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martes, 18 de noviembre de 2025

Cuando el nombre de una editorial se queda corto: nota sobre el libro "Desde un bosque lejano" de Errata Naturae

 Cuando el nombre de una editorial se queda corto: nota sobre el libro Desde un bosque lejano

Por Ediciones Isumatag, Naturaleza Indómita y Último Reducto

 Versión pdf

Recientemente (27 de octubre de 2025) la editorial Errata Naturae ha publicado una colección de textos de Theodore Kaczynski bajo el título Desde un bosque lejano. Tecnología, colapso y revolución. Entre estos textos está el conocido manifiesto de Unabomber, La sociedad industrial y su futuro. En su prólogo, el editor afirma que “esta es la primera edición en castellano de [los principales escritos de Kaczynski], casi treinta años después de su detención”. Esta afirmación es simplemente falsa. En castellano, solamente en castellano, ha habido más de una decena de ediciones diferentes del susodicho manifiesto, algunas tan tempranas como la de Perfil Libros en 1997 o la de las extintas Juventudes Libertarias en 1998. En cuanto a los escritos más cortos, también han circulado en formato libelo desde el cambio de siglo y en un compendio desde 2005[i].

En concreto, en lo que nos atañe, Ediciones Isumatag publicó la única edición en castellano que ha contado con las aclaraciones y la autorización del propio autor[ii]. El “traductor” de esta edición, Último Reducto[iii], llevaba escribiéndose con Theodore John Kaczynski desde varios años antes de realizarla y, gracias a ello, pudo aclarar muchas cuestiones relativas a los temas que se describen y analizan en ese manifiesto. Los miembros actuales de Naturaleza Indómita[iv] participaron también en la elaboración y publicación de dicha edición.

Lo peor de todo, no es que la afirmación del prólogo de la edición de Errata Naturae acerca de la exclusividad y novedad de su edición sea sencillamente falsa, lo peor es que es mentira. No somos tan ingenuos como para creer que Rubén Hernández, el editor “profesional” de Errata Naturae que perpetró dicho prólogo, no sabía nada acerca de la existencia de ninguna de las ediciones anteriores en castellano de esos textos de Kaczynski. Probablemente hoy en día sea imposible para cualquier mercachifle hacer publicidad comercial de sus productos sin recurrir a cierto grado de ridículo y exagerado autobombo, pero Hernández se ha pasado de la raya. Pretende convencernos de que él acaba de inventar la rueda para encima vendernos un neumático mal recauchutado.

Ya que estamos, aparte de denunciar esta falacia, vamos a exponer las siguientes críticas a este libro de Errata Naturae.

§    La edición tiene serias deficiencias a varios niveles:

1.      A nivel meramente técnico es una chapuza monumental. La “traducción” y edición de los textos es pésima y nada profesional.[v] Desde un bosque lejano contiene unos textos notablemente mutilados y manipulados aquí y allá según criterios muy alejados de lo admisible en una traducción seria. El libro está lleno de interpretaciones demasiado “laxas” -más bien ideológicamente motivadas y sesgadas-;[vi] omisiones totales[vii] o parciales[viii] de fragmentos presentes en el texto original;[ix] o añadidos injustificables al texto original sin señalar que son obra del “traductor”, Marcos Nava, de modo que parece que esos fragmentos añadidos fueron escritos originalmente por Kaczynski.[x] Además de confusiones gramaticales que modifican seriamente el significado del texto.[xi]

2.   A nivel ideológico/psicológico, ningún traductor que pretenda ser profesional debería prestarse a reescribir manuscritos según la ideología dominante del momento o del pagador. Cualquier traductor que verdaderamente se precie de serlo tratará de mantenerse fiel al contenido de la obra que esté traduciendo, pero Nava es un izquierdista tan sobresocializado y gazmoño que, a la hora de “traducir” (si es que se puede llamar “traducir” a eso que él hace) es incapaz de evitar anteponer su propio credo ideológico y sus melindrosos escrúpulos políticamente correctos al rigor y calidad como traductor.[xii] 

En cuanto al editor, tres cuartos de lo mismo. Ningún editor profesional que no esté seriamente limitado por su propia camisa de fuerza ideológica (o que no sea un sinvergüenza; véase 3) aceptaría semejante manipulación de la obra original. Ambos, “traductor” y editor, son precisamente ejemplos paradigmáticos de esos izquierdistas a los que describía y se refería Kaczynski en sus textos originales. Y encima ellos se creen que no lo son y que los izquierdistas son otros. El doctor Kaczynski les ha dado, póstumamente, un diagnóstico y ambos están en la fase de negación del mismo.

3.   A nivel moral, añadir, eliminar o modificar partes del texto original, para hacer decir a la “traducción” lo que en realidad el original no dice está mal y, aunque Nava sea culpable de haber destrozado el texto original combinando su incompetencia como traductor y su intolerancia pacata a todo aquello que se salga de su estrechez ideológica, Hernández, tiene incluso más responsabilidad, precisamente por ser el editor, ya que ha tolerado, aceptado y difundido las chapuzas y trampas hechas por Nava y las ha publicado, a sabiendas de que lo son y de que el texto original no se parece en realidad prácticamente nada a ese engendro que él ha publicado. Sabe que cualquier libro de Kaczynski se va a vender bien, aunque la “traducción” sea una reverenda mierda progre (o quizá precisamente debido a ello), y lo demás se la pela.

No podemos por menos que sospechar que la clase de modificaciones que han realizado Nava y Hernández, las cuales cambian sustancialmente el sentido de lo que se expresa en los textos originales de Kaczynski, responde en buena medida a un intento de tergiversar o edulcorar las ideas de éste, para que casen no sólo con la propia mentalidad progre y políticamente correcta de estos dos sujetos, sino con la de un público muy concreto al que pretenden vender un producto retocado a su medida: los demás izquierdistas como ellos.

En realidad, a pesar de los aparentes elogios y pretendido interés por la figura y los escritos de Theodore John Kaczynski que Hernández expresa en el prólogo, ninguno de ambos, “traductor” o editor, muestra en la práctica la más mínima decencia (poco han aprendido del texto “Moralidad y revolución” que incluyen en esta edición) ni ningún respeto por un autor y una obra de los que claramente se están aprovechando política y económicamente.

En resumen, tanto la editorial como el “traductor” han tenido la desfachatez de alterar el texto original a su antojo de forma infame, sin siquiera señalar y aislar dichas modificaciones en forma de notas del editor/traductor como deberían haber hecho de tener un mínimo de vergüenza (esto además es un ejemplo de 1 también).

En consecuencia, este despropósito de edición de algunos de los textos de Kaczynski es, sin duda, la peor de las que hemos podido leer en España.

§         En el prólogo hay además una serie de informaciones erróneas, las cuales creemos importante comentar:

-     El editor dice que “[Kaczyski] estuvo implicado en las actividades de grupos ecologistas radicales como Earth First! desde 1987”. Salvo por su participación en la Audubon Society en su juventud, no tenemos constancia de que Kaczynski participase como miembro en otros grupos ecologistas, radicales o no. Y hay que señalar que en realidad Kaczynski tampoco llegó nunca a participar en Earth First! (EF!) como miembro. De hecho, cuando una vez intentó contactar con esa organización para integrarse en ella, la impresión que obtuvo fue que los miembros con los que había contactado eran “izquierdistas poco socializados”.[xiii] Aun así, sí que parece que siguió a distancia y desde fuera la evolución de EF! e incluso les mandó sugerencias sobre estrategia.[xiv]

-   Hernández, basándose en Alston Chase, menciona una lista de lecturas que supuestamente inspiraron el pensamiento de Kaczynski. Esta lista de presuntas influencias puede que sea falsa en gran medida, según explica Sean Fleming, estudioso del caso Unabomber que ha tenido ocasión de investigar en detalle las obras que inspiraron o servían para apoyar la argumentación del manifiesto, en su artículo de 2021, “The Unabomber and the origins of anti-tech radicalism”, publicado en Journal of political ideologies: “No hay pruebas de que Kaczynski leyese a la mayoría de los autores que Chase y Corey citan como sus influencias, pero sí hay algunas pruebas de que Kaczynski no leyó a algunos de ellos. [… Kaczynski escribió en sus notas privadas] que ‘nunca había leído nada’ de muchos de los autores [que Chase y algunos otros] citan como fuentes del Manifiesto: Alfred Adler, Hannah Arendt, John Dollard, Leon Festinger, Chalmers Johnson, Barrington Moore, Lewis Mumford, Mancur Olson, Talcott Parsons y E. F. Schumacher. Kaczynski confirmó que había leído a B. F. Skinner, así como tres libros de Jacques Ellul: The Technological Society, Autopsy of Revolution y Propaganda. No obstante, negaba que el Manifiesto estuviese influenciado por varios de los autores que había leído. En particular, ‘leí una pequeña parte de The Authoritarian Personality [de Adorno et al.], pero dejé de leer cuando se desvió hacia tonterías psicoanalíticas’. Leyó Growing Up Absurd de Paul Goodman, pero no ‘hasta después de que el N.Y. Times y otros hubiesen recibido el Manifiesto’”.

Por cierto, hablando de dudosas influencias intelectuales, en una nota añadida en la página 54, el “traductor” dice[xv]:

En realidad, el concepto en el que Kaczynski basa su antropología y su crítica de la alienación evoca el trabajo sobre uno mismo que encontramos, por ejemplo, en autores como Henry David Thoreau o Max Stirner. Por ello hemos decidido traducirlo como “proceso de autorrealización”.

Sin embargo, en lo referente a la idea del “proceso de poder”, Sean Fleming, en el artículo mencionado más arriba, señala, acertadamente, unos autores totalmente distintos: Desmond Morris y Martin Seligman. Fleming se ha tomado la no pequeña molestia de consultar directamente una copia privada del manifiesto, gran parte de las abundantes notas privadas y correspondencia de Kaczynski que se conservan principalmente en el archivo Labadie Collection de la Universidad de Michigan. Por supuesto, ni el “traductor” ni el editor de Desde un bosque lejano han intentado siquiera hacer nada parecido a la hora de preparar su edición y se ve que han preferido fiarse de fuentes dudosas o simplemente darse a la creatividad y la ficción a la hora de referirse a Kaczynski. Algo, por otra parte, muy habitual entre la mayoría de quienes hablan públicamente de él.

-       Hernández afirma que “Para entender [el valor de ‘La sociedad industrial y su futuro’, así como el resto de ensayos de Kaczynski], conviene por tanto situarlos en el contexto ruinoso del último ciclo revolucionario en Occidente […] el canto del cisne de la acción armada en esta zona del mundo: las Brigadas Rojas en Italia, la Fracción del Ejército Rojo en Alemania, Acción Directa en Francia, ETA en España y Euskadi, el Black Panther Party en Estados Unidos…” Además, en la página siguiente, escribe: “aquel lobo solitario que se radicalizó en una biblioteca leyendo a los mismos autores que los demás admirábamos, parecía representar algo que la izquierda creía perdido para siempre: un vínculo sólido entre la teoría y la práctica [clásica expresión marxista]...” (cursivas añadidas). Aquí, hábilmente, el editor dice sin decir. No dice explícitamente que Kaczynski fuese izquierdista, pero sugiere que Kaczynski fue un revolucionario inserto en el “último ciclo revolucionario de Occidente” junto con un montón de grupos terroristas izquierdistas, usándolo así como referencia para reprochar a la izquierda actual su falta de autenticidad. Luego se sobreentiende que, según el editor, Kaczynski era un izquierdista “de los de verdad”.

Además, que, de EE.UU., sólo menciona a los panteras negras, habiendo habido en ese país en los años 70 un montón de envíos bomba (cientos al año, a inicios de la década), seguramente casi todos por parte de grupos de izquierdas. Allí, por aquel entonces, el terrorismo era algo habitual, no hacía falta por tanto mentar a los grupúsculos marxistas-leninistas europeos. Pero el editor, claramente albergaba una intención al hacerlo: sugerir que todos estaban en el mismo ciclo a pesar de que fuesen diferentes. El editor insinúa, mezcla las cosas, confunde, etc. con tal de vincular a Kaczynski con su (del editor) versión de lo que, según él, tendría que ser la izquierda (un anarquismo revolucionario de masas o algo así). 

Recordaremos pues, lo que el propio Kaczynski dijo cuando en 2008 la editorial suiza Xenia publicó L’Enffondrement du Système Tehnologique/The Road to Revolution, una edición en francés e inglés de algunos de sus textos, también vinculándole injustificadamente en el prólogo (obra del editor/traductor un tal Patrick Barriot) con el terrorismo de izquierdas en particular y con el izquierdismo en general:

 

Yo desconocía completamente el contenido del epílogo del Dr. Barriot antes de la publicación del libro. Cuando el libro salió a la luz quedé anonadado al ver que una parte del epílogo del Dr. Barriot (la mitad superior de la página 360) repetía las mismas ideas izquierdistas de las cuales yo siempre me he esforzado por mantenerme alejado, y la otra parte me vinculaba con las “Brigadas rojas”, la “Facción del Ejército Rojo”, el “Frente de Liberación Animal” y otros de los grupos de extrema izquierda que yo desdeño”.[xvi]

 

Como se puede ver en dicha nota,[xvii] los desmanes cometidos por Errata Naturae en esta edición no son algo nuevo, abusos similares han ocurrido ya más veces en el pasado. No obstante, nadie había llegado tan lejos tergiversando los escritos de Kaczynski. Ante esta actuación, hemos tenido que extendernos en pormenores y detalles concretos para exponer ejemplos ilustrativos y, sin embargo, solamente hemos mencionado una mínima parte de todo lo que está mal en esta edición. Parece que, por desgracia, la figura y obra de Theodore John Kaczynski atrae a cierto tipo de gente indeseable e impresentable como la miel a las moscas. Y que estas sabandijas se esfuerzan una y otra vez en arruinar esa miel con sus patas llenas de inmundicia. Lo de Errata no engaña, más bien se queda muy corto.

 

Ediciones Isumatag, Naturaleza Indómita y Último Reducto, noviembre de 2025



[i] Textos de Ted Kazcynski, 2005, Último Reducto, Bilbao.

[ii] La sociedad industrial y su futuro, Freedom Club, 2011, Ediciones Isumatag, Valladolid.

[v] Por cierto, esto no es algo que nosotros seamos los primeros en criticar a Errata Naturae y al “traductor” de esta edición, ya que, por ejemplo, en su momento Diego Clares, en su página web, también les criticó la mala calidad técnica de las “traducciones” y ediciones de las obras de Henry D. Thoreau que habían publicado. (Diego Clares, “Errata Naturae: las peores ediciones de las obras de Thoreau”, en Henry D. Thoreau, 12 de enero de 2020: https://thoreauencastellano.com/2020/01/12/errata-naturae-las-peores-ediciones-de-las-obras-de-thoreau/). Encima reincidentes…

[vi] Como “traducir” “disruption” (“trastorno”) por “desigualdad” (página 37) o “collectivism” (“colectivismo”) por “comunismo” (página 39).

[vii] Por ejemplo, han eliminado los títulos de los apartados que agrupaban por secciones los 232 puntos de La sociedad industrial y su futuro, es decir, ningún lector de esta edición podrá saber qué párrafos estaban en las secciones La naturaleza de la libertad o El control del comportamiento humano, por ejemplo. También han prescindido de un considerable número de notas explicativas que son parte del manifiesto original y que han permanecido en las últimas ediciones en inglés revisadas por el propio Kaczynski (en concreto, las notas numeradas como 1, 3, 9, 10, 11, 15, 16, 17, 20, 21, 22, 23, 27, 28, 32 y 35 en la primera edición en inglés de 1995).

Y, por ejemplo, en el punto 11 del manifiesto dentro de lo que sería la sección Sentimientos de inferioridad, se expone cómo reaccionan algunas personas que tienen baja autoestima o sentimientos de inferioridad cuando en el lenguaje cotidiano se utilizan ciertas palabras para referirse a algunos grupos presuntamente oprimidos. Estas personas encuentran esas palabras despectivas o peyorativas. Ahora bien, en la edición de Errata, el lector no va a encontrar esas palabras escritas porque cuatro frases enteras dedicadas a exponer ejemplos concretos de las mismas no se han incluido en esa edición. La corrección política del “traductor” (y probablemente también del editor) ha actuado sobre un texto que explícitamente considera esa misma corrección política un rasgo problemático del izquierdismo, además de un indicador de trastornos psicológicos.

[viii] A algunas de las notas que sí han conservado en la “traducción” les han quitado párrafos enteros y no precisamente de 4 palabras. Por ejemplo, las siguientes notas del manifiesto (según la numeración del original en inglés de 1995) están notablemente mutiladas en la edición de Errata Naturae: 4, 6, 26, 30.

[ix] Además, en la última edición autorizada del manifiesto en inglés (incluido en Theodore John Kaczynski, Technological Slavery, Vol. One, Enhanced Edition, Fitch & Madison, 2022) hay nuevas notas obra del autor, trozos añadidos por Kaczynski a algunas de las notas antiguas y comentarios suyos añadidos a algunos párrafos. Por supuesto todo esto también falta en la presuntamente completísima, actual y novedosa edición/”traducción” de Errata Naturae.

[x] Como, por ejemplo, meter frases, obra del “traductor”, diciendo que es falso que las “minorías oprimidas” sean inferiores (página 41) o que las mujeres sean más débiles que los hombres (página 43).

O como añadir al título del texto “Moralidad y revolución”, furtivamente de nuevo, “Una mirada anarquista” como subtítulo, sugiriendo por tanto que dicho subtítulo es obra de Kaczynski y que, por tanto, Kaczynski era anarquista. A este último respecto es necesario señalar que en un añadido de 2016 a la nota 59 de la última edición del manifiesto en inglés (incluido en Technological Slavery, 2022, pág. 110), Kaczynski, renegó abiertamente del anarquismo: “En 1995 describí a FC como ‘anarquista’ porque pensé que sería ventajoso tener alguna identidad política reconocida. En aquella época yo sabía muy poco acerca del anarquismo. Desde entonces he aprendido que los anarquistas, al menos los de los EE.UU. y el Reino Unido, no son más que un montón de ineptos y soñadores irremediablemente ineficientes que no sirven para nada. Huelga decir que yo ahora rechazo cualquier relación con el anarquismo”.

En este caso el “traductor”, como en el resto de manipulaciones que ha hecho en los textos, trata de arrimar el ascua de la fama de Kaczynski a su propia sardina ideológica manipulando el texto de modo que el lector obtenga la impresión de que Kaczynski era alguien ideológicamente afín al “traductor” y a su entorno político (y viceversa). Es éste un claro y descarado ejemplo de cooptación o apropiación ideológica.

[xi] Por ejemplo, el fragmento del texto original: “The leftist is not typically the kind of person whose feelings of inferiority make him a braggart, an egotist, a bully, a self-promoter, a ruthless competitor. This kind of person has not wholly lost faith in himself. He has a deficit in his sense of power and self-worth, but he can still conceive of himself as having the capacity to be strong, and his efforts to make himself strong produce his unpleasant behavior” (párrafo 19 de “La sociedad industrial y su futuro”), se podría traducir aproximadamente así: “El izquierdista no es la típica clase de persona cuyos sentimientos de inferioridad hacen de él un fanfarrón, un egoísta, un abusón, un ambicioso o un competidor despiadado. Las personas de este tipo no han perdido completamente la confianza en sí mismas. Tienen un déficit en su sensación de poder y de propia valía, pero aún pueden imaginarse a sí mismas con capacidad de ser fuertes, y son sus esfuerzos por hacerse fuertes los que producen sus desagradables comportamientos”. Claramente Kaczynski se está refiriendo en todo este trozo a los fanfarrones, egotistas, etc. que lo son debido a un déficit de autoestima, no a los izquierdistas. Y esto queda bien claro en las frases que vienen a continuación en el original: “But the leftist is too far gone for that. His feelings of inferiority are so ingrained that he cannot conceive of himself as individually strong and valuable. Hence the collectivism of the leftist. He can feel strong only as a member of a large organization or a mass movement with which he identifies himself” [“Pero para el izquierdista ya no hay remedio. Sus sentimientos de inferioridad están tan arraigados en él que no puede imaginarse a sí mismo como alguien individualmente fuerte y valioso. De ahí el colectivismo del izquierdista. Sólo puede sentirse fuerte como miembro de una gran organización o de un movimiento de masas con los que identificarse”]. Sin embargo, el traductor no sólo ha omitido (¿convenientemente?) estas últimas frases, sino que ha traducido el fragmento anterior así: “Sin embargo, el izquierdista no suele ser el tipo de persona cuyos sentimientos de inferioridad le conviertan en un fanfarrón, un egoísta, un matón o un competidor despiadado. Por suerte no ha perdido por completo la fe en sí mismo. Tiene un déficit en la percepción de su propio poder como individuo y su sentido de la autoestima, pero aún lucha por concebirse como alguien fuerte” (página 45). Es decir, ha alterado los sujetos de las oraciones originales, otorgando a los izquierdistas, como él mismo, un mínimo residuo de autoestima y fortaleza psicológica que, según el texto original, ni siquiera tienen.

[xii] Por ejemplo, Nava no se atreve a traducir literalmente ciertos términos presentes en el original y los sustituye por eufemismos inexactos. Así, “traduce” el término “hate” como “rechazar” (página 43), cuando la única traducción adecuada es “odiar” y “traduce” “hatred” como “castigo” o “cuestionamiento” (pagina 46), cuando realmente significa “odio”, “desprecio” o “aversión”.

[xiii] Véase “Carta de Ted Kaczynski a David Skrbina del 30 de octubre del 2008”, págs. 2-3. (https://drive.google.com/file/d/1GlTO9kbS6iSlPoMwHq6i14qpLH0boeva/view?usp=drive_link). 

[xv] En realidad esta presunta nota del “traductor” no es más que una copia incompleta de una nota del traductor de la edición en francés del manifiesto de Unabomber realizada por los izquierdosos anticapitalistas “antiindustriales” L'encyclopédie des Nuisances en 1998:

 

En américain [sic] power process: littéralement “processus de pouvoir”, qui n’a guère de sens en français. En fait le concept sur lequel Kaczynski fonde son anthropologie et sa critique de l’aliénation évoque l’exercice de soi à la manière de Thoreau, l’activité vitale comme Mumbford en parte, et aussi l’instinct de puissance distingué par Hesnard. On peut également y discerner quelque chose de l’égoïsme affirmé par Stirner. Tout cela étant, “processus d’auto-accomplissement” a paru la traduction la plus convenable. (N. d.T.). [En inglés americano power process: literalmente “proceso de poder”, que no tiene mucho sentido en francés. De hecho, el concepto en el que Kaczynski basa su antropología y su crítica de la alienación evoca el ejercicio de uno mismo al estilo de Thoreau, la actividad vital tal y como la describe Mumford, y también el instinto de poder distinguido por Hesnard. También se puede discernir en él algo del egoísmo afirmado por Stirner. Teniendo todo esto en cuenta, “proceso de autorrealización” nos pareció la traducción más adecuada. (N. del T.)].

 

¡Menuda referencia! Dios los cría y ellos se juntan.

[xvi] Fragmento de “Nota acerca de The Road to Revolution”  de Ted Kaczynski (6 de abril de 2009). El original manuscrito de este fragmento en inglés se puede ver en: https://drive.google.com/file/d/1Xw9rAdnLXCDWxY0ARCb4h0nNGnrfTGbF/view?usp=sharing.

[xvii] Véase: “Nota acerca de The Road to Revolution": https://ultimoreductosalvaje.blogspot.com/2015/03/nota-acerca-de-road-to-revolution.html.

jueves, 8 de septiembre de 2022

Comentarios críticos a “El ecofascismo: una rama aberrante del izquierdismo” de Ted Kaczynski

 

Comentarios críticos a “El ecofascismo: una rama aberrante del izquierdismo” de Ted Kaczynski

Por Último Reducto

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De nuevo Último Reducto se ve, muy a su pesar, obligado a criticar otro texto de Theodore John Kaczynski: “El ecofascismo: una rama aberrante del izquierdismo” (https://ultimoreductosalvaje.blogspot.com/2022/09/el-ecofascismo-una-rama-aberrante-del.html).

Antes de nada hay que dejar bien claro que Kaczynski tiene razón en repudiar ciertas corrientes autoritarias y racistas que se declaran supuestamente afines a sus ideas (él llama “ecofascismo” a dichas corrientes), sin embargo, del modo en que lo hace en este artículo, se está equivocando en ciertos aspectos importantes.

[Este texto es más largo, para leerlo haz clic aquí]



Último Reducto 

Contacto: ultimo.reducto@hotmail.com

sábado, 16 de enero de 2021

EN RESUMEN

 

EN RESUMEN[a]

Por Ted Kaczynski


Para una mayor claridad, quiero enumerar aquí en forma resumida los cuatro puntos principales que he tratado de plantear en mis escritos.

 

1) El progreso tecnológico nos está llevando a un desastre inevitable. Puede que sea un desastre físico (por ejemplo, algún tipo de catástrofe ambiental), o puede que sea un desastre en lo que se refiere a la dignidad humana (reducción de la raza humana a una condición degradada y servil). Pero ciertamente se producirá un desastre de un tipo u otro a causa del continuo progreso tecnológico.

   Ésta no es una opinión excéntrica. Entre aquellos que se muestran temerosos de las probables consecuencias del progreso tecnológico están Bill Joy, cuyo artículo “Why the Future Doesn’t Need Us”1 es ya famoso, Martin Rees, autor del libro Our Final Century[b], y Richard A. Posner, autor de Catastrophe: Risk and Response[c]. Ninguno de los tres puede ser tomado en absoluto por radical ni ser considerado como alguien predispuesto a mostrarse crítico con la presente estructura social. Richard Posner es un juez conservador del Tribunal de Apelaciones del Séptimo Circuito de los Estados Unidos. Bill Joy es un reconocido genio informático y Martin Rees es Astrónomo Real de Gran Bretaña. Estas dos últimas personas, habiendo dedicado sus vidas a la tecnología, difícilmente mostrarían temores respecto a ella sin tener un buen motivo.

   A Joy, Rees y Posner les preocupa sobre todo el desastre físico y la posibilidad (bastante probable de hecho) de que los seres humanos sean suplantados por máquinas. El desastre que el progreso tecnológico implica para la dignidad humana ha sido discutido por gente como Jacques Ellul y Lewis Mumford cuyos libros son ampliamente leídos y respetados. Ninguno de ambos es considerado excéntrico, marginal, ni nada parecido.

 

2) Sólo el colapso de la civilización tecnológica moderna puede evitar el desastre. Por supuesto, el colapso de la civilización tecnológica supondrá un desastre en sí mismo. Pero cuanto más continúe expandiéndose el sistema tecnoindustrial, peor será el desastre que acabará produciéndose. Un desastre menor ahora evitaría un desastre mayor más tarde.

   El desarrollo del sistema tecnoindustrial no puede ser controlado, restringido o dirigido, ni sus efectos pueden ser reducidos en un grado sustancial. Ésta, de nuevo, no es una opinión extravagante. Muchos escritores, comenzando por Karl Marx, han señalado la importancia fundamental de la tecnología como factor determinante del curso del desarrollo de la sociedad. De hecho, han reconocido que es la tecnología la que gobierna la sociedad y no al revés. Ellul, sobre todo, ha subrayado el carácter autónomo de la tecnología, es decir, el hecho de que la tecnología moderna ha tomado vida propia y no está sujeta ya al control humano. Ellul, de todos modos, no fue el primero en llegar a esta conclusión. Ya en 1934 el pensador mejicano Samuel Ramos2 planteó claramente el principio de la autonomía tecnológica; y esta noción fue ya vislumbrada en una época tan temprana como la década de 1860 por Samuel Butler. Por supuesto, no estoy cuestionando la evidencia de que los individuos o grupos humanos pueden controlar la tecnología en el sentido de que en un momento dado pueden decidir qué hacer con un aparato tecnológico concreto. Lo que el principio de la autonomía tecnológica plantea es que el desarrollo general de la tecnología en su conjunto, y sus consecuencias sociales a largo plazo, no obedecen a ninguna forma de control por parte de los seres humanos. Por tanto, mientras la tecnología moderna siga existiendo, poco podremos hacer para moderar sus efectos.

   Una idea que automáticamente se desprende de lo anterior es que nada salvo el colapso de la sociedad tecnológica podrá evitar un gran desastre. Por tanto, si queremos defendernos contra la tecnología, la única vía de acción que podemos tomar con alguna posibilidad de que llegue a ser efectiva es esforzarnos por precipitar el colapso de la sociedad tecnológica. Aunque esta conclusión es una consecuencia obvia del principio de la autonomía tecnológica, y aunque posiblemente esté implícita en ciertas afirmaciones de Ellul, no conozco ningún escritor convencional que haya reconocido explícitamente que nuestra única salida pase por el derrumbe de la sociedad tecnológica. Esta aparente ceguera ante lo que es obvio sólo puede ser explicada como fruto de la cobardía.

   Si queremos precipitar el derrumbe de la sociedad tecnológica, entonces nuestro fin es un fin revolucionario según cualquier definición razonable de éste término. Tenemos que asumir, entonces, la necesidad de una revolución en toda regla.


3) La izquierda política es la primera línea de defensa de la sociedad tecnológica contra la revolución. De hecho, la izquierda hoy en día actúa como una especie de extintor de incendios que desactiva y apaga cualquier potencial movimiento revolucionario. ¿A qué me refiero con lo de “la izquierda”? Si alguien piensa que el racismo, el sexismo, los derechos de los homosexuales, los derechos de los animales, los derechos de los pueblos indígenas... y la “justicia social” en general están entre los problemas más importantes a los que el mundo se enfrenta actualmente, entonces es un izquierdista en el sentido en que yo uso el término. Pero, se las llame como se las llame, las personas que desactivan los movimientos revolucionarios son individuos que se sienten atraídos indiscriminadamente por todo tipo de causas: racismo, sexismo, derechos de los homosexuales, derechos de los animales, el medioambiente, la pobreza, la explotación laboral, el neocolonialismo... les da igual, todo es lo mismo para ellos. Esta gente constituye una subcultura que ha sido denominada “cultura antagonista”.3 Allá donde un movimiento de resistencia comienza a surgir, estos izquierdistas (o como se les quiera llamar) acuden en enjambres, como las moscas a la miel, hasta que sobrepasan numéricamente a los miembros originales del movimiento, se hacen con el control del mismo y lo convierten en otra facción izquierdista más, volviéndolo inofensivo de este modo. La historia de Earth First![d] es un buen ejemplo de un proceso de este tipo.4

4) Lo que se necesita es un nuevo movimiento revolucionario, dedicado a la eliminación de la sociedad tecnológica, que tome medidas para mantener alejados de él a todos los izquierdistas, así como a los diversos neuróticos, vagos, incompetentes, charlatanes e individuos con insuficiencia de autocontrol que se suelen sentir atraídos por los movimientos de resistencia en los Estados Unidos[e] hoy en día. La forma que un movimiento revolucionario debería tomar es una cuestión abierta a la discusión. Lo que sí está claro es que, para empezar, las personas que se toman en serio el problema de la tecnología deben establecer un contacto sistemático entre sí y adquirir el sentido de que tienen un propósito común; deben separarse estrictamente de la “cultura antagonista”; deben estar orientados hacia la acción práctica, sin rechazar a priori siquiera las más extremas formas de acción; y no deben tomar como meta propia nada que no sea la disolución de la civilización tecnológica.


NOTAS:

 
1) Revista Wired, abril 2000; páginas 238-262.[f]
       

2) El perfil del hombre y la cultura en México, Espasa-Calpe Mexicana, Ciudad de México, 1982 (originalmente publicado en 1934), páginas 104-105.

3) Véase Paul Hollander, The Survival of the Adversary Culture, Transaction Books, 1988.

4) El proceso es competentemente documentado por Martha F. Lee en Earth First!: Environmental Apocalypse, Syracuse University Press, 1995.


 



[a] Traducción de un fragmento del prólogo del libro de Ted Kaczynski The Road to Revolution, editado en el 2008 por la editorial suiza Xenia. [Nota del traductor].

[b] Heinemann, 2003. Hay edición en castellano: Nuestra hora Final, Crítica, 2004. [Nota del Traductor].

[c] Oxford University Press, 2005.

[d] Earth First! (¡La Tierra Primero!) es un grupo ecologista oriundo de Estados Unidos que, como su nombre indica, en su origen tenía como principio fundamental que los ecosistemas no artificiales eran lo más importante. [Nota del traductor].

[e] Kaczynski es un autor estadounidense que, normalmente, escribe para estadounidenses. Sin embargo, los lectores inteligentes y honestos no tendrán problemas a la hora de reconocer ejemplos de este tipo de gente, en España o en cualquier otro país. [Nota del traductor].

[f] Existe traducción en castellano de este artículo: “¿Por Qué el Futuro No Nos Necesita?”, en Tomar la Pastilla Roja. Ciencia, Filosofía y Religión en Matrix de Glenn Gerold Obelisco, 2005, páginas 231-270. [Nota del Traductor].

domingo, 6 de diciembre de 2020

INTERCAMBIOS DE CORRESPONDENCIA VI (PARTE I): sobre libros interesantes, metafísica y más.

 


ADAPTACIONES DE FRAGMENTOS DE VARIOS INTERCAMBIOS DE CORRESPONDENCIA
VI (PARTE I): sobre libros interesantes, metafísica y más.

 

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D.: He leído The Human Zoo de Desmond Morris recientemente. Como solemos decir en Grecia, “da un golpe en el clavo y otro en la herradura”. Me refiero a que sus conclusiones son incoherentes respecto a lo que implican sus premisas (como tú bien señalas que ocurre con muchos autores) y sus análisis son a veces descabellados, pero gran parte del libro es correcta; en concreto los puntos acerca de que tribus más pequeñas, con sus propias jerarquías, surgen dentro de la supertribu y de la necesidad obsesiva de usar la increíble cantidad de tiempo libre de que se dispone en el mundo moderno, como les sucede a los animales en los zoos. Sin embargo, también le faltan muchos datos. Leer a Diamond y Pinker me parece mucho más útil, ya que conjeturan mucho menos que Morris y manejan muchos más datos, aunque sus conclusiones sean incoherentes también.

También me gustó un artículo que leí de Tomislav Markus. Leeré más escritos suyos en un futuro. Si tienes alguna otra sugerencia, me gustaría escucharla.

U.R.: The Human Zoo es un libro interesante. En este libro Morris acertó bastante en lo que se refiere a algunas ideas importantes (Kaczynski tomó algunas de ellas como referencia para sus ideas acerca del proceso de poder y las actividades sustitutorias). Y no era para nada políticamente correcto (en el sentido que tiene hoy en día la corrección política –es decir, valores izquierdistas-; aunque ciertamente era “políticamente correcto” según los estándares de la corrección política de aquella época –es decir, según los principales valores imperantes en la sociedad de aquella época-), lo cual es otra cosa que me gusta de este libro. Has de tener en cuenta que Morris escribió el libro en 1969 y que Diamond y Pinker son autores bastante posteriores. Morris tiene libros más recientes como The Naked Woman, The Naked Man y otros. He leído también The Naked Ape y The Naked Man. Y, sí, Morris es bastante “especulativo”. Y, al igual que Diamond y Pinker, y muchos otros autores, es demasiado cobarde y leal al sistema como para extraer todas las conclusiones lógicas de sus conocimientos, descubrimientos y teorías. De hecho, Pinker incluso tiene libros defendiendo abiertamente el progreso y la sociedad tecnoindustrial. Y Diamond es un reformista que piensa que este desastre se puede arreglar con buena voluntad, leyes y tecnología “verde”. 

Markus era diferente. Era materialista y lo suficientemente valiente como para rechazar abiertamente la civilización y la sociedad tecnoindustrial. Normalmente acertaba bastante, aunque no siempre ni del todo. Por ejemplo, justo antes de su muerte en el 2010 escribió un artículo, “The Great Turning Point”, en el cual cometió algunos errores serios como defender y simpatizar con el movimiento para la Transición Medioambiental (que es reformista y en realidad intenta salvar la civilización “pintándola de verde”) o creer en las predicciones de los creyentes en el “pico del petróleo”.


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domingo, 6 de septiembre de 2020

INTERCAMBIOS DE CORRESPONDENCIA V (Parte III): sobre la democracia y el capitalismo.

 



ADAPTACIONES DE FRAGMENTOS DE VARIOS INTERCAMBIOS DE CORRESPONDENCIA V (Parte III): 
sobre la democracia y el capitalismo.

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E.P.: En su libro también había un comentario acerca de la democracia. La mención de la democracia que usted hace en el libro se produce en un contexto diferente y estoy de acuerdo con lo que dice usted. Sin embargo, me gustaría decir algo acerca de la democracia desde una perspectiva diferente. Usted dice en el libro que, defender la democracia como valor no sólo es un error filosófico sino también práctico. Yo debería aclarar primero lo que entiendo por democracia. Por democracia entiendo un método de gestión de las sociedades complejas; sean las democracias representativas de las sociedades tecnoindustriales o sean las “democracias directas” de las ciudades-estado griegas de la Antigüedad. La “autogestión” de las sociedades cazadoras-recolectoras nómadas (cada miembro de la comunidad puede influir en las decisiones relativas al conjunto de la comunidad) no puede ser equiparada con los métodos de gestión democrática  de las sociedades civilizadas complejas. Las prácticas de gestión de estas sociedades complejas vienen determinadas por su extensión y su complejidad. Mientras el sistema tecnoindustrial exista lo que tendremos será una sociedad grande y compleja y las decisiones que necesiten ser tomadas en esta sociedad habrán de ser tomadas en cualquier caso de forma burocrática. Y la democracia representativa es uno de los métodos posibles de gestión burocrática. Los socialdemócratas, los situacionistas, los anarquistas y otros izquierdistas antiestalinistas parecen creer que, es posible aplicar de algún modo la democracia directa en las sociedades complejas modernas. Esto es simplemente ridículo. Toman como ideal las ciudades-estado griegas que utilizaban la “democracia directa” como método de gestión. Sin embargo, esta forma de sociedad es también completamente contraria a los valores de la Naturaleza salvaje. Por consiguiente es cierto que un movimiento en contra del sistema tecnoindustrial no debería defender la democracia.

U.R.: En lo que respecta a las razones filosóficas o teóricas para no defender la democracia a las que me refería en Con Amigos…, yo desprecio cualquiera de los significados del término “democracia”: el uso del voto para elegir dirigentes y líderes; el uso del voto para tomar decisiones colectivamente (por ejemplo, los referéndum); el reconocimiento general de los llamados derechos y “libertades” (derechos humanos, libertades civiles, estado de derecho, constitucionalismo, etc.) por parte del estado; el uso del término “democracia” como un cliché vacío para adornar discursos políticos oportunistas y engatusar a las masas; etcétera. O, como suele suceder, cualquier mezcla de varios de estos significados.

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sábado, 5 de septiembre de 2020

INTERCAMBIOS DE CORRESPONDENCIA V (Parte I): sobre ciertas posturas “críticas” con el desarrollo tecnológico.

 


ADAPTACIONES DE FRAGMENTOS DE VARIOS INTERCAMBIOS DE CORRESPONDENCIA V (Parte I): sobre ciertas posturas “críticas” con el desarrollo tecnológico.

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E.P.: Industrial Society and Its Future (ISAIF) es el único texto de Kaczynski que está disponible en Turco en formato impreso. “The System's Neatest Trick y “Hit Where It Hurts” están disponibles en turco on line. ISAIF ha sido publicado en Turquía por una editorial anarquista izquierdista. Han incluido un ridículo apéndice titulado “Kaczynski es en realidad John Wayne”. Su catálogo incluye libros como: The One-Straw Revolution (Masanobu Fukuoka), Future Primitive (John Zerzan), obras de Kropotkin, Proudhon, Bookchin, etc. Los otros dos textos disponibles también han sido publicados por un fanzine on line izquierdista. Uno se pregunta porqué han decidido publicar en concreto “The System’s Neatest Trick”, cuando el objetivo principal de este texto es desenmascarar la pseudocrítica del sistema que realiza la izquierda, y que es exactamente lo que ese fanzine está haciendo. Quizá lo hagan debido a su permanente necesidad de unirse a cualquier cosa que tenga tintes rebeldes.

Podría asumirse en un principio que, aunque esos textos sean publicados por los izquierdistas, esto de todos modos podría ayudar a propagar las ideas contra la sociedad technoindustrial. Sin embargo, usted ya sabe muy bien lo que esto implica. Debido a que los izquierdistas publican esos textos, éstos quedan vinculados a la ideología izquierdista. Y así, la gente que entra de este modo en contacto con las ideas no izquierdistas contra el sistema tecnoindustrial confunde estas ideas con las ideas izquierdistas. De este modo, resulta más difícil para ellos darse cuenta de las diferencias fundamentales entre las dos posturas. En algunos casos podría ser incluso peor, las personas que sean particularmente reacias a las ideas izquierdistas evitarán totalmente esas publicaciones y perderán la oportunidad de conocer la crítica no izquierdista del sistema tecnoindustrial debido a esa aparente asociación.

Y me parece que esto es lo que ha ocurrido con las ideas de Kaczynski en Turquía. Por lo que yo sé, Kaczynski es conocido en Turquía como un ecoanarquista excéntrico. Nunca he oído a nadie discutir sus ideas de forma seria. Y, como he dicho, las únicas referencias que se pueden encontrar se producen en círculos izquierdistas. A nivel más general, es también muy difícil encontrar en Turquía ninguna idea seria y bien fundamentada que sea crítica con la tecnología. Aquí la mayoría de la gente aún cree en el progreso. Puede que esto se deba a que aún se sigue considerando que Turquía es un país en vías de desarrollo. Las ideas en contra del progreso y críticas con la tecnología comenzaron a aparecer en Occidente tras la Segunda Guerra Mundial. Así que puede que sea necesario que las enormes consecuencias sociales del progreso tecnológico se manifiesten para que aparezca una actitud crítica acerca de la tecnología. Esto llevó cerca de 150 años en Occidente. Puede que a medida que Turquía vaya alcanzando el nivel de desarrollo de Occidente vaya apareciendo aquí cada vez más gente crítica con la tecnología.

U.R.: Dice usted que los izquierdistas turcos publican textos de Kaczysnki, incluso aquellos textos que muestran claramente una postura antiizquierdista, quizá debido a su permanente necesidad de unirse a cualquier cosa que tenga tintes rebeldes. Bueno, desgraciadamente esto no es un fenómeno exclusivamente turco, sino que lleva sucediendo a nivel mundial desde que Kaczynski fue detenido en 1996; incluso en los EE.UU., el país del propio Kaczynski. Y las causas de ello no sólo son la necesidad de muchos izquierdistas de unirse a cualquier cosa que parezca ser rebelde (esta es una causa muy importante, pero no la única), sino también que el mismo Kaczynski cometió el error de identificarse con el anarquismo pública y abiertamente. Hoy en día, por lo que sé, afortunadamente, se ha percatado de dicho error y lo ha admitido. Sin embargo, probablemente sea ya demasiado tarde para que pueda librarse de todos esos indeseables izquierdistas que se han identificado con él y se han sentido atraídos por sus obras, y especialmente por su imagen pública como “anarquista”.


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