las ciudades-estado griegas que utilizaban la “democracia directa” como método de gestión. Sin embargo, esta forma de sociedad es también completamente contraria a los valores de la Naturaleza salvaje. Por consiguiente es cierto que un movimiento en contra del sistema tecnoindustrial no debería defender la democracia.

U.R.: En lo que respecta a las razones filosóficas o teóricas para no defender la democracia a las que me refería en Con Amigos…, yo desprecio cualquiera de los significados del término “democracia”: el uso del voto para elegir dirigentes y líderes; el uso del voto para tomar decisiones colectivamente (por ejemplo, los referéndum); el reconocimiento general de los llamados derechos y “libertades” (derechos humanos, libertades civiles, estado de derecho, constitucionalismo, etc.) por parte del estado; el uso del término “democracia” como un cliché vacío para adornar discursos políticos oportunistas y engatusar a las masas; etcétera. O, como suele suceder, cualquier mezcla de varios de estos significados.

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Último Reducto
Contacto: ultimo.reducto@hotmail.com

domingo, 5 de abril de 2020

INTERCAMBIOS DE CORRESPONDENCIA IV: sobre la posibilidad de crear un movimiento y combatir el sistema tecnoindustrial y sobre moral.



ADAPTACIONES DE FRAGMENTOS DE VARIOS INTERCAMBIOS DE CORRESPONDENCIA IV: 
sobre la posibilidad de crear un movimiento y combatir el sistema tecnoindustrial y sobre moral. 
H: Encuentro un problema que no logro resolver cuando pienso en cuál sería el tipo de ser humano necesario para hacerle frente a la cuestión que estamos tratando: acabar con el sistema tecnoindustrial. Si damos como buenos y tenemos en cuenta aquellos valores que surgen al considerar las tendencias, necesidades y capacidades naturales del ser humano, tendríamos que cosas como la pereza, el rechazo del sacrificio y del sufrimiento , etc. (es decir, elementos que forman parte de nuestros mecanismos de conservación), resultan difícilmente compatibles con una causa que exige compromiso, fortaleza mental, capacidad para mantener un objetivo que no atenta de forma directa contra nuestra supervivencia (me refiero, tan directamente como puede ser morir por un depredador o no conseguir agua), etc. Es decir, vivir e incluso ser capaz de morir por un ideal, algo para lo que no estamos, o eso creo entender, genéticamente diseñados. ¿Cómo se come eso?, ¿es debido a que estamos fuera del contexto natural del ser humano, que debemos actuar de forma contraria a nuestra naturaleza (irónicamente para poder volver a funcionar en base a ella)? Si fuera así, ¿en que se diferenciaría entonces del idealismo que promueven otras formas “revolucionarias”? ¿O por el contrario, lo deseable sería aspirar a tener un sistema de valores que, aunque basado en esas tendencias y necesidades (en todas, no sólo en aquellas que la moralidad actual entiende como buenas), sea propenso a ser alterado o modificado por el uso de la razón? ¿No caeríamos con ello nuevamente en el error de querer dirigir nuestro futuro?
Y en relación, aunque es posible que medio me acabes respondiendo con lo anterior, quisiera saber si podías desarrollarme un poco tu idea acerca del “bien” y del “mal”, pues creo haber leído que lo considerabas contraproducente a nivel estratégico y quizá por eso no he encontrado mucha información acerca de ello en tu blog. Pero para mí es importante.
U.R.: Si no se me escapa nada, tu primera duda se podría resumir del siguiente modo:
a.       Al menos algunos de los requisitos necesarios para formar parte de un movimiento contra la sociedad tecnoindustrial puede que en realidad sean contrarios a la naturaleza humana, con lo cual sería imposible que existiesen seres humanos que los cumpliesen y, por tanto, dicho movimiento no podría crearse ni menos aún funcionar eficazmente.
b.      Aunque la creación y funcionamiento eficiente de un movimiento en contra de la sociedad tecnoindustrial fuese compatible con la naturaleza humana, tratar de crear y dirigir un movimiento contra la sociedad tecnoindustrial de forma racional, consciente e intencionada iría en contra del principio que afirma que no se puede controlar y dirigir racionalmente el desarrollo de procesos y sistemas dinámicos y complejos, pues éstos son impredecibles por definición. Esto a su vez implicaría caer en los mismos errores y problemas causados hasta la fecha por querer dirigir y controlar racionalmente la sociedad humana y la Naturaleza.
  
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Último Reducto
Contacto: ultimo.reducto@hotmail.com






martes, 6 de junio de 2017

EL MITO DE ERK

English version: The Myth of Erk

EL MITO DE ERK[1]           
Cuenta la historia que al principio, cuando La Gran Fuerza que da forma al mundo hizo surgir a los primeros animales, uno de ellos llamado Erk, tras observar las cosas que sucedían a su alrededor, se dirigió angustiado a la Gran Fuerza y le lanzó estas preguntas: “¿Por qué ha de ser todo tan duro, tan difícil, tan doloroso...? ¿Por qué es necesario que unos sufran y mueran para que otros vivan? ¿Por qué hemos de luchar unos contra otros? ¿Por qué hay que invertir tantos esfuerzos para conseguir lo necesario para poder seguir viviendo? ¿Por qué no hiciste un mundo más sencillo, más fácil, donde todo fuese más accesible, cómodo y agradable? ¿Qué sentido tiene tanto sufrimiento, tanta incomodidad, tanta muerte?”.  
La Gran Fuerza sabía la respuesta, pero también sabía que Erk sólo la entendería mediante la experiencia directa. Por eso, tras escuchar las quejas de Erk, y aunque La Gran Fuerza sabía que no se había equivocado al diseñar el Mundo, lo cambió para que Erk y su compañeros descubriesen por sí mismos el sentido de las cosas.        
En un primer momento La Gran Fuerza pensó que con unos pequeños cambios bastaría para que se diesen cuenta de la verdad. Así pues, suavizó las condiciones de vida de los seres vivos: moderó el clima para que fuera más benigno para la vida; facilitó el acceso al alimento a los animales; evitó las muertes de los individuos más jóvenes; redujo el número de accidentes, enfermedades y catástrofes así como el sufrimiento que habían de soportar las víctimas... Pero Erk y sus compañeros, tras un breve periodo de euforia, comenzaron de nuevo a quejarse de que en esa nueva versión del Mundo seguía habiendo dolor, de que aún existía la muerte, de que era todavía un mundo hostil, un lugar demasiado duro y difícil para la vida.            
Al ver esto, La Gran Fuerza decidió actuar de forma drástica para abrir los ojos a Erk y sus compañeros. Desde ese momento, todo fue fácil, cómodo, sencillo y agradable. Nadie sufría ni moría, ni necesitaba esforzarse por conseguir lo necesario para vivir. Aquello que se necesitaba se obtenía al instante, sin esfuerzo. Tampoco había que estar alerta ya que no había peligros de los que protegerse, ni daños que temer. No había conflictos ni agresiones ni enfrentamientos de ningún tipo entre los animales, ni entre éstos y su entorno. El mundo estaba en paz. Parecía maravilloso.
Pero tras la alegría inicial, comenzó a surgir un nuevo sentimiento muy desagradable, síntoma de un gran problema allá donde no había problemas, un profundo malestar en medio de aquél
bienestar: el aburrimiento. Debido a la falta de motivación, de iniciativa, de metas, de alicientes, de retos, de actividades..., a causa de la indolencia imperante en esas condiciones idílicas, los animales se aburrían. Como no necesitaban esforzarse por nada, preocuparse por nada... no tenían nada que mereciese 1a pena, no tenían nada que hacer, nada que les motivase, que les empujase a levantarse de su sopor y actuar. Pero, sin embargo, seguían siendo animales y por eso sentían en su interior una imperiosa necesidad de actuar. Y por tanto, resultó que al poco tiempo, los animales estaban tan aburridos y asqueados de ese estado de inactividad que, con tal de poder hacer algo y desfogar su instintiva necesidad de acción, comenzaron a desarrollar conductas absurdas y que nada tenían que ver con las que en un principio desarrollaban antes de que Erk hablase con La Gran Fuerza. Como tenían todo lo que necesitaban comenzaron a desear otras cosas que no necesitaban sólo para poder actuar y esforzarse en conseguirlas. Comenzaron así a construir, destruir, excavar, comer, copular, correr, agredirse… de forma compulsiva y frenética y, como consecuencia, muchos vieron seriamente entorpecida su capacidad de actuación, sufrieron daños graves y alteraron profundamente su hábitat; pero no dejaron de comportarse así, ya que, sencillamente, preferían sufrir todas esas consecuencias antes que soportar el aburrimiento de no tener nada que hacer; al menos esos efectos negativos les proporcionaban estímulos y sensaciones que mantenían en funcionamiento sus cuerpos y mentes y les servían a su vez de impulso para actuar de nuevo con la excusa de intentar paliarlos.         
Al ver todo aquello, Erk finalmente comprendió. Volvió a dirigirse a La Gran Fuerza y le dijo: “He entendido cual era el sentido del mundo tal y como lo creaste en un principio. He entendido que así debe ser y no del modo que a mí me parecía más agradable, porque realmente ese es el mejor modo en que puede ser. He comprendido que cuando yo no le veía sentido a ese mundo era a causa de mi propia debilidad e ignorancia, a que no miraba de la forma adecuada ni pensaba correctamente. Me he dejado arrastrar por un espejismo y he renegado de lo que realmente soy y del mundo al que realmente pertenezco. Ahora lo sé, soy más fuerte y jamás volveré a caer en ese error. Gracias, he aprendido la lección, pero ahora, por favor, devuelve el mundo a su ser original
Viendo que ya había logrado su objetivo, La Gran Fuerza hizo que todo volviese a ser como al principio.
Así fue como Erk entendió cual era su lugar en el mundo y en la vida, así como el sentido de los mismos. Desde entonces, los animales salvajes mantenemos vivo el recuerdo de aquel suceso, generación tras generación para que, como Erk, recordemos cuál es nuestro lugar y nuestra función y no caigamos en su mismo error.           
Y aun así, a pesar de todo, muchos seres humanos han olvidado completamente la historia de Erk y viven cegados por su mismo error, tratando de crear el Paraíso y hundiéndose, ellos y el mundo, cada vez más en el Infierno.



[1] Cuento extraído de Historias desde el Lado Oscuro (E=m.c2,2004). © 2004, E=m.c2.