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viernes, 12 de junio de 2026

Comentarios críticos a “The techies’ wet dreams”









NOTA IMPORTANTE DE ÚLTIMO REDUCTO: Para comprender y valorar adecuada y completamente el presente texto es recomendable leer previamente el texto “The techies’ wet dreams” (existe traducción al español: “Los sueños húmedos de los tecnobobos”, disponible en: https://drive.google.com/file/d/1WOcHja8xwG1JJTAQHnTrt0rBsePf_4Ay/view?usp=sharing). Y, mejor aún, si el lector lee previamente Anti-Tech Revolution: Why and How en su totalidad.

 

Comentarios críticos de Último Reducto a “The techies’ wet dreams” de Theodore John Kaczynski.

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Comenzaré aclarando que Anti-Tech Revolution (ATR) no me parece un buen libro. Me parece que este libro y los textos de Kaczynski escritos en fechas posteriores son, entre otras cosas, un desastre a nivel lógico, de congruencia y solidez teórica y de definición y uso de términos. ATR es un libro mediocre para inteligencias mediocres que se debería haber llamado más bien Anti-Tech Revolution for Dummies [Revolución antitec para tontos]. Creo que cuando Kaczynski lo escribió, o bien sus facultades mentales estaban ya en declive o bien, más probablemente, rebajó deliberadamente mucho el listón de la calidad intelectual de sus argumentos con objeto de llegar a más gente; y a un tipo de gente determinado, de no muy alta calidad. Y este texto, correspondiente a la parte V del capítulo 2 de dicho libro, es una buena muestra de ello. Voy a comentar algunos de los fallos concretos que le veo:

                    [Este texto es más largo, para leerlo haz clic aquí]
 




Último Reducto 


Contacto: ultimo.reducto@hotmail.com                                                                                 

martes, 12 de mayo de 2026

INTERCAMBIO DE CORRESPONDENCIA XX



ADAPTACIÓN DE UN INTERCAMBIO DE CORRESPONDENCIA XX: sobre la estrategia de los autodenominados antitec y sus defectos.
 

C: Asumo que usted es pleno conocedor del futuro cercano que le espera a la totalidad de la sociedad humana, como se halla “oficialmente” objetivado en la Agenda 2030 y la información exudada por el Foro Económico Mundial y demás organizaciones análogas, o como se puede hallar en diversos documentos no-oficiales mas [sic] cuya certeza en la parte ya materializada de su predicción obliga a la admisión de su veracidad como fuentes de información directa sobre la agenda tecnocrática global, como diversos libros que es superfluo mencionar.

Lo es a su totalidad (de la sociedad humana), cabe decir, por cuanto la globalización efectiva es inminente, al ser ésta ya extremadamente prominente, tanto en lo referente a la interdependencia económica de las naciones aun [sic] legislativamente discernidas, como en relación a la estructuración tecnológica de éstas y su comunicación inmediata y global en consecuencia, así como en referencia a la política ulterior que demuestra ser, desde hace décadas, global, como demuestran no sólo las organizaciones internacionales como las Naciones Unidas, la OTAN, la OMS, etc., sino que es observado en virtud de la unanimidad internacional de la dirección de la sociedad en razón de ser los operadores del plan ejecutado individuos de poder y control supranacional, como es que poseen a través de su control financiero y su extensión a todo ámbito de la sociedad.

Usted lleva realizando la labor de expansión de las ideas anti-tecnológicas desde decenios atrás, mas en poca acción práctica se ha materializado un esfuerzo, por otro lado, inmenso y eficiente en su intención de informar. Sin embargo, como es manifiesto por lo anteriormente dicho, la globaliazción [sic] tecnocrática por parte del sistema tecnoindustrial es ya extremadamente ostensible, y ello por ser tan inminente su llegada como longeva a sido su planeación y, como puede observarse, efectiva parece ir a ser su ejecución.        

Sin embargo, como es, de hecho, predicho en el párrafo segundo de ISAIF, y discutido con frecuencia a la largo de la obra, la implantación efectiva y consecuente desaparición de libertad en la sociedad humana se va a deber enfrentar a considerable oposición, como es la rápida expansión que está teniendo la información sobre el plan global discutido y que podría llamarse el “despertar masivo” (la concienciación de la ya globalizada clase baja y media en general del futuro que le espera en razón de la información que élite financiera supranacional operante misma ha dejado hacerse pública). Y tal parece estar afianzándose, considerando las enormes protestas (aun en la ineficacia y, en realidad, obediencia que le son propias a las protestas) que tuvieron lugar en Reino Unido por el ID digital, y la creciente sapiencia general inferible de la cantidad de personas que participan en grupos, tanto en redes sociales como Telegram e Instagram, como físicos en forma de atendencia a conferencias y participación en organizaciones que implica este conocimiento. Es decir, parece ser incipiente la oposición al sistema, como también puede ejemplificarse con la desobediencia masiva que tuvo lugar en Vietnam a la llegada de su CBDC, o la concienciación en EE.UU. sobre las actividades de su gobierno, referente a su control por parte de sociedades secretas satánicas, lobbies sionistas y demás en cuanto a su política, y la llegada de cámaras de vigilancia en vías públicas, la vigilancia masiva digital de Palantir, o la aprobación del acto GENIUS y la desaparición del dinero físico y llegada de la moneda digital programable (mucho más podría ser dicho, pero se comprende el punto).

 En resumidas cuentas, se observa un crecimiento de la concienciación social sobre el futuro, en comparación a la ínfima cantidad de personas que compartían las ideas anti-tecnológicas en los 90, que esta situación en gran parte ya predijeron, como se observa en la sorprendete [sic] certeza de las predicciones realizadas en ISAIF sobre la futureidad [sic] del control biológico y neurológico como superación del control psicológico, el uso de ingeniería genética, la inutilización de la gran parte de la población por la llegada de IA y la consecuente despopularización que las élites realizarían con métodos subrepticios para reducir la natalidad, y un largo et cetera [sic].

Con esto quiere llegarse al punto de la necesidad de incipiencia en la acción práctica. Es decir, precisar empezar la organización efectiva de la disidencia incontrolable al sistema tecnoindustrial. Quierer [sic] decirse, empezar la unificación de la conciencia masiva sobre el futuro de la especie, con un discurso claro y acciones prácticas eficientes. Cabe decir, a diferencia de los grupos ya existentes, como Anti-Tech Resistance (ATR) o Wilderness Front, que, podría decirse, están condenados al fracaso por la sumisión que demuestra su inacción, al [sic] su actividad meramente informacional y tan ínfima cuan, por ende, irrisoria e inofensiva en su acto de concienciación contra el sistema.      

En la cuestión referente a la metodología, con una dirección racional y basada en el uso de la interpretación moderna de las técnicas utilizadas por movimientos revolucionarios históricos, mucho podría hacerse. Por ejemplo, la infiltración y trepación en grupos tácitamente anti-sistema ya existentes, como es conseguible con el uso de técnicas de dominancia psicológica, como la participación superlativa y el alcance paulatino de reconocimiento y dominancia en tales grupos y la dirección de su discurso, el pensamiento de sus integrantes y la exponencialidad de su expansión. Tales, grupos como La Quinta Columna aquí en España, partidos políticos que, aun sin ser la revolución política, son dirigibles contra la esencia del sistema tecnoindustrial, como Núcleo Nacional (cuyos líderes han criticado extensamente la Agenda 2030 en conferencias, y hasta realizaron una manifestación frente a la sede de Blackrock en Madrid), o el PCTE (en cuyo periódico, Tinta roja, se haya un reciente artículo en contra del DNI digital, análogo del ID anglosajón, y pieza angular en el sistema tecnocrático tratado de ser impuesto). Muchos más los hay y podrían hallarse, sobretodo internacionales. La función de unificación paulatina del discurso disidente general contra los efectivamente unitarios operantes del sistema (aun en la discordancia con T. K. sobre haber sujetos personificantes del sistema o no, lo cierto es que su movimiento es consciente y decididamente controlado e impulsado por sujetos físicos y conocidos, que denominamos la élite supranacional), haciendo de tales los enemigos unánimes de tales diversos grupos, haría efectiva la impulsación de acción práctica contra el sistema, y posibilitaría en sumo grado su caída en la revolución que podría tener lugar llegado el momento de la implantación de las medidas parte del plan tecnocrático global, como el DNI digital (que se prevee [sic] ser este mismo año), el CBDC (acrónimo de Central Bank Digital Currency) y demás.

Si lo ha leído, le agradezco su atención enormemente, y confío en la rectitud de su juicio para interpretar el mensaje que le envío.     

Por la revolución, contra el sistema. 

UR: Antes de pasar a contestar debidamente el contenido de su carta voy a serle franco en cuanto a la forma en que la ha escrito: es extremadamente pedante. Un ejemplo de escritura innecesariamente enrevesada y llena de “palabros” y giros lingüísticos abstrusos. La pedantería al expresarse no tiene nada que ver con la inteligencia, ni siquiera con el nivel cultural. A menudo es justo lo contrario: señal de pocas luces y de petulancia ignorante. Y, como sucede en este caso, es un obstáculo para la comunicación ya que dificulta enormemente la lectura y comprensión de un texto.

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sábado, 23 de agosto de 2025

INTERCAMBIO DE CORRESPONDENCIA XVIII




ADAPTACIÓN DE UN INTERCAMBIO DE CORRESPONDENCIA XVIII: sobre el ideal de la Naturaleza salvaje y el concepto de “orden social” de Ted Kaczynski.

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LM: En “Adaptación de un intercambio de correspondencia XVI: (Parte II)”, Aram cita un fragmento del prólogo de Anti-Tech Revolution de Kaczynski:

En otros lugares he hablado del valor positivo de la naturaleza salvaje y de una vida cerca de la naturaleza y, si vivo para completar el segundo volumen de Technological Slavery, incluirá una sección titulada ‘Is There Such a Thing as Wilderness? Is There Such a Thing as the Balance of Nature?’ [‘¿Existe algo así como la naturaleza salvaje? ¿Existe el equilibrio de la naturaleza?’], que debería contribuir en gran medida a disipar cualquier aura de nihilismo que pueda parecer que rodea a la oposición radical al sistema tecnológico. 

Según esto, para Aram, Kaczynski escribiría “un ensayo metafísico, espiritual y no-racional”.

En cambio, usted dice que, según un borrador del texto “Is There Such a Thing as Wilderness? Is There Such a Thing as the Balance of Nature?”, Kaczynski “no se dedica a hablar de metafísica en absoluto” y que “de hecho es un texto que se ajusta bastante a la forma de razonar pragmática (¿se refiere al ‘pragmatismo miope’ del que usted habla con Sean Fleming?) y con los pies en el suelo típica de Kaczynski”.

Pues bien, de hecho, si uno lee a Kaczynski quizá sí pueda interpretar ciertos toques de nihilismo. Por ejemplo, en una carta a A.O., dijo:

Las revoluciones nunca logran crear el nuevo orden social con el que sueñan los revolucionarios. Pero la destrucción suele ser más fácil que la construcción, y las revoluciones [incluida la Revolución Rusa] a menudo logran destruir el viejo orden social contra el que se dirigen. Si los revolucionarios de hoy abandonaran toda ilusión sobre la posibilidad de crear una sociedad nueva y mejor y se fijaran como objetivo simplemente la muerte del sistema industrial, bien podrían alcanzar ese objetivo.

Esto puede recordar al programa de acción del llamado “nihilismo terrorista” de allá por las décadas del 60 y 70 del siglo pasado, cuando algunos de los partidarios de la acción violenta del movimiento de la “Nueva Izquierda” decían: “no sabemos ni nos interesa lo que ocurrirá después [...] nuestra tarea consiste solamente en destruir los actuales esquemas imperfectos, injustos y destructores de la personalidad humana. [Nos negamos a pensar en lo que se deberá hacer después] porque entonces nos dividiríamos, mientras que ahora nos mantiene unidos la consigna única de la destrucción”.

No estoy intentando relacionar a Kaczynski con eso de la “Nueva Izquierda” ni mucho menos, es sólo un ejemplo de cómo uno podría pensar que la preocupación por las formas concretas que adoptará una nueva sociedad es algo irrelevante o secundario, puesto que, por ejemplo, si el sistema industrial es destruido con una efectividad considerable (si las principales áreas de influencia de la tecnología moderna son inhabilitadas), entonces no habría preocupación de que se pueda volver a él (por lo menos por un tiempo), y, por tanto, podría pensarse que lo principal sería sólo la destrucción del sistema actual, sin una idea concreta sobre lo que habrá después del colapso. Creo que en realidad lo que pase después sí es algo secundario (por lo menos por ahora), pero eso no significa que sea irrelevante o que no se pueda/deba ver nada más allá; incluso el plantearse si existe algo así como la naturaleza salvaje podría unir a ciertas personas y repeler a otras. Y claro que tampoco se trata de plantear una sociedad utópica (o un mundo utópico), sino de resaltar ciertos rasgos positivos que podría haber en el caso de abolir el sistema actual de manera voluntaria, es decir, a causa de un movimiento dedicado a ello, no a causa de un autocolapso del sistema.

Desconozco si la sección de la cual Kaczynski planeaba escribir se completó, pero, creo que no tendría nada que ver con un “ensayo metafísico, espiritual y no-racional”, sino, sólo con tratar el asunto del atractivo y los beneficios posibles de la vida en la naturaleza salvaje (maximizar la autonomía individual) y de que sí puede ser posible (en ciertas maneras) y relativamente soportable. Claro, no sería un paraíso natural y, de hecho, por lo menos los primeros años después del colapso del sistema serían especialmente violentos y duros; la violencia podría bajar considerablemente con el tiempo, pero, aun así, la vida seria dura, lo cual no es necesariamente algo negativo, de hecho, una “vida dura” en el sentido de exigir esfuerzo físico personal para realizar las actividades básicas cotidianas para uno mismo o un pequeño grupo de allegados, sería un rasgo positivo, pues implicaría atravesar más amenamente el segundo punto del llamado proceso de poder (esfuerzo; véase “Industrial Society and Its Future”  (ISAIF), párrafos 33-37 y 42). ¿Es esto algo similar a lo que Kaczynski pretendía escribir para “disipar cualquier aura de nihilismo” en su oposición y crítica radical al sistema tecnológico (tomando en cuenta su borrador)? ¿Cree usted, Último Reducto, que exista algo así como la naturaleza salvaje y/o un equilibrio de la naturaleza? ¿Considera importante establecer si existe o no para borrar posibles interpretaciones nihilistas y quizá unir a ciertas personas o cree que es suficiente con los toques no nihilistas que se hacen notar tanto por Kaczynski como por el sentido común? A más de eso: ¿Es usted nihilista (en el sentido en que aquí se usó el término)? Supongo que no.


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jueves, 14 de agosto de 2025

En busca del ecoterrorismo

 

Nota de Último Reducto: como complemento a este artículo se recomienda leer también: “Comentarios sobre ‘En busca del ecoterrorismo’” (https://ultimoreductosalvaje.blogspot.com/2025/08/comentarios-sobre-en-busca-del.html).


En busca del ecoterrorismo: el crucial caso de Unabomber

Por Sean Fleming

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INTRODUCCIÓN

Una de las principales conclusiones de los estudios recientes sobre violencia política es que los ecologistas rara vez, o incluso nunca, recurren a la violencia letal. Aunque los casos de sabotaje motivado por la defensa del medioambiente son comunes, casos de asesinato motivado por la defensa del medioambiente son difíciles de encontrar (Carson, LaFree, y Dugan 2012; Hirsch- Hoefler y Mudde 2014; Loadenthal 2017; Taylor 1998; 2003). Por lo tanto, muchos estudiosos han argumentado que “ecoterrorismo” es un término equivocado para lo que, de forma más precisa, se debería denominar “ecotaje” (Amster 2006; Cooke 2013; Loadenthal 2014; Smith 2008; Sumner y Weidman 2013; Vanderheiden 2005; Wagner 2008; Woodhouse 2014). Según las laxas definiciones de terrorismo utilizadas por muchos de los organismos encargados de hacer cumplir la ley, las cuales abarcan cualquier “uso ilegal de la fuerza o la violencia contra personas o bienes” con “objetivos sociales o políticos” (Pomerantz 1987, 14-5), el sabotaje motivado por la defensa del medioambiente es terrorismo. Sin embargo, los críticos insisten en la distinción entre violencia contra la propiedad y violencia contra las personas. “Hay una diferencia fundamental”, argumentan Sumner y Weidman (2013, 868), “entre destruir vehículos todoterreno y pilotar un avión lleno de gente para hacerlo estrellarse contra un edificio lleno de gente”. En su opinión, considerar que destruir todoterrenos es terrorismo sería tan absurdo como considerar que robar todoterrenos es secuestro.

Sin embargo, el debate sobre el ecoterrorismo va mucho más allá de la terminología. La ausencia de ataques mortales por parte de los activistas ecologistas es sorprendente, independientemente de cómo se defina el terrorismo. Incluso si el sabotaje por motivos políticos constituye terrorismo, no deja de ser llamativo que los activistas ecologistas se hayan limitado al “terrorismo” contra la propiedad. La generalización de que los ecologistas no recurren a la violencia letal -que denominaré Tesis del Ecologista Pacífico- parece ser una de las generalizaciones más sólidas que ofrece la ciencia política contemporánea. A diferencia de la Tesis de la Paz Democrática, que está notoriamente plagada de salvedades y condiciones para su aplicabilidad, la Tesis del Ecologista Pacífico puede enunciarse con una potente simplicidad: los activistas ecologistas no matan gente.

Sólo hay unos pocos presuntos contraejemplos a esta generalización. En su histórico estudio de 11.562 incidentes ilegales asociados a los movimientos ecologista y de defensa de los derechos de los animales desde 1973 hasta 2010, Loadenthal (2017) sólo encontró cuatro atentados mortales. Uno de ellos fue el asesinato en 2002 del político populista holandés Pim Fortuyn a manos de un activista a favor de los derechos de los animales llamado Volkert van der Graaf. Este atentado es un dudoso contraejemplo de la Tesis del Ecologista Pacífico por dos razones. En primer lugar, aunque hay solapamientos entre los movimientos por los derechos de los animales y los movimientos ecologistas, es un error confundirlos. Carson, LaFree y Dugan (2012, 307) han descubierto que “en comparación con los extremistas ecologistas, los grupos radicales de derechos de los animales tienen más de cinco veces más probabilidades de atentar contra las personas”. Identificaron tres casos de asesinatos llevados a cabo por activistas de los derechos de los animales, pero ninguno por activistas ecologistas (véase también Taylor 2003, 180; 2004, 244-6). En segundo lugar, el asesino de Fortuyn no estaba aparentemente motivado ni por la defensa de los derechos de los animales ni por el ecologismo. Van der Graaf afirma haber matado a Fortuyn para proteger a los musulmanes de la persecución política (Evans-Pritchard y Clements 2003; Taylor 2003, 177). Los otros tres atentados mortales del conjunto de datos de Loadenthal (2017) fueron perpetrados por Ted Kaczynski, el terrorista interno estadounidense conocido como “Unabomber”. Entre 1978 y 1995, Kaczynski llevó a cabo una campaña de atentados en nombre de la “naturaleza salvaje”, en la que murieron tres personas y otras 23 resultaron heridas. Sin embargo, su relación con el ecologismo es discutida. Mientras que algunos lo consideran un ecoterrorista paradigmático (Arnold, 1997; Barnett, 2015), otros sostienen que su afirmación de luchar por la naturaleza era poco sincera y puramente retórica (Chase, 2004; Sale, 1995).

Como uno de los pocos casos posibles de terrorismo por motivos medioambientales, el caso Unabomber es un “caso crucial” para la Tesis del Ecologista Pacífico (Eckstein 1975; George y Bennett 2005; Gerring 2007). Si Unabomber es ecologista, constituiría un importante contraejemplo a la generalización de que los ecologistas no recurren a la violencia letal; un contraejemplo que exige una explicación. Si no es ecologista, la Tesis del Ecologista Pacífico es aún más sólida de lo que sugiere la investigación anterior, porque el principal contraejemplo resultaría ser ilusorio. Por supuesto, una generalización no puede demostrarse ni refutarse con un solo caso. Pero cuando una generalización tiene pocos contraejemplos aparentes, un solo caso puede marcar una diferencia inusualmente grande en la solidez de la generalización. El caso de Unabomber es, por tanto, “crucial” para determinar la firmeza de la Tesis del Ecologista Pacífico. Mientras que una generalización con una sola excepción es muy sólida, una generalización sin excepciones es el santo grial de las ciencias sociales.

Unabomber es importante no sólo como piedra de toque para las teorías sobre el ecoterrorismo, sino también, más ampliamente, como figura influyente en la política radical contemporánea. Su manifiesto de 35.000 palabras, “Industrial Society and Its Future”, fue publicado conjuntamente por The Washington Post y The New York Times en septiembre de 1995 (Kaczynski 1995a). Se ha traducido a más de una docena de idiomas y es una fuente de ideas e inspiración para radicales de todo el espectro político, desde anarquistas a neofascistas (Fleming 2022; Hughes, Jones y Amarasingam 2022; Lubrano 2023). Sin embargo, existe poca literatura académica sobre la ideología de Kaczynski (Corey 2000; Luke 1996; Moen 2019; Taylor 1998), y ninguna de las publicaciones existentes ha hecho uso del material de archivo disponible.

El propósito de este artículo es evaluar la relación de Kaczynski con el ecologismo. Adopto aquí un enfoque dual del análisis de las ideologías, que combina lo que Freeden (1996, 3) denomina análisis “morfológico” de las estructuras conceptuales de las ideologías con el análisis “genético” de sus orígenes intelectuales. Me baso en material de archivo, no examinado previamente, de la Colección Joseph A. Labadie de la Universidad de Michigan y de la Colección UNABOM de la Universidad Pennsylvania del Oeste. Mi análisis demuestra que la ideología de Kaczynski no es ecologista, ni en su origen ni en su estructura. Aunque tiene algunas afinidades con el ecologismo radical, el anarquismo verde y el ecologismo de derechas, no encaja en ninguna de estas categorías. La ideología de Kaczynski tampoco es un tipo idiosincrásico de ecologismo que pertenezca a una categoría propia. Casi ninguna de sus ideas procede de fuentes ecologistas y sus motivaciones eran decididamente antitecnológicas más que proecológicas. Sin embargo, la Tesis del Ecologista Pacífico no sale indemne. Aunque el propio Kaczynski no es un contraejemplo creíble, su caso apunta hacia otros contraejemplos convincentes.

El artículo consta de cinco secciones principales. La primera explica mi enfoque y método y describe las pruebas de archivo que utilizo. La segunda sección examina la afirmación habitual de que Kaczynski no estaba, de hecho, motivado por las ideas que expuso en su manifiesto. Esta afirmación, de ser cierta, supondría un atajo hacia mi conclusión de que su violencia no estaba motivada por la defensa del medioambiente, sin embargo no se sostiene frente a las pruebas. Las tres secciones siguientes evalúan las supuestas afinidades de Kaczynski con tres ideologías ecologistas: el ecologismo radical, el anarquismo verde y el ecologismo de derechas. La conclusión reevalúa la Tesis del Ecologista Pacífico a la luz del caso Unabomber y extrae algunas implicaciones más amplias para el estudio de las ideologías políticas y la violencia política.

                                   [Este texto es mucho más largo, para leerlo haz clic aquí]

martes, 17 de diciembre de 2024

Intercambio sobre la entrevista que Sean Fleming dio en el canal de YouTube de Anti-Tech Collective







Intercambio sobre la entrevista que Sean Fleming dio en el canal de YouTube de Anti-Tech Collective[1]

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Último Reducto: En primer lugar, a pesar de mis siguientes críticas, creo que, a pesar de la evidente confusión mental, divagación verbal y falta de focalización del entrevistador, su (de usted) intervención en la entrevista es muy clara, concisa, interesante y que ha dado usted en el clavo y ha señalado hechos muy importantes en varias ocasiones.

Ahora, las críticas.

En general:

§    En esta entrevista, pretende usted parecer imparcial, por ejemplo evitando elegir explícitamente entre dos partes opuestas (Ellul vs. Kaczynski; o Individualidades Tendiendo a lo Salvaje (ITS) vs. Kaczynski), pero en realidad no lo es tanto. El problema no es ser imparcial, sino fingir serlo. Nadie realmente preocupado o interesado por un tema es o puede ser imparcial o neutral al respecto, y pretender lo contrario es hipocresía o estupidez. Otra cosa muy distinta es ser objetivo. Pero ambas cosas no están necesariamente relacionadas. Es evidente que a usted le gusta demasiado Jacques Ellul. Yo no comparto su gusto por él. Ellul era demasiado idealista y humanista (y por tanto demasiado poco materialista y científico) como para ser una buena referencia para algo práctico.

§    Va usted bien encaminado cuando señala que la oposición entre materialismo e idealismo es crucial y tiene mucho que ver con las diferencias entre Kaczynski y Ellul (o el resto de críticos humanistas-idealistas de la tecnología). De hecho, no se trata sólo de otra diferencia particular más entre ellos. Es “La Diferencia”; es la raíz de prácticamente el resto de las diferencias entre ellos. Volveré una y otra vez sobre este tema en los puntos siguientes.

§    Kaczynski no es antropocéntrico, ni ama a la raza humana, como usted ya sabe. Ellul sí lo era y la amaba. Ésta es una diferencia importante entre Kaczynski y Ellul. Kaczynski no es un humanista, en realidad en el fondo es un no-humanista (incluso hasta cierto punto misántropo como usted ya ha visto), no sólo porque toma a la Naturaleza en lugar de a la humanidad como su principal valor, sino también porque su bagaje y su formación culturales, su actitud intelectual y su mentalidad e inclinación innatas así como sus disposiciones filosóficas y psicológicas naturales son en su mayoría de orientación científica, no las típicas de las humanidades. Esto, en principio, hace que tienda a centrar su atención principalmente en los fenómenos físicos en general (es decir, en la realidad que va mucho más allá de la humanidad) y no sólo o principalmente en las obras, los fenómenos sociales y las ideas humanos. Por lo que yo le conozco, diría que (y nótese que es sólo mi opinión y tal vez él no estaría completamente de acuerdo con ella; habría que preguntarle directamente para conocer sin duda sus posturas exactas) si actualmente escribe mucho sobre fenómenos sociales se debe a razones prácticas (es decir, porque lo considera necesario para comprender y así combatir eficazmente la sociedad tecnoindustrial, en aras de la Naturaleza salvaje) no porque realmente sienta alguna inclinación o interés personal, real y natural hacia este tipo de fenómenos. Apostaría a que, si fuese posible, él personalmente preferiría centrar su atención sobre todo en la Naturaleza no humana que en las cuestiones y los entornos humanos y que preferiría hacer cosas prácticas materiales que pensar o escribir sobre cualquier cosa (y mucho menos sobre cuestiones sociales).

La razón por la que, utilizando sus (de usted) propios términos, la explicación de Kaczynski sobre la maladaptación humana a la tecnología moderna es biológica y la de Ellul es cultural tiene mucho que ver con lo anterior. Kaczynski tiende sobre todo a ser un materialista no humanista de mentalidad científica y Ellul es un idealista humanista no científico. A pesar de sus aparentes similitudes, en el fondo sus inclinaciones naturales, visiones del mundo y actitudes son en última instancia opuestas e irreconciliables.

[Este intercambio es mucho más largo. Para leerlo completo en versión pdf haz clic aquí].

[1] “Full Conversation with Sean Fleming, PhD”, Anti-Tech Collective, YouTube 28 de agosto de 2021: https://www.youtube.com/watch?v=QcX9K1sIpg0.  



martes, 27 de agosto de 2024

INTERCAMBIO DE CORRESPONDENCIA XVI (Parte II)

                         

                       


ADAPTACIÓN DE UN INTERCAMBIO DE CORRESPONDENCIA XVI (Parte II): sobre ecología profunda, irracionalismo y más. 

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“¿Por qué cree usted que la gente racional sacrificará su vida para destruir el sistema tecnoindustrial por el bien de la Naturaleza salvaje? Sólo las personas estúpidas, irracionales y locas elegirán morir por la causa antitecnológica”.

-Aram (defensor de la causa antitec)

“Hay que ser racional incluso cuando se quiere aprovechar la irracionalidad o apelar a ella, si no quiere uno acabar siendo o comportándose como un idiota o un loco o acabar rodeado de “camaradas” idiotas y locos. Y yo, al contrario que usted, no creo que de este tipo de gente vaya a salir nada bueno para la causa contra el sistema tecnoindustrial en aras de la Naturaleza salvaje”.

-Último Reducto

 

A:

· Creo que es eficaz atacar el sistema tecnológico usando también lenguaje antropocéntrico o humanista. La mayoría de la gente de la sociedad tecnológica cree que, con el tiempo, el progreso tecnológico traerá una vida mejor para la especie humana. Según mi experiencia, cuando se critica el sistema tecnológico moderno, la mayoría de la gente objeta que la tecnología moderna nos trajo una mejor “calidad de vida”, lo que significa una baja tasa de mortalidad infantil, mayor esperanza de vida, medicina moderna, menos violencia a pequeña escala, abundancia de alimentos y agua, un estilo de vida más cómodo, la emancipación de la mujer, etc. 

Por supuesto que nosotros no creemos en esa patraña de una “mejor calidad de vida” y pensamos que la autonomía de la naturaleza salvaje, incluida la naturaleza humana salvaje, es mucho más importante que esos modernos valores antropocéntricos de color rosa. Pero la mayoría de la gente no comparte este valor con nosotros. Simplemente se burlarán de la autonomía de la naturaleza salvaje y mantendrán su creencia en el sistema tecnológico, en que su progreso les traerá una “mejor calidad de vida”.

En el capítulo 4, sección 1 de Anti-Tech Revolution (ATR), el Dr. Theodore John Kaczynski escribió: “En tercer lugar, para ayudar a allanar el camino hacia esta pérdida de respeto y confianza [en el sistema tecnológico], el movimiento debe hacer lo que pueda para socavar la fe de la gente en el sistema tecnológico”. Creo que señalando el hecho de que el progreso tecnológico en realidad empeora nuestra “calidad de vida”, no la mejora, incluso en términos de valores antropocéntricos o humanistas, podemos “socavar la fe de la gente en el sistema tecnológico”. Creo que es eficaz atacar al sistema tecnológico con su propio lenguaje.


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martes, 23 de julio de 2024

INTERCAMBIO DE CORRESPONDENCIA XV (Parte I)

 




ADAPTACIÓN DE UN INTERCAMBIO DE CORRESPONDENCIA XV (Parte I): sobre algunas excusas para no rechazar el sistema tecnoindustrial.


A: Éstas son las preguntas frecuentes que me hacen los surcoreanos. Sin embargo, parece que estas preguntas son bastante predominantes en Internet a nivel global.

·    “Si eliminásemos la tecnología avanzada, ¿cómo evitaríamos un impacto de asteroide en el futuro?”

·    “Nuestro Sol se convertirá en una gigante roja dentro de unos miles de millones de años. ¿Cómo podrá la especie humana escapar de la gigante roja sin tecnología avanzada?”

·    “Aunque destruyamos el sistema tecnológico, la gente lo volverá a construir en el futuro. ¿Tienen ustedes un plan para evitar definitivamente la reconstrucción del sistema tecnológico?”

Y a menudo utilizan estas preguntas como excusa para rechazar la revolución antitecnológica.

Mi respuesta a estas preguntas es que:

i)   ¿Por qué demonios tendríamos que temer un futuro tan lejano, un futuro de dentro de cientos o miles de millones de años? Todo muere algún día. Los seres humanos mueren, los animales mueren, los planetas mueren, las estrellas mueren, incluso el universo mismo morirá en un futuro lejano. Si el ser humano se extingue por el impacto de un asteroide o de una gigante roja, deberíamos aceptar nuestro destino.

ii) ¿Qué sentido tiene pensar en prevenir catástrofes futuras como el impacto de un asteroide o un Sol gigante rojo si la humanidad se extingue debido al desastre ecológico causado por el sistema tecnológico antes de que se produzca el impacto de un asteroide o una gigante roja?

iii)   Aunque el sistema tecnológico sobreviviese al desastre ecológico y viviese para siempre, ¿qué sentido tendría el progreso tecnológico si perdemos nuestra humanidad, nuestros cuerpos humanos y las emociones humanas como el amor, la simpatía, el sentimiento ético, la aspiración estética, el deseo de libertad, etc., a causa del progreso tecnológico?

iv)   Rechazar la revolución antitecnológica porque el sistema tecnológico volverá a ser construido en un futuro lejano es como rechazar que extirpen un cáncer de tu cuerpo porque el cáncer volverá a crecer de nuevo en el futuro. O como rechazar salvar a tu hijo que se está ahogando porque morirá de todos modos en el futuro cuando sea viejo.

En la mayoría de los casos, siguen insatisfechos con mis respuestas y no cambian de opinión.

Mi hipótesis es que la idea del colapso total del sistema tecnológico supone una carga psicológica excesiva para estas personas por lo que inventan y lanzan cualquier excusa para rechazar la revolución antitecnológica sin pensar profundamente en ella. Y por muy buenas respuestas que les demos, no cambiarán de opinión porque su rechazo a la revolución antitecnológica se basa en la emoción, no en la razón.


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lunes, 8 de julio de 2024

INTERCAMBIO DE CORRESPONDENCIA XIV

 


ADAPTACIÓN DE UN
INTERCAMBIO DE CORRESPONDENCIA XIV: sobre contraejemplos de la proposición 2 del capítulo 2 de Anti-Tech Revolution.

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A: He estado leyendo el libro de Jared Diamond, Collapse: How Societies Choose to Fail or Succeed. Parece que el Dr. Kaczynski tomó prestadas muchas ideas de este libro. Jared Diamond explica los “conflictos de intereses” en su libro. Me recuerda a la proposición 2 del capítulo 2 de Anti-Tech Revolution: Why and How (ATC):

Proposición 2. A corto plazo, la selección natural favorece la autopropagación de aquellos sistemas que persiguen su propio beneficio a corto plazo y muestran poca o ninguna consideración por las consecuencias a largo plazo.

Sin embargo, Jared Diamond describe dos casos en el capítulo 9 de su libro en los que el sistema logra superar el conflicto de intereses: La isla de Tikopia y Japón bajo el gobierno del shogunato Tokugawa. Estos dos casos podrían ser contraejemplos de los argumentos del capítulo 2 de ATC. El Dr. Kaczynski trató el caso de la isla de Tikopia en el Apéndice Dos de ATC. Escribió que la isla de Tikopia no era lo suficientemente grande y rica como para que surgiesen nuevos sistemas autopropagantes, pero no escribió sobre Japón bajo el mandato del shogunato Tokugawa. Me pregunto por qué no se molestó en escribir sobre el caso de Japón. Si había leído Collapse, de Jared Diamond, debía conocerlo.

Jared Diamond explica que el shogunato Tokugawa pudo resolver la crisis medioambiental porque, en esa época, no había conflictos internos graves ni amenazas exteriores en Japón. Creo que Japón es relativamente grande y lo suficientemente rico como para que surjan sistemas autopropagantes (Proposición 1 del capítulo 2 de ATC). Sin embargo, el shogunato Tokugawa pudo suprimir el desarrollo de nuevos sistemas autopropagantes durante 250 años. Básicamente, Japón bajo el shogunato Tokugawa logró la paz en todo su territorio (la “paz mundial” a que se refiere Kaczynski en ATC) y la mantuvo durante 250 años. Teniendo en cuenta el tamaño relativamente grande de Japón y su prosperidad, si Japón pudo lograr la paz en todo su territorio y mantenerla durante 250 años, ¿hay alguna razón para creer que el sistema tecnológico mundial no pueda lograr lo mismo (la “paz mundial”) en un futuro próximo (dentro de 10-20 años) y resolver la crisis ecológica?

Y el caso de Japón también puede ser el contraejemplo del argumento del capítulo 2 de ATC, de que el conflicto interno surge cuando no hay amenaza exterior.

¿Usted qué opina de esto?

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miércoles, 8 de marzo de 2023

INTERCAMBIOS DE CORRESPONDENCIA XII: sobre el (ultra-)derechismo y su relación con la lucha contra el sistema tecnoindustrial

 


ADAPTACIONES DE FRAGMENTOS DE VARIOS INTERCAMBIOS DE CORRESPONDENCIA XII: sobre el (ultra-)derechismo y su relación con la lucha contra el sistema tecnoindustrial.
[1]

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A: Parece que muchos extremistas de derechas (por ejemplo, neofascistas, neonazis, ultranacionalistas, supremacistas blancos, etc.) se sienten atraídos por la ideología antitecnológica del Dr. Kaczynski (sé que desprecia usted bastante el término “antitec”[2]. Sin embargo, éste es el término con el que conocí esta ideología. Y me gusta este término. Así que lo utilizaré cuando me refiera a nuestra ideología y movimiento).

Es ampliamente conocido que el terrorista noruego Anders Breivik plagió algunas partes de “Industrial Society and Its Future”[3] (ISAIF) en su manifiesto[4].[5] El partido neofascista griego Amanecer Dorado publicó ISAIF en Grecia. Cuando he mirado en comunidades online como 4chan, Reddit, Twitter, etc., he visto muchas veces a derechistas alabando a Ted Kaczynski. Sin embargo, me parece que no quieren realmente eliminar el sistema tecnológico. Se apropian de algunos elementos de la ideología del Dr. Kaczynski para hacerlos encajar con sus gustos derechistas. Y hacen lo mismo con todo tipo de filósofos: Julius Evola, Pentti Linkola, Aleksandr Dugin, Nick Land, Curtis Yarvin, etc. Para ellos, el Dr. Kaczynski es sólo uno de los muchos filósofos y autores que utilizan para promover su propia agenda de extrema derecha.

Mientras tanto, he descubierto que incluso algunos ultranacionalistas aquí en Corea del Sur se sienten atraídos por la ideología del Dr. Kaczynski. Me pregunto por qué sucede esto. ¿Quizás el movimiento antitec(-nológico) comparte algunos elementos con el extremismo de derecha? Un ultranacionalista surcoreano me dijo que se sienten atraídos por la noción de “proceso de poder”. Creo que sería interesante e importante estudiar por qué los extremistas de derechas se sienten atraídos por las ideas de Kaczynski.

Usted y el Dr. Kaczynski han escrito varias veces sobre por qué los izquierdistas son peligrosos para el movimiento antitec, con lo cual estoy 100% de acuerdo.[6] Sin embargo, tanto usted como el Dr. Kaczynski no han escrito mucho sobre los impactos potenciales de que los derechistas se unan al movimiento. El Dr. Kaczynski escribió una frase acerca de que los derechistas podrían ser indeseables para el movimiento antitec en el capítulo 3 de Anti-Tech Revolution: Why and How, pero eso es todo.[7]

Creo que los extremistas de derechas son potencialmente peligrosos para el movimiento antitec por tres razones:

1) El movimiento antitec perderá a miembros potenciales que son inteligentes y fuertes, y que realmente quieren eliminar el sistema tecnológico. Esto se debe a que el mensaje de los extremistas de derecha repelerá a la gente de grupos minoritarios (gente de color, gais, inmigrantes, musulmanes, refugiados, etc.)[8] Digamos que yo soy un asiático-americano que realmente odia el sistema tecnológico y quiere eliminarlo. Sin embargo, si la organización revolucionaria antitec tiene muchos miembros supremacistas blancos, desde luego no querría unirme a ella. ¿Por qué demonios iba a unirme a un grupo que quiere exterminar a los asiáticos?

2) Los miembros derechistas podrían distorsionar el propósito de la organización revolucionaria antitec. Algunos miembros de extrema derecha en la organización atraerán a más extremistas de derecha a la organización. Al final, esta organización revolucionaria antitec dejará de ser una organización revolucionaria antitec y se degradará convirtiéndose en uno más de los grupos de extrema derecha que ya existen por todo el mundo.

3) Incluso si los miembros de extrema derecha no distorsionan el propósito de la organización revolucionaria, los valores y las ideas derechistas podrían afectar negativamente a su eficacia. Digamos que soy un miembro supremacista blanco de la organización. Si tenemos que destruir una red eléctrica de la que depende mucha gente blanca, por supuesto que no destruiré esta red eléctrica, porque al hacerlo mataría a muchos de mis compañeros blancos. En cambio, me gustaría destruir una red de energía eléctrica de la que dependen muchos negros, latinos, asiáticos, aunque hacerlo no fuese efectivo para acabar con el sistema tecnológico, porque al ser un supremacista blanco, yo odiaría a estas personas. Digamos que soy un patriota americano miembro de la organización. Apoyaré el plan de destruir una central eléctrica en China, pero cuando se trate de América, querré proteger el sistema tecnológico de América o querré salvar tantas infraestructuras tecnológicas como sea posible.

Por las razones anteriores, creo que no es bueno que muchos extremistas de derecha se sientan atraídos por esta ideología.

¿Qué piensa usted? ¿Crees que tenemos que repeler a los extremistas de derecha de este movimiento o que más bien podemos utilizar su impulso ciego para nuestros propios fines? Si tenemos que repeler a los extremistas de derecha, ¿cómo podemos hacerlo?

UR: No sé a ciencia cierta hasta qué punto es cierto que los “extremistas de derechas” en particular o simplemente los derechistas[9] en general, se sienten atraídos por las ideas de Kaczynski.[10] Si uno se fía de artículos como “Inside the Unabomber’s odd and furious online revival” (Jake Hanrahan, Wired, 1 de agosto de 2018: https://www.wired.co.uk/article/unabomber-netflix-tv-series-ted-kaczynski), podría parecer que se trata realmente de una tendencia preocupante. Pero no me fío mucho de este tipo de artículos. En el pasado ha habido personas más o menos de extrema derecha que se pusieron en contacto conmigo y que afirmaban que había un número creciente de personas de derechas interesadas en las ideas de Kaczynski,[11] pero también soy escéptico sobre que el número real de este tipo de personas sea tan grande y sobre su influencia real.

Ciertamente Breivik plagió ISAIF, cambiando su contenido para que dijera lo que él quería decir. No estaba en contra de la tecnología moderna, sólo en contra del izquierdismo. Y no sólo Amanecer Dorado publicó ISAIF, también hay una edición en español publicada por un grupo neonazi mexicano llamado casualmente “Último Reducto”.[12] En estos casos también pienso que esta gente estaba simplemente intentando beneficiarse de la imagen mediática y la fama de Kaczynski para promocionarse públicamente y lograr que el público les prestase atención, pero obviamente, esta gente no está en contra de la tecnología moderna. Y en cuanto a los derechistas online atraídos por Kaczynski, ya he mencionado el artículo publicado en Wired. Según este artículo, entre las personas interesadas en Kaczynski que son activas en las redes sociales online, hay algunas que realmente parecen estar en contra de la tecnología moderna, aunque parece que, siempre según el artículo, los más inclinados hacia ideologías derechistas están menos interesados en luchar contra el sistema tecnoindustrial que en los aspectos antiizquierdistas de la teoría de Kaczynski. En cuanto a los autores que menciona usted, sólo conozco (y sólo superficialmente) a Pentti Linkola, y hasta donde sé de él, me parece el único “pensador” algo serio y respetable entre ellos.[13] A la luz de lo que he visto en Internet sobre el resto (por ejemplo buscando sus nombres en Wikipedia), sus ideas me parecen bastante ridículas y despreciables. Por ejemplo, la mayoría parece creer en el ocultismo o ser racista. En términos más generales, sospecho que la mayoría de las teorías (ultra)derechistas son idealistas (es decir, antimaterialistas; desprecian la importancia de la influencia de los factores objetivos materiales o físicos en los fenómenos sociales y sobrevaloran el impacto de los factores subjetivos y no materiales), voluntaristas (dan demasiada importancia a la voluntad humana) y colectivistas (consideran que el colectivo, normalmente un colectivo enorme constituido en su mayoría por extraños y representado por el Estado, la civilización “occidental”, el país/nación y/o la raza, es lo más importante y desprecian el valor de los individuos y los grupos pequeños y su autonomía -libertad-). Quizás a veces los ultraderechistas puedan apropiarse de las ideas de estos autores para sus propios objetivos políticos, pero me temo que, en el caso de la mayoría de estos autores (todos, excepto quizás Linkola), los ultraderechistas no necesitan apropiarse mucho de sus ideas, más bien los ultraderechistas comparten simple y realmente las ideas de estos autores, porque estos autores parecen ser de hecho ultraderechistas ellos mismos.

En mi opinión, su interlocutor ultranacionalista coreano estaba equivocado. No consigo entender cuál es la conexión entre la teoría del “proceso de poder” y el ultraderechismo. En mi opinión es bastante obvio que las dos razones por las que algunos derechistas se sienten atraídos por las ideas de Kaczynski son: (1) Su postura antiizquierdista. Kaczynski rechaza el izquierdismo (principalmente por razones prácticas). Los derechistas también son antiizquierdistas (especialmente antisocialistas),[14] y para ellos esta postura antiizquierdista es uno de los aspectos más importantes de sus ideologías, por lo que a algunos de ellos les gusta mucho este aspecto aparentemente similar de la ideología de Kaczynski. Y relacionado con el anterior, (2) su postura a veces políticamente incorrecta (que hoy en día equivale sobre todo a una postura no izquierdista o antiizquierdista). Kaczynski no suele preocuparse mucho por ser y expresarse de forma políticamente correcta o por evitar temas o enfoques políticamente incorrectos. Muchos (aunque cada vez menos) derechistas, extremos o no, tampoco se preocupan por la incorrección política e incluso desprecian fuertemente la corrección política actual, por lo que a algunos de ellos también les gusta mucho este aspecto de Kaczynski.

Obviamente, estos dos aspectos no son más que una pequeña porción de las ideas y el discurso de Kaczynski, y la mayoría de sus otras posturas ideológicas son completamente incompatibles con la mayoría de las posturas ideológicas propias de la (extrema) derecha, tales como el frecuente estatismo, la defensa de la civilización, la aceptación de la tecnología moderna, el racismo, la defensa de jerarquías sociales fuertes, la defensa de algunas nociones de progreso, etc.; pero para muchos de esos derechistas que se sienten atraídos por él debido a su postura antiizquierdista/políticamente incorrecta, esto no es importante. Normalmente, por lo que he visto, sobre todo entre los ultraderechistas, sus inclinaciones políticas e ideológicas no las eligen de una forma muy racional y reflexiva. Más bien parecen tender a actuar principalmente por impulsos emotivos, sin demasiada reflexión fría. Establecen sus afinidades ideológicas basándose principalmente en las emociones. Así, si se encuentran con alguien que dice algo que les conmueve emocionalmente e inflama su entusiasmo, en principio tienden a sentirse atraídos por él, independientemente del resto de sus ideas. Quizá más tarde se den cuenta de la incompatibilidad, pero en principio tienden a pasarla por alto.

Estos dos aspectos combinados con el hecho de que Kaczynski tiene una imagen mediática y una fama que puede ser utilizada por esos derechistas para conseguir publicidad para sus propias organizaciones e ideas, es suficiente, en mi opinión para explicar este fenómeno de la atracción que algunos derechistas sienten hacia Kaczynski.[15]

Es cierto que nosotros (Kaczynski y yo) hemos mostrado con mucha más frecuencia una postura pública contraria al izquierdismo que una contraria al derechismo, pero esto se debe a que, desde el principio y hasta la fecha, el izquierdismo ha sido una amenaza mucho más real para la creación potencial de un movimiento contra la sociedad tecnoindustrial en aras de la Naturaleza salvaje. Los anarco-primitivistas, eco-anarquistas y similares han estado siempre, incluso desde antes de la detención de Kaczynski, revoloteando al alrededor de Kaczynski y en torno a sus ideas, tratando de presentarse como afines a él, de apropiarse y de pervertir sus ideas, etc. de una manera mucho más grave, influyente y frecuente que los derechistas. Pero, como Kaczynski dice, si los derechistas se convirtiesen también en una amenaza para ese potencial movimiento, “habría que encontrar otros medios de mantener ‘puro’ el movimiento”.

Estoy de acuerdo con las razones que da usted para explicar por qué los derechistas son potencialmente peligrosos para un movimiento contra la sociedad tecnoindustrial por amor a la Naturaleza salvaje. Aunque, de hecho, las tres razones podrían resumirse en una: los objetivos e ideas derechistas competirían, interferirían e incluso serían incompatibles (de muchas maneras diferentes) con el surgimiento de un movimiento eficaz contra la sociedad tecnoindustrial y con el objetivo de destruir la sociedad tecnoindustrial. Igual que ocurre también con los objetivos y las ideas de la izquierda.

Usted pregunta: “¿Cree que tenemos que espantar a los extremistas de derechas lejos de este movimiento o que más bien podemos utilizar su impulso ciego para nuestro propósito? Si tenemos que repeler a los extremistas de derecha, ¿cómo podemos hacerlo?”. En cuanto a “utilizar su impulso ciego para nuestro propósito”, no sé si en algún momento en el futuro, si es que para entonces hay un movimiento fuerte y bien organizado, éste podría utilizar a este tipo de personas irracionales, en cierta medida y en algunos casos, para su propio fin. Pero debe quedar claro que, al menos ahora, cuando todavía ni siquiera hay nada que pueda llamarse “movimiento”, y en las primeras etapas del movimiento, cuando éste todavía sería pequeño y débil, lo que se necesita son personas de alta calidad, inteligentes, racionales y completamente comprometidas con el único objetivo de destruir el sistema tecnoindustrial. Los derechistas (y mucho menos los ultraderechistas), al igual que los izquierdistas, no son el tipo de personas que la causa necesita o puede utilizar; al menos de momento.

Por lo tanto, es evidente que ahora deben ser activamente repelidos. Al igual que los izquierdistas también deberían ser repelidos. Lo que no sé, como he dicho, es si actualmente los (ultra-)derechistas constituyen una amenaza para la causa contra el sistema tecnoindustrial en defensa de la Naturaleza salvaje comparable a la que constituyen los izquierdistas, en el sentido de que hasta ahora ha habido muchos menos derechistas que izquierdistas que se hayan sentido atraídos por las ideas de Kaczynski (o por otras similares). ¿Cómo podrían ser ahuyentados? No lo sé exactamente. Probablemente el movimiento (o la gente que hoy en día quiere que surja un movimiento serio y eficiente) debería examinar cuidadosamente cada potencial caso concreto de gente derechista que intente entrar en el movimiento o apropiarse de sus ideas y actuar en consecuencia, pero en general creo que el movimiento (o sus promotores actuales) podrían y deberían hacer lo siguiente:

1)      Ante todo el movimiento (o las personas que actualmente promueven su surgimiento) debería ser honesto consigo mismo, expresando sus ideas y su objetivo de forma clara, abierta y sin autocensurarse tratando de no ofender o de parecer agradable a los demás. Sólo esto mantendría a la mayoría de los derechistas (e izquierdistas) lejos de él.

2)      El movimiento (o sus actuales promotores) debería decir abierta y explícitamente y con asiduidad que no es un movimiento de derechas. (Ni un movimiento de izquierdas).

3)      El movimiento (o sus actuales promotores) debería recordar pública y explícitamente y de forma continua que la derecha está en realidad a favor del desarrollo tecnológico, de al menos algunas nociones de progreso, de la civilización y del humanismo, y que su supuesto conservadurismo y tradicionalismo son en realidad una patraña, que en la práctica son más bien una fachada simbólica y retórica que algo que implique un compromiso real y sólido en contra del progreso.

4)      El movimiento (o sus actuales promotores) debería mostrar abierta y explícitamente el irracionalismo que hay detrás de las ideas (ultra)derechistas. Es decir, debería someterse a la derecha a frecuentes ataques ideológicos públicos explícitos. (Igual que debería hacerse con el izquierdismo).

5)      El movimiento (o sus promotores actuales) debería mostrar pública y explícitamente por qué la derecha constituye una amenaza práctica (es decir, estratégica) para el avance del movimiento (lo que explica usted en los puntos 1, 2 y 3 de su carta). (Y lo mismo para el izquierdismo).

6)      El movimiento (o sus actuales promotores) deberían denunciar, criticar y aislar públicamente (presentando siempre pruebas inequívocas, por supuesto; de lo contrario se corre el peligro de iniciar absurdas y dañinas cazas de brujas internas) a aquellos individuos derechistas que pudieran haber conseguido introducirse en las filas del movimiento (o que pudieran estar intentándolo). Y lo mismo para los casos de individuos u organizaciones de derechas que intenten apropiarse de las ideas y el trabajo del movimiento. (Y lo mismo sirve para los izquierdistas o para cualquier otra persona indeseable).

Como ve usted, es en gran medida una cuestión de mero sentido común. No puedo sugerir mucho más por el momento.



[1] Traducción y adaptación a cargo de Último Reducto del intercambio original en inglés llevado a cabo entre los días 09/11/2021 y 14/11/2021 entre Aram (A) y Último Reducto (UR). © Copyright 2022, Último Reducto, para los fragmentos originalmente escritos por U.R. N. del t.

[2] “Anti-Tech” en el original. Abreviación de “anti-technological”, “antitecnológico” en castellano. Es el término elegido por Kaczynski y muchos de sus simpatizantes para autodenominarse a sí mismos y a su causa durante la última década. N. del t.

[3] Publicado en Technological Slavery, Edición revisada y expandida, Fitch & Madison, 2019, págs 21-106. [Existe edición en castellano de “Industrial Society and Its Future”: La sociedad industrial y su futuro (Isumatag, 2011)]. N. del t.

[5] Why Right-Wing Extremists Love the Unabomber” in Lawfare, 17 de octubre del 2021 (https://www.lawfareblog.com/why-right-wing-extremists-love-unabomber).

[6] Por ejemplo, en “Industrial Society and Its Future”, párrafos 213-230.

[7] Kaczynski escribió: “Si eso resultase insuficiente para repeler a los izquierdistas, o si otros tipos de indeseables (por ejemplo, derechistas) se viesen atraídos por el movimiento, habría que encontrar otros medios para mantener el movimiento ‘puro’”, en Anti-Tech Revolution: Why and How (Segunda edición, Fitch & Madison, 2020), pág. 137.

[8] Y, por cierto, ésta es la razón principal por la que el sistema tecnológico promueve la diversidad, la lucha contra la discriminación, el feminismo, el movimiento LGBT, etc. Al promover los derechos de los grupos minoritarios, el sistema tecnológico puede utilizar plenamente el talento de algunos miembros de esos grupos minoritarios.

[9] En aras de la brevedad, voy a asumir que ambos, usted y yo, estamos de acuerdo sobre lo que significa que alguien es de “(extrema) derecha”, así que no voy a darle explícitamente mi definición de (extrema) derecha aquí. Probablemente nuestras nociones intuitivas de lo que es un extremista de derechas sean muy similares, pero también habrá algunos detalles o casos particulares sobre los que probablemente discreparíamos. Para más información sobre mi definición y postura hacia la derecha en general, véase “Adaptación de fragmentos de un intercambio de correspondencia entre Sean Fleming y Último Reducto (Parte III), (https://ultimoreductosalvaje.blogspot.com/2023/03/intercambio-de-correspondencia-entre_8.html)

[10] En cuanto al término “antitec”, tiene usted razón, no me gusta, e incluso considero un error utilizarlo y promover su uso. Para saber por qué, puede usted ver lo que dije al respecto en “Adaptación de fragmentos de un intercambio de correspondencia entre Sean Fleming y Último Reducto (parte I)”, nota a pie de página 3 (https://ultimoreductosalvaje.blogspot.com/2023/01/algunos-fragmentos-adaptados-de-un.html). Así que no utilizaré este término aquí, pero de todos modos puedo entender a qué se refiere usted con él.

[11] Véase mi intercambio con “P” en “Adaptaciones de fragmentos de varios intercambios de correspondencia: sobre Anti-Tech Revolution, sostenibilidad, movimiento y más” (https://ultimoreductosalvaje.blogspot.com/2018/04/adaptaciones-de-fragmentos-de-varios.html) y “Adaptaciones de fragmentos de varios intercambios de correspondencia II: sobre pragmatismo, tecnología, medioambientalismo y conservacionismo” (https://ultimoreductosalvaje.blogspot.com/2019/03/adaptaciones-de-fragmentos-de-varios.html)

[12] Quiero dejar claro que no tengo nada que ver con esa gente ni con sus ideas nazis. Adopté mi seudónimo mucho antes de saber de ellos.

[13] Estoy en total desacuerdo con el estatismo y el autoritarismo de Linkola y considero que es terriblemente ingenuo y simplista al pensar que un gobierno ecototalitario (mundial) fuerte podría arreglar los problemas ecológicos y sociales y mantenerlos a raya indefinidamente, salvando así la civilización moderna, pero al menos estaba realmente preocupado honesta y profundamente (aunque como he dicho, demasiado ingenua y simplemente) por la ecología y la Naturaleza, y respeto y aprecio el hecho de que, siendo un famoso escritor y naturalista, prefiriese ganarse la vida trabajando como pescador. Evidentemente no era sólo un intelectual teórico; también sabía utilizar sus manos para algo distinto de escribir.

[14] Obviamente las razones de su postura anti-izquierdista en realidad tienen poco que ver con las razones por las que Kaczynski está en contra del izquierdismo, pero esto no es tan importante para ellos como el mero hecho de que Kaczynski muestre una postura anti-izquierdista.

[15] Aunque no se menciona en esta carta, asimismo creo que el hecho de que, más o menos al mismo tiempo o poco antes de que se produjese la supuesta aparición “masiva” de fans de Kaczynski entre algunos ultraderechistas (y también entre otra gente), se hubiese estrenado una serie de Netflix sobre él: Manhunt, tiene también mucho que ver con este fenómeno. Así que posiblemente, en la mayoría de los casos, este boom fue en gran medida otra de las muchas modas efímeras creadas por los medios de comunicación, y muchos de esos supuestos simpatizantes de Kaczynski no fueron sino productos (¿inconscientes?) de una moda mediática. Nota añadida posteriormente por UR para este post.