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miércoles, 8 de marzo de 2023

INTERCAMBIOS DE CORRESPONDENCIA XII: sobre el (ultra-)derechismo y su relación con la lucha contra el sistema tecnoindustrial

 


ADAPTACIONES DE FRAGMENTOS DE VARIOS INTERCAMBIOS DE CORRESPONDENCIA XII: sobre el (ultra-)derechismo y su relación con la lucha contra el sistema tecnoindustrial.
[1]

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A: Parece que muchos extremistas de derechas (por ejemplo, neofascistas, neonazis, ultranacionalistas, supremacistas blancos, etc.) se sienten atraídos por la ideología antitecnológica del Dr. Kaczynski (sé que desprecia usted bastante el término “antitec”[2]. Sin embargo, éste es el término con el que conocí esta ideología. Y me gusta este término. Así que lo utilizaré cuando me refiera a nuestra ideología y movimiento).

Es ampliamente conocido que el terrorista noruego Anders Breivik plagió algunas partes de “Industrial Society and Its Future”[3] (ISAIF) en su manifiesto[4].[5] El partido neofascista griego Amanecer Dorado publicó ISAIF en Grecia. Cuando he mirado en comunidades online como 4chan, Reddit, Twitter, etc., he visto muchas veces a derechistas alabando a Ted Kaczynski. Sin embargo, me parece que no quieren realmente eliminar el sistema tecnológico. Se apropian de algunos elementos de la ideología del Dr. Kaczynski para hacerlos encajar con sus gustos derechistas. Y hacen lo mismo con todo tipo de filósofos: Julius Evola, Pentti Linkola, Aleksandr Dugin, Nick Land, Curtis Yarvin, etc. Para ellos, el Dr. Kaczynski es sólo uno de los muchos filósofos y autores que utilizan para promover su propia agenda de extrema derecha.

Mientras tanto, he descubierto que incluso algunos ultranacionalistas aquí en Corea del Sur se sienten atraídos por la ideología del Dr. Kaczynski. Me pregunto por qué sucede esto. ¿Quizás el movimiento antitec(-nológico) comparte algunos elementos con el extremismo de derecha? Un ultranacionalista surcoreano me dijo que se sienten atraídos por la noción de “proceso de poder”. Creo que sería interesante e importante estudiar por qué los extremistas de derechas se sienten atraídos por las ideas de Kaczynski.

Usted y el Dr. Kaczynski han escrito varias veces sobre por qué los izquierdistas son peligrosos para el movimiento antitec, con lo cual estoy 100% de acuerdo.[6] Sin embargo, tanto usted como el Dr. Kaczynski no han escrito mucho sobre los impactos potenciales de que los derechistas se unan al movimiento. El Dr. Kaczynski escribió una frase acerca de que los derechistas podrían ser indeseables para el movimiento antitec en el capítulo 3 de Anti-Tech Revolution: Why and How, pero eso es todo.[7]

Creo que los extremistas de derechas son potencialmente peligrosos para el movimiento antitec por tres razones:

1) El movimiento antitec perderá a miembros potenciales que son inteligentes y fuertes, y que realmente quieren eliminar el sistema tecnológico. Esto se debe a que el mensaje de los extremistas de derecha repelerá a la gente de grupos minoritarios (gente de color, gais, inmigrantes, musulmanes, refugiados, etc.)[8] Digamos que yo soy un asiático-americano que realmente odia el sistema tecnológico y quiere eliminarlo. Sin embargo, si la organización revolucionaria antitec tiene muchos miembros supremacistas blancos, desde luego no querría unirme a ella. ¿Por qué demonios iba a unirme a un grupo que quiere exterminar a los asiáticos?

2) Los miembros derechistas podrían distorsionar el propósito de la organización revolucionaria antitec. Algunos miembros de extrema derecha en la organización atraerán a más extremistas de derecha a la organización. Al final, esta organización revolucionaria antitec dejará de ser una organización revolucionaria antitec y se degradará convirtiéndose en uno más de los grupos de extrema derecha que ya existen por todo el mundo.

3) Incluso si los miembros de extrema derecha no distorsionan el propósito de la organización revolucionaria, los valores y las ideas derechistas podrían afectar negativamente a su eficacia. Digamos que soy un miembro supremacista blanco de la organización. Si tenemos que destruir una red eléctrica de la que depende mucha gente blanca, por supuesto que no destruiré esta red eléctrica, porque al hacerlo mataría a muchos de mis compañeros blancos. En cambio, me gustaría destruir una red de energía eléctrica de la que dependen muchos negros, latinos, asiáticos, aunque hacerlo no fuese efectivo para acabar con el sistema tecnológico, porque al ser un supremacista blanco, yo odiaría a estas personas. Digamos que soy un patriota americano miembro de la organización. Apoyaré el plan de destruir una central eléctrica en China, pero cuando se trate de América, querré proteger el sistema tecnológico de América o querré salvar tantas infraestructuras tecnológicas como sea posible.

Por las razones anteriores, creo que no es bueno que muchos extremistas de derecha se sientan atraídos por esta ideología.

¿Qué piensa usted? ¿Crees que tenemos que repeler a los extremistas de derecha de este movimiento o que más bien podemos utilizar su impulso ciego para nuestros propios fines? Si tenemos que repeler a los extremistas de derecha, ¿cómo podemos hacerlo?

UR: No sé a ciencia cierta hasta qué punto es cierto que los “extremistas de derechas” en particular o simplemente los derechistas[9] en general, se sienten atraídos por las ideas de Kaczynski.[10] Si uno se fía de artículos como “Inside the Unabomber’s odd and furious online revival” (Jake Hanrahan, Wired, 1 de agosto de 2018: https://www.wired.co.uk/article/unabomber-netflix-tv-series-ted-kaczynski), podría parecer que se trata realmente de una tendencia preocupante. Pero no me fío mucho de este tipo de artículos. En el pasado ha habido personas más o menos de extrema derecha que se pusieron en contacto conmigo y que afirmaban que había un número creciente de personas de derechas interesadas en las ideas de Kaczynski,[11] pero también soy escéptico sobre que el número real de este tipo de personas sea tan grande y sobre su influencia real.

Ciertamente Breivik plagió ISAIF, cambiando su contenido para que dijera lo que él quería decir. No estaba en contra de la tecnología moderna, sólo en contra del izquierdismo. Y no sólo Amanecer Dorado publicó ISAIF, también hay una edición en español publicada por un grupo neonazi mexicano llamado casualmente “Último Reducto”.[12] En estos casos también pienso que esta gente estaba simplemente intentando beneficiarse de la imagen mediática y la fama de Kaczynski para promocionarse públicamente y lograr que el público les prestase atención, pero obviamente, esta gente no está en contra de la tecnología moderna. Y en cuanto a los derechistas online atraídos por Kaczynski, ya he mencionado el artículo publicado en Wired. Según este artículo, entre las personas interesadas en Kaczynski que son activas en las redes sociales online, hay algunas que realmente parecen estar en contra de la tecnología moderna, aunque parece que, siempre según el artículo, los más inclinados hacia ideologías derechistas están menos interesados en luchar contra el sistema tecnoindustrial que en los aspectos antiizquierdistas de la teoría de Kaczynski. En cuanto a los autores que menciona usted, sólo conozco (y sólo superficialmente) a Pentti Linkola, y hasta donde sé de él, me parece el único “pensador” algo serio y respetable entre ellos.[13] A la luz de lo que he visto en Internet sobre el resto (por ejemplo buscando sus nombres en Wikipedia), sus ideas me parecen bastante ridículas y despreciables. Por ejemplo, la mayoría parece creer en el ocultismo o ser racista. En términos más generales, sospecho que la mayoría de las teorías (ultra)derechistas son idealistas (es decir, antimaterialistas; desprecian la importancia de la influencia de los factores objetivos materiales o físicos en los fenómenos sociales y sobrevaloran el impacto de los factores subjetivos y no materiales), voluntaristas (dan demasiada importancia a la voluntad humana) y colectivistas (consideran que el colectivo, normalmente un colectivo enorme constituido en su mayoría por extraños y representado por el Estado, la civilización “occidental”, el país/nación y/o la raza, es lo más importante y desprecian el valor de los individuos y los grupos pequeños y su autonomía -libertad-). Quizás a veces los ultraderechistas puedan apropiarse de las ideas de estos autores para sus propios objetivos políticos, pero me temo que, en el caso de la mayoría de estos autores (todos, excepto quizás Linkola), los ultraderechistas no necesitan apropiarse mucho de sus ideas, más bien los ultraderechistas comparten simple y realmente las ideas de estos autores, porque estos autores parecen ser de hecho ultraderechistas ellos mismos.

En mi opinión, su interlocutor ultranacionalista coreano estaba equivocado. No consigo entender cuál es la conexión entre la teoría del “proceso de poder” y el ultraderechismo. En mi opinión es bastante obvio que las dos razones por las que algunos derechistas se sienten atraídos por las ideas de Kaczynski son: (1) Su postura antiizquierdista. Kaczynski rechaza el izquierdismo (principalmente por razones prácticas). Los derechistas también son antiizquierdistas (especialmente antisocialistas),[14] y para ellos esta postura antiizquierdista es uno de los aspectos más importantes de sus ideologías, por lo que a algunos de ellos les gusta mucho este aspecto aparentemente similar de la ideología de Kaczynski. Y relacionado con el anterior, (2) su postura a veces políticamente incorrecta (que hoy en día equivale sobre todo a una postura no izquierdista o antiizquierdista). Kaczynski no suele preocuparse mucho por ser y expresarse de forma políticamente correcta o por evitar temas o enfoques políticamente incorrectos. Muchos (aunque cada vez menos) derechistas, extremos o no, tampoco se preocupan por la incorrección política e incluso desprecian fuertemente la corrección política actual, por lo que a algunos de ellos también les gusta mucho este aspecto de Kaczynski.

Obviamente, estos dos aspectos no son más que una pequeña porción de las ideas y el discurso de Kaczynski, y la mayoría de sus otras posturas ideológicas son completamente incompatibles con la mayoría de las posturas ideológicas propias de la (extrema) derecha, tales como el frecuente estatismo, la defensa de la civilización, la aceptación de la tecnología moderna, el racismo, la defensa de jerarquías sociales fuertes, la defensa de algunas nociones de progreso, etc.; pero para muchos de esos derechistas que se sienten atraídos por él debido a su postura antiizquierdista/políticamente incorrecta, esto no es importante. Normalmente, por lo que he visto, sobre todo entre los ultraderechistas, sus inclinaciones políticas e ideológicas no las eligen de una forma muy racional y reflexiva. Más bien parecen tender a actuar principalmente por impulsos emotivos, sin demasiada reflexión fría. Establecen sus afinidades ideológicas basándose principalmente en las emociones. Así, si se encuentran con alguien que dice algo que les conmueve emocionalmente e inflama su entusiasmo, en principio tienden a sentirse atraídos por él, independientemente del resto de sus ideas. Quizá más tarde se den cuenta de la incompatibilidad, pero en principio tienden a pasarla por alto.

Estos dos aspectos combinados con el hecho de que Kaczynski tiene una imagen mediática y una fama que puede ser utilizada por esos derechistas para conseguir publicidad para sus propias organizaciones e ideas, es suficiente, en mi opinión para explicar este fenómeno de la atracción que algunos derechistas sienten hacia Kaczynski.[15]

Es cierto que nosotros (Kaczynski y yo) hemos mostrado con mucha más frecuencia una postura pública contraria al izquierdismo que una contraria al derechismo, pero esto se debe a que, desde el principio y hasta la fecha, el izquierdismo ha sido una amenaza mucho más real para la creación potencial de un movimiento contra la sociedad tecnoindustrial en aras de la Naturaleza salvaje. Los anarco-primitivistas, eco-anarquistas y similares han estado siempre, incluso desde antes de la detención de Kaczynski, revoloteando al alrededor de Kaczynski y en torno a sus ideas, tratando de presentarse como afines a él, de apropiarse y de pervertir sus ideas, etc. de una manera mucho más grave, influyente y frecuente que los derechistas. Pero, como Kaczynski dice, si los derechistas se convirtiesen también en una amenaza para ese potencial movimiento, “habría que encontrar otros medios de mantener ‘puro’ el movimiento”.

Estoy de acuerdo con las razones que da usted para explicar por qué los derechistas son potencialmente peligrosos para un movimiento contra la sociedad tecnoindustrial por amor a la Naturaleza salvaje. Aunque, de hecho, las tres razones podrían resumirse en una: los objetivos e ideas derechistas competirían, interferirían e incluso serían incompatibles (de muchas maneras diferentes) con el surgimiento de un movimiento eficaz contra la sociedad tecnoindustrial y con el objetivo de destruir la sociedad tecnoindustrial. Igual que ocurre también con los objetivos y las ideas de la izquierda.

Usted pregunta: “¿Cree que tenemos que espantar a los extremistas de derechas lejos de este movimiento o que más bien podemos utilizar su impulso ciego para nuestro propósito? Si tenemos que repeler a los extremistas de derecha, ¿cómo podemos hacerlo?”. En cuanto a “utilizar su impulso ciego para nuestro propósito”, no sé si en algún momento en el futuro, si es que para entonces hay un movimiento fuerte y bien organizado, éste podría utilizar a este tipo de personas irracionales, en cierta medida y en algunos casos, para su propio fin. Pero debe quedar claro que, al menos ahora, cuando todavía ni siquiera hay nada que pueda llamarse “movimiento”, y en las primeras etapas del movimiento, cuando éste todavía sería pequeño y débil, lo que se necesita son personas de alta calidad, inteligentes, racionales y completamente comprometidas con el único objetivo de destruir el sistema tecnoindustrial. Los derechistas (y mucho menos los ultraderechistas), al igual que los izquierdistas, no son el tipo de personas que la causa necesita o puede utilizar; al menos de momento.

Por lo tanto, es evidente que ahora deben ser activamente repelidos. Al igual que los izquierdistas también deberían ser repelidos. Lo que no sé, como he dicho, es si actualmente los (ultra-)derechistas constituyen una amenaza para la causa contra el sistema tecnoindustrial en defensa de la Naturaleza salvaje comparable a la que constituyen los izquierdistas, en el sentido de que hasta ahora ha habido muchos menos derechistas que izquierdistas que se hayan sentido atraídos por las ideas de Kaczynski (o por otras similares). ¿Cómo podrían ser ahuyentados? No lo sé exactamente. Probablemente el movimiento (o la gente que hoy en día quiere que surja un movimiento serio y eficiente) debería examinar cuidadosamente cada potencial caso concreto de gente derechista que intente entrar en el movimiento o apropiarse de sus ideas y actuar en consecuencia, pero en general creo que el movimiento (o sus promotores actuales) podrían y deberían hacer lo siguiente:

1)      Ante todo el movimiento (o las personas que actualmente promueven su surgimiento) debería ser honesto consigo mismo, expresando sus ideas y su objetivo de forma clara, abierta y sin autocensurarse tratando de no ofender o de parecer agradable a los demás. Sólo esto mantendría a la mayoría de los derechistas (e izquierdistas) lejos de él.

2)      El movimiento (o sus actuales promotores) debería decir abierta y explícitamente y con asiduidad que no es un movimiento de derechas. (Ni un movimiento de izquierdas).

3)      El movimiento (o sus actuales promotores) debería recordar pública y explícitamente y de forma continua que la derecha está en realidad a favor del desarrollo tecnológico, de al menos algunas nociones de progreso, de la civilización y del humanismo, y que su supuesto conservadurismo y tradicionalismo son en realidad una patraña, que en la práctica son más bien una fachada simbólica y retórica que algo que implique un compromiso real y sólido en contra del progreso.

4)      El movimiento (o sus actuales promotores) debería mostrar abierta y explícitamente el irracionalismo que hay detrás de las ideas (ultra)derechistas. Es decir, debería someterse a la derecha a frecuentes ataques ideológicos públicos explícitos. (Igual que debería hacerse con el izquierdismo).

5)      El movimiento (o sus promotores actuales) debería mostrar pública y explícitamente por qué la derecha constituye una amenaza práctica (es decir, estratégica) para el avance del movimiento (lo que explica usted en los puntos 1, 2 y 3 de su carta). (Y lo mismo para el izquierdismo).

6)      El movimiento (o sus actuales promotores) deberían denunciar, criticar y aislar públicamente (presentando siempre pruebas inequívocas, por supuesto; de lo contrario se corre el peligro de iniciar absurdas y dañinas cazas de brujas internas) a aquellos individuos derechistas que pudieran haber conseguido introducirse en las filas del movimiento (o que pudieran estar intentándolo). Y lo mismo para los casos de individuos u organizaciones de derechas que intenten apropiarse de las ideas y el trabajo del movimiento. (Y lo mismo sirve para los izquierdistas o para cualquier otra persona indeseable).

Como ve usted, es en gran medida una cuestión de mero sentido común. No puedo sugerir mucho más por el momento.



[1] Traducción y adaptación a cargo de Último Reducto del intercambio original en inglés llevado a cabo entre los días 09/11/2021 y 14/11/2021 entre Aram (A) y Último Reducto (UR). © Copyright 2022, Último Reducto, para los fragmentos originalmente escritos por U.R. N. del t.

[2] “Anti-Tech” en el original. Abreviación de “anti-technological”, “antitecnológico” en castellano. Es el término elegido por Kaczynski y muchos de sus simpatizantes para autodenominarse a sí mismos y a su causa durante la última década. N. del t.

[3] Publicado en Technological Slavery, Edición revisada y expandida, Fitch & Madison, 2019, págs 21-106. [Existe edición en castellano de “Industrial Society and Its Future”: La sociedad industrial y su futuro (Isumatag, 2011)]. N. del t.

[5] Why Right-Wing Extremists Love the Unabomber” in Lawfare, 17 de octubre del 2021 (https://www.lawfareblog.com/why-right-wing-extremists-love-unabomber).

[6] Por ejemplo, en “Industrial Society and Its Future”, párrafos 213-230.

[7] Kaczynski escribió: “Si eso resultase insuficiente para repeler a los izquierdistas, o si otros tipos de indeseables (por ejemplo, derechistas) se viesen atraídos por el movimiento, habría que encontrar otros medios para mantener el movimiento ‘puro’”, en Anti-Tech Revolution: Why and How (Segunda edición, Fitch & Madison, 2020), pág. 137.

[8] Y, por cierto, ésta es la razón principal por la que el sistema tecnológico promueve la diversidad, la lucha contra la discriminación, el feminismo, el movimiento LGBT, etc. Al promover los derechos de los grupos minoritarios, el sistema tecnológico puede utilizar plenamente el talento de algunos miembros de esos grupos minoritarios.

[9] En aras de la brevedad, voy a asumir que ambos, usted y yo, estamos de acuerdo sobre lo que significa que alguien es de “(extrema) derecha”, así que no voy a darle explícitamente mi definición de (extrema) derecha aquí. Probablemente nuestras nociones intuitivas de lo que es un extremista de derechas sean muy similares, pero también habrá algunos detalles o casos particulares sobre los que probablemente discreparíamos. Para más información sobre mi definición y postura hacia la derecha en general, véase “Adaptación de fragmentos de un intercambio de correspondencia entre Sean Fleming y Último Reducto (Parte III), (https://ultimoreductosalvaje.blogspot.com/2023/03/intercambio-de-correspondencia-entre_8.html)

[10] En cuanto al término “antitec”, tiene usted razón, no me gusta, e incluso considero un error utilizarlo y promover su uso. Para saber por qué, puede usted ver lo que dije al respecto en “Adaptación de fragmentos de un intercambio de correspondencia entre Sean Fleming y Último Reducto (parte I)”, nota a pie de página 3 (https://ultimoreductosalvaje.blogspot.com/2023/01/algunos-fragmentos-adaptados-de-un.html). Así que no utilizaré este término aquí, pero de todos modos puedo entender a qué se refiere usted con él.

[11] Véase mi intercambio con “P” en “Adaptaciones de fragmentos de varios intercambios de correspondencia: sobre Anti-Tech Revolution, sostenibilidad, movimiento y más” (https://ultimoreductosalvaje.blogspot.com/2018/04/adaptaciones-de-fragmentos-de-varios.html) y “Adaptaciones de fragmentos de varios intercambios de correspondencia II: sobre pragmatismo, tecnología, medioambientalismo y conservacionismo” (https://ultimoreductosalvaje.blogspot.com/2019/03/adaptaciones-de-fragmentos-de-varios.html)

[12] Quiero dejar claro que no tengo nada que ver con esa gente ni con sus ideas nazis. Adopté mi seudónimo mucho antes de saber de ellos.

[13] Estoy en total desacuerdo con el estatismo y el autoritarismo de Linkola y considero que es terriblemente ingenuo y simplista al pensar que un gobierno ecototalitario (mundial) fuerte podría arreglar los problemas ecológicos y sociales y mantenerlos a raya indefinidamente, salvando así la civilización moderna, pero al menos estaba realmente preocupado honesta y profundamente (aunque como he dicho, demasiado ingenua y simplemente) por la ecología y la Naturaleza, y respeto y aprecio el hecho de que, siendo un famoso escritor y naturalista, prefiriese ganarse la vida trabajando como pescador. Evidentemente no era sólo un intelectual teórico; también sabía utilizar sus manos para algo distinto de escribir.

[14] Obviamente las razones de su postura anti-izquierdista en realidad tienen poco que ver con las razones por las que Kaczynski está en contra del izquierdismo, pero esto no es tan importante para ellos como el mero hecho de que Kaczynski muestre una postura anti-izquierdista.

[15] Aunque no se menciona en esta carta, asimismo creo que el hecho de que, más o menos al mismo tiempo o poco antes de que se produjese la supuesta aparición “masiva” de fans de Kaczynski entre algunos ultraderechistas (y también entre otra gente), se hubiese estrenado una serie de Netflix sobre él: Manhunt, tiene también mucho que ver con este fenómeno. Así que posiblemente, en la mayoría de los casos, este boom fue en gran medida otra de las muchas modas efímeras creadas por los medios de comunicación, y muchos de esos supuestos simpatizantes de Kaczynski no fueron sino productos (¿inconscientes?) de una moda mediática. Nota añadida posteriormente por UR para este post.

Intercambio de correspondencia entre Sean Fleming y Último Reducto (Parte II)


Algunos fragmentos adaptados de un intercambio de correspondencia entre Sean Fleming y Último Reducto (Parte II)

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UR: ¿Ha intentado usted alguna vez ponerse directamente en contacto con Kaczynski para su investigación?

SF: No he intentado ponerme en contacto con Kaczynski. Por razones metodológicas, creo que suele ser mejor basarse en pruebas forenses sólidas que en la memoria -incluso en la memoria de Kaczynski, que suele ser fiable. Supongamos que le pregunto a Kaczynski qué leyó, por ejemplo, en 1972. ¿Quién recuerda exactamente lo que leyó hace 50 años? En el mejor de los casos, podría darme una idea aproximada de cuándo leyó determinados libros y artículos; pero podría engañarle la memoria. Utilizando sus diarios y notas de aquella época, he podido determinar exactamente cuándo leyó gran parte del material relevante. Además, cuando uno hace preguntas mucho tiempo después de los hechos, las respuestas que obtiene suelen ser racionalizaciones y justificaciones post hoc. Supongamos que le pregunto a Kaczynski por qué dijo X en “Progress Versus Liberty”. Probablemente me daría una respuesta verosímil, pero esa respuesta puede representar fielmente lo que pensaba en ese momento o no. Yo apenas recuerdo por qué dije Y o Z en un artículo sobre Hobbes hace cuatro años, pero, si alguien me preguntase por qué dije Y o Z, idearía una respuesta -muy posiblemente una racionalización post hoc de lo que dije. Kaczynski ha dejado un enorme rastro documental que abarca más de medio siglo, por lo que no suele ser necesario hacerle preguntas sobre los orígenes de sus ideas; su “yo del pasado”, a través del material de archivo, ha respondido a la mayoría de estas preguntas con mucha más precisión de la que podría haberlo hecho su “yo del presente”. Además, muchos de quienes se han carteado con él ya le han planteado las preguntas que yo pensaba hacerle, y sus respuestas están disponibles en la Colección Labadie.

Dicho esto, reconozco que hay preguntas que el material de archivo no puede responder. Por ejemplo, ¿sigue creyendo Kaczynski en lo que argumentaba en, digamos, “Hit Where It Hurts”?  Sólo él, en la actualidad, conoce la respuesta. Hay que tener cuidado de no suponer que Kaczynski sigue creyendo todo lo que ha dicho en el pasado. Si el peligro de hacer preguntas es “extraer” respuestas, entonces el peligro de basarse en material de archivo es exagerar la consistencia en el pensamiento de una persona. Nótese también que estas consideraciones metodológicas se aplican en particular a un proyecto histórico como el mío, cuyo objetivo es descubrir las fuentes de las ideas de Kaczynski. Puede que no se apliquen a otro tipo de proyectos.

En cualquier caso, a juzgar por las respuestas de Kaczynski a otros académicos (por ejemplo, a Scott Corey), dudo que Kaczynski esté dispuesto a responder a mis preguntas. Es comprensible que desconfíe de los académicos porque, al igual que los periodistas, han escrito muchas cosas sobre sus ideas que son o bien demostrablemente falsas o bien disparatadamente especulativas. Pero tengo curiosidad por saber si ha leído mi artículo y, en caso afirmativo, qué opina de él. Ésa es, ahora mismo, la única pregunta que me gustaría hacerle.

Si tiene alguna idea sobre las consideraciones metodológicas anteriores, me interesaría mucho oírla.

¿Consideraría también la posibilidad de publicar su traducción en una revista de ciencia política/teoría política/filosofía en español?

UR: No me he planteado publicar la traducción en ningún otro sitio. Por algunas razones. En primer lugar, no soy un traductor profesional. Mi estilo al traducir es autodidacta y probablemente no cumpla las normas típicas de la traducción profesional ni los requisitos típicos de estilo para ser publicado en publicaciones académicas serias. En segundo lugar, no he olvidado que el objetivo explícito de su artículo es ayudar al sistema a comprender mejor las corrientes contra la sociedad tecnoindustrial para combatirlas mejor (aunque probablemente haya tenido usted otras razones y objetivos personales no declarados para escribirlo; quizá algunos de ellos muy respetables), y puesto que mi objetivo es destruir el sistema tecnoindustrial, no ayudarlo a protegerse de los ataques, no tengo precisamente ningún deseo de dar publicidad al artículo per se o gratuitamente. Quiero publicar su artículo sólo porque es un material complementario necesario para hacer comprensible nuestro intercambio de correspondencia y permitirme así publicar este intercambio en mi blog. Y tercero, como ha visto usted, el artículo tiene algunos errores o imprecisiones importantes en lo referente a sus descripciones y conclusiones sobre algunos hechos relacionados con Kaczynski (ya le he comentado a usted los principales) y yo no quiero contribuir a seguir difundiéndolos. Al contrario, espero que nuestro intercambio de correspondencia haya servido para que usted los reconozca, revise y corrija en posteriores trabajos. Y, aunque soy consciente de que esto también ayudaría a los defensores del sistema tecnoindustrial a mejorar su conocimiento sobre nosotros, los que nos oponemos a él, considero más importantes, en este caso, las consecuencias positivas que tendría para nuestra causa aclarar los verdaderos hechos acerca de nosotros que las posibles consecuencias negativas que podría tener para ella mejorar el conocimiento sobre nosotros (aunque, reconozco, podría estar equivocado). De hecho, desde el principio de nuestro intercambio, yo sólo he buscado señalar y corregir estos errores (o evitar otros) para el tipo de personas que constituyen el público que suele leer mi blog, porque parece que algunas de ellas están tomando tu texto como referencia sin ser conscientes de estas imprecisiones. El hecho de que a su vez esto pueda estar mejorando el conocimiento de usted acerca de nosotros (y probablemente también el conocimiento de los defensores del sistema para quienes (parcialmente) parece estar escribiendo usted) no es más que el precio que he tenido que pagar para conseguir mi objetivo. Es sólo reciprocidad: Hay que dar algo para recibir algo.

Aunque yo quisiera, no podría comentar ni ayudarle mucho a usted acerca de su enfoque metodológico. Simplemente no sé lo suficiente sobre este tema. De todas formas, creo que podría usted haber evitado algunos de los errores que cometió si antes de escribir o publicar el artículo hubiese usted contactado con Kaczynski y le hubiese preguntado por esos asuntos o le hubiese hablado de su proyecto y le hubiese pedido una revisión de tu texto (en caso de que Kaczynski hubiese querido colaborar, claro; pero yo no estaría a priori tan seguro como parece estarlo usted de que no hubiese colaborado; si aparentemente colaboró de algún modo incluso con alguien como John H. Richardson, el autor del artículo “Children of Ted”, New York Magazine, 18 dic. 2018 (https://nymag.com/intelligencer/2018/12/the-unabomber-ted-kaczynski-new-generation-of-acolytes.html), por ejemplo, no veo por qué no habría de colaborar con alguien aparentemente mucho más serio y honesto como usted).

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lunes, 6 de marzo de 2023

INTERCAMBIOS DE CORRESPONDENCIA XI: sobre la “revolución antitec”, la definición de tecnología, el movimiento en contra de la sociedad tecnoindustrial, la ciencia y más.

 


ADAPTACIONES DE FRAGMENTOS DE VARIOS INTERCAMBIOS DE CORRESPONDENCIA XI: sobre la “revolución antitec”, la definición de tecnología, el movimiento en contra de la sociedad tecnoindustrial, la ciencia y más.

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ADAPTACIONES DE FRAGMENTOS DE VARIOS INTERCAMBIOS DE CORRESPONDENCIA XI: sobre la “revolución antitec”, la definición de tecnología, el movimiento en contra de la sociedad tecnoindustrial, la ciencia y más.


B: Saludos de un antitec.

A continuación enumero alguno de los puntos que me gustaría discutir:

1) La avanzada edad de Kaczynski y cómo puede afectar a su visión práctica del movimiento (instigando, quizás, a los revolucionarios a actuar, lo que podría dar lugar a que se produzcan errores, como la introducción de personajes izquierdistas al movimiento).

Me refiero sencillamente a que, al ver que su vida llega a su fin sin ver fructífero su sueño de eliminar la sociedad industrial, ¿podría Kaczynski instigar a la acción a los revolucionarios? Estas prisas, como se suele decir, no serían buenas consejeras y el movimiento podría verse corrompido por personajes izquierdistas (debido a la necesidad de obtener un grupo mayor de revolucionarios en poco tiempo, lo que dificulta el filtrado de este tipo de gente).

2) ¿Se ha perdido una oportunidad de acción con la pandemia de COVID-19? ¿Podría haberse aprovechado (¿o puede aprovecharse todavía?) para aplicar presión sobre el sistema?

3) ¿Opina usted que toda la tecnología [englobando también técnicas (como conocimientos agrícolas, por ejemplo)] sea algo a erradicar? Personalmente pienso que cuanta más tecnología sea destruida mejor, aunque ciertas técnicas reaparecerían casi instantáneamente después del colapso, por lo que sería una pérdida de tiempo y de esfuerzo por parte de los revolucionarios pretender eliminarlas.

4) ¿Cuál es su opinión sobre el Dr. Skrbina y sus textos?

UR: Antes que nada quiero dejar claras tres cosas:

·    No he tenido contacto con Kaczynski desde el 2017 si no recuerdo mal, año en que decidí cortar mi correspondencia con él, principalmente porque los problemas con el correo debidos a las restricciones carcelarias y el hecho de que él tuviese cada vez menos tiempo para contestar adecuadamente a mis cartas hicieron que yo considerase que no merecía la pena seguir escribiéndole.

·    Todo lo que voy a decir a continuación son mis opiniones, aun cuando se refieran a ideas, motivaciones o hechos de Kaczynski. Yo no soy portavoz de Kaczynski ni le represento. Si usted desea saber exactamente la opinión o los motivos de Kaczynski, debería preguntárselos directamente a él mismo. Yo comparto sus ideas básicas y su meta y he tratado siempre de darlas a conocer en el mundo hispanohablante, pero no hablo en su nombre, sino meramente en el mío propio.

·  Considero inapropiado e incluso perjudicial el uso de los términos “antitec” (o “antitecnológico”) y “revolución/revolucionario” para referirse a la destrucción de la sociedad tecnoindustrial por parte de un movimiento que tome como valor fundamental la autonomía de la Naturaleza salvaje, por lo cual no los utilizaré. Sin embargo, esto no me impide entender aproximadamente a qué se refieren quienes, como usted, los usan en el contexto de las ideas afines a las de Ted Kaczynski.


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domingo, 15 de enero de 2023

Intercambio de correspondencia entre Sean Fleming y Último Reducto (Parte I)

 


Nota: El siguiente intercambio se produjo a raíz de la lectura por parte de UR del artículo de Sean Fleming “Unabomber and the origins of anti-tech radicalism”,[1] por lo que se aconseja leer este artículo antes de leer el intercambio.

Algunos fragmentos adaptados de un intercambio de correspondencia entre Sean Fleming y Último Reducto (Parte I)


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UR: Me he topado por casualidad con su artículo “Unabomber and the origins of anti-tech radicalism”. En general me ha parecido acertado, aunque sobre todo en la última parte, “El nuevo radicalismo antitecnológico”, creo que se equivoca usted en algunas cosas. De hecho, parece que en realidad no sabe usted nada de la estructura real y actual ni de las relaciones internas del supuesto movimiento sobre el que escribe. No sólo sugiere relaciones (entre grupos y personas) que de hecho nunca han existido, sino que tampoco capta la naturaleza real y el estado presente de las que sí existen o han existido.

Sin embargo, mi intención no es mejorar su conocimiento de las relaciones existentes entre los individuos y grupos que supuestamente están adoptando, defendiendo y actuando en base a las llamadas ideas “antitecnológicas”. Sólo me preocupa el retrato mal informado y mal documentado que de ellas ofrece usted en su artículo, porque puede inducir a los lectores a extraer conclusiones erróneas sobre esas ideas y relaciones. Así que aquí sólo voy a hacer algunos comentarios sobre por qué considero que sus interpretaciones son erróneas.


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[1]Original disponible en: https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/13569317.2021.1921940. Existe versión en castellano: “Unabomber y los orígenes del radicalismo antitecnológico” en Último Reducto (https://ultimoreductosalvaje.blogspot.com/2023/01/unabomber-y-los-origenes-del.html).  

Unabomber y los orígenes del radicalismo antitecnológico

 

Nota: Como complemento a este artículo se recomienda leer también: “Algunos fragmentos adaptados de un intercambio de correspondencia entre Sean Fleming y Último Reducto (Parte I)” (https://ultimoreductosalvaje.blogspot.com/2023/01/algunos-fragmentos-adaptados-de-un.html) y “Algunos fragmentos adaptados de un intercambio de correspondencia entre Sean Fleming y Último Reducto (Parte II)” (https://ultimoreductosalvaje.blogspot.com/2023/03/intercambio-de-correspondencia-entre.html).  


Unabomber y los orígenes del radicalismo antitecnológico

Por Sean Fleming

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Introducción

Theodore Kaczynski es el terrorista más académico de los Estados Unidos. Se graduó en Harvard en 1962, se doctoró en la Universidad de Michigan en 1967 y se convirtió en profesor auxiliar de matemáticas en Berkeley. Tras renunciar a su puesto de profesor en 1969, Kaczynski se fue a vivir a la naturaleza y acabó construyendo una cabaña de una sola habitación en una zona rural de Montana. Desde allí lanzó una campaña de atentados que mató a tres personas, hirió a otras 23 y terminó con su detención en 1996. Aunque se ha escrito mucho sobre la vida y los crímenes de Kaczynski, sorprendentemente se ha escrito poco sobre su Manifiesto antitecnológico, “Industrial Society and Its Future”, publicado en The Washington Post en 1995. Los teóricos políticos, los historiadores intelectuales e incluso los estudiosos del terrorismo han prestado escasa atención a sus ideas.

Kaczynski es de interés para los estudiosos de las ideologías sobre todo porque ha influido en muchos otros actores y movimientos radicales. Tras su detención, ganó adeptos en la periferia del movimiento verde, incluidos el anarcoprimitivista John Zerzan y el cofundador de Deep Green Resistance Derrick Jensen. Más recientemente, el desprecio de Kaczynski por el “izquierdismo” ha hecho que gane adeptos en la extrema derecha. El terrorista noruego Anders Breivik lo plagió ampliamente y el partido neofascista griego Amanecer Dorado publicó una traducción de su Manifiesto en 2018. Kaczynski tiene una cualidad semejante a la de Nietzsche: como desafía la categorización fácil, es un imán para los radicales de distintas tendencias.

Pero Kaczynski es más que una fuente de ideas para grupos radicales preexistentes. También ha generado su propia rama del radicalismo y ha servido de inspiración a una serie de grupos antitecnológicos radicales. El más destacado es el grupo terrorista mexicano Individualidades Tendiendo a lo Salvaje (ITS), que tomó el camino de Kaczynski donde él lo dejó y comenzó a enviar bombas a científicos en abril de 2011. Desde entonces, ITS y sus ramificaciones han reivindicado la autoría de atentados en Argentina, Brasil, Chile y Grecia, así como muchos otros en México. La propia campaña de atentados de Kaczynski fue un presagio de lo que se avecinaba e ITS podría ser sólo el principio.

El propósito de este artículo es descubrir los orígenes de las ideas de Kaczynski. Esta tarea no es sencilla en absoluto. Aunque Kaczynski cita muchas fuentes en su Manifiesto, no cita sus fuentes más importantes. La razón es que había enviado cartas (con su propio nombre, sin bombas) a los autores que admiraba y temía que citarlos proporcionase pistas al FBI. Los intentos previos de identificar las influencias que tuvo Kaczynski han sido, por tanto, especulativos.


[Este texto es mucho más largo, para leerlo haz clic aquí]

lunes, 2 de enero de 2023

Reflexiones sobre el trabajo con sentido

 Reflexiones sobre el trabajo con sentido[1],[2]

Por Ted Kaczynski

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Previamente, en alguna otra parte de mis notas, dije que, en mi opinión, la razón por la cual el hombre moderno es tan dado a la frustración y a otros problemas emocionales es que en la sociedad tecnológica vive una vida que es sumamente anormal; en comparación con la vida a la cual ha sido adaptado por la evolución, es decir, la vida de un cazador-recolector. Sigo manteniendo esta opinión; pero queda abierta la cuestión de qué factores de la sociedad moderna constituyen las fuentes más importantes de los problemas psicológicos. Hasta la fecha he llegado a la conclusión de que los dos problemas principales son (A) la ausencia de un propósito real en la vida y (B) la falta de autonomía personal. Creo que para la mayoría de las personas que están insatisfechas con la sociedad moderna, el factor más importante es con mucho la ausencia de propósito; sin embargo, pienso que para ciertos individuos, entre los que me incluyo, la falta de autonomía personal es más importante (aunque ambos problemas no son completamente independientes).

De lo que trataremos aquí es del problema del propósito. A continuación haré una serie de afirmaciones que no están probadas. No tengo una certeza absoluta de que todas estas afirmaciones sean correctas, pero con el fin de evitar ser pesado omitiré por lo general frases como “en mi opinión”, “yo creo que”, y similares, que normalmente usaría para indicar que mis afirmaciones no están probadas. Asimismo, los siguientes comentarios están pensados para ser aplicados sobre todo a los hombres. No estoy seguro de hasta qué punto son aplicables a las mujeres.

La mayoría de las personas, para poder tener una vida plena[3], necesitan (en mayor o menor medida dependiendo de cada individuo) esforzarse por algo que tenga sentido.[4] Nótese la expresión “que tenga sentido” –la persona debe sentir que su actividad no es meramente un juego. Resolver crucigramas, por ejemplo, requiere un esfuerzo pero no puede constituir la base para una vida plena, ya que la actividad carece de un propósito externo a sí misma –se lleva a cabo con el único objeto de tener algo que hacer. Lo mismo vale para los juegos y entretenimientos en general. Lo que se necesita es un trabajo con sentido que requiera una cantidad razonable de esfuerzo y autodisciplina.

Es probable que a la mayoría de la población de la sociedad moderna (o sea, a las personas que son más o menos normales pero que no necesariamente tienen vidas satisfactorias) muchos o la mayoría de sus problemas emocionales le resulten molestos solamente a causa de la falta de auténtico sentido. Un hombre que tiene un propósito y siente que está teniendo éxito a la hora de lograr su propósito, normalmente tendrá la moral alta, y cuando se tiene la moral alta, las dificultades (sean físicas o psicológicas) son fáciles de soportar. Normalmente, cuando el trabajo de un hombre esté yendo razonablemente bien y él crea en el valor de dicho trabajo, sus sentimientos de culpa, sus problemas sexuales o los conflictos con su esposa no le parecerán demasiado importantes. Será capaz de soportar esos sentimientos y otras penalidades con alegría. Sin embargo, un hombre que carezca de propósito tendrá una moral baja y sentirá un vacío en su vida. Es muy probable que se obsesione con sus problemas, y puede que aquellos problemas que a un hombre con una moral alta le parecerían triviales a él le hagan sentirse seriamente incómodo.

En la vida cazadora-recolectora, el propósito más importante que sirve de motivación para el trabajo es procurarse lo necesario para vivir y algunas comodidades mínimas. Sobre todo el alimento. Aquellos que no conocen ese modo de vida tienden a asumir que es miserable y basan su opinión en motivos de los siguientes tipos: (a) el trabajo de los cazadores-recolectores es monótono; (b) su trabajo no requiere inteligencia; (c) el objeto de dicho trabajo es puramente materialista, por tanto carece de “valores elevados” y es insatisfactorio; (d) el producto de dicho trabajo (la cantidad de alimento obtenida, etc.) es muy escaso, de modo que el cazador debe encontrar desalentador su trabajo; (e) los cazadores viven al día y no tienen propósitos a largo plazo.

En base a mi prolongada experiencia personal en llevar una vida en el nivel de la subsistencia, afirmo que los argumentos anteriores se basan en una total falta de comprensión de la psicología de la vida cazadora. Mi principal propósito aquí no es defender la caza-recolección como forma de vida;  No obstante, comentaré uno a uno los puntos mencionados (del (a) al (e)), ya que su discusión implicará ciertas comparaciones instructivas entre el trabajo primitivo y el trabajo en la sociedad moderna.

(a)  “El trabajo de los cazadores-recolectores es monótono”. La caza en sí misma no suele ser monótona (aunque puede llegar a serlo en determinadas circunstancias) y suele implicar desplazarse por el territorio, en lugar de trabajar siempre en un mismo lugar. Por otro lado, el trabajo de algunos cazadores es de hecho monótono (por ejemplo, recoger bayas, cavar para extraer raíces o ablandar las pieles de los animales). La monotonía no es lo ideal, pero (para cualquiera que esté acostumbrado a ella) la monotonía no elimina el valor del trabajo ni impide que éste resulte satisfactorio.

Al principio, cuando acababa de venir a vivir al bosque, encontraba pesada la monótona tarea de arrastrar troncos hasta la cabaña y cortarlos para leña. Sin embargo, me acabé acostumbrando a este trabajo y ahora siento que realmente contribuye a la plenitud que obtengo con este modo de vida. Esto no significa que sienta placer alguno al realizar esa tarea. Lo que significa es que, aunque el trabajo sea monótono, no me aburre, porque tiene un sentido. Y cortar una carga de leña me aporta una sensación de logro –no de orgullo por mi capacidad (cualquiera que no sea un inválido puede cortar leña), sino simplemente un sentimiento de que he hecho algo “valioso”. Cuando digo “valioso” no me refiero a ninguna noción filosófica abstracta acerca del valor del trabajo ni a cualquier otro sinsentido por el estilo. El logro es valioso única y exclusivamente porque es mi único medio de satisfacer mi necesidad física de combustible para el invierno. Si yo tuviese un montón de dinero y no necesitase ahorrarlo, no cortaría mi propia leña. No tendría ningún sentido hacerlo. No se obtiene ninguna satisfacción de cortar leña sin necesidad. Por tanto, si yo fuese rico, me estaría perdiendo la satisfacción que proporciona este tipo de trabajo con sentido.

Permítaseme comparar esto con mis sentimientos respecto a las matemáticas. Yo resolvía problemas matemáticos que carecían de aplicaciones prácticas; y aunque hubiesen tenido aplicaciones prácticas, eso no cambiaría nada en realidad. Incluso si alguna empresa de ingeniería hubiese usado mis teoremas para algún propósito, dichos teoremas seguirían sin tener ninguna utilidad personal para mí, ni para mi familia o amigos. 

La investigación matemática era variada e interesante. Era apasionante. Parte de ella requería que yo utilizase al máximo mi capacidad intelectual, y cuando resolvía un problema difícil, era recompensado con una intensísima gratificación de mi ego. Sin embargo, a medida que iba haciéndome más mayor, me iba sintiendo cada vez más agobiado por una sensación de falta de sentido[5] en el trabajo. Cada vez que resolvía un teorema, me recostaba en mi asiento y pensaba en ello, y me decía: “¿Y bien? ¿Qué me aporta esto? Ahora me pondré a trabajar en otro problema. ¿Pero para qué?” Por tanto, al final me acabé aburriendo de las matemáticas.

Las matemáticas, la música (escucharla, tocarla, componerla), la lectura (literatura ligera, seria, de ficción, de no ficción), coleccionar monedas, ver la televisión… todo esto acaba aburriendo.

Otro ejemplo: yo cazo liebres de raquetas[6] en las mismas zonas una u otra vez. Es un trabajo muy duro, ya que por lo general las liebres deben cazarse en pendientes pronunciadas. La emoción asociada a las primeras cacerías hace ya mucho que desapareció. Sin embargo, aún disfruto cazando liebres (que es más de lo que normalmente puedo decir de cortar leña) y, al igual que me sucede con cortar leña, la caza de liebres sigue aportándome una satisfacción continua e importante. Si no fuese por el hecho de que pasar sin su carne constituiría una penuria física real, hace mucho que me habría aburrido de cazar liebres.   

(b) “El trabajo de los cazadores-recolectores no requiere inteligencia”. Algunos aspectos de la vida cazadora requieren poca inteligencia. Otros aspectos requieren el uso de nuestra inteligencia al completo (la evolución no hizo que el gran cerebro del hombre se desarrollase para nada), pero es una inteligencia de un tipo diferente de aquel que es más importante en la sociedad moderna. El tipo de inteligencia más apreciado y más útil en una sociedad organizada es la capacidad de razonamiento abstracto verbal o razonamiento basado en la manipulación de símbolos. (Esta área de la inteligencia es mi fuerte). En la vida cazadora, es la inteligencia intuitiva la que es más importante, ya que el conocimiento y las destrezas requeridos son mayoritariamente de un tipo tal que sólo en parte puede usarse o transmitirse verbalmente.

Parece razonable conjeturar que el cazador-recolector promedio posee una cantidad de destrezas y conocimientos comparable a la que posee un ingeniero moderno, aunque sean destrezas y conocimientos de un tipo muy diferente. Sea como sea, parece probable que el cazador promedio posea habilidades y conocimientos mucho más organizados y útiles que los del hombre moderno corriente, dado que la mayoría de las personas hoy en día (incluidos los técnicos de bajo nivel) realizan trabajos que requieren sólo una cantidad limitada de habilidad o conocimiento y pocos son los que se interesan por profundizar en el aprendizaje de cualquier cosa que vaya más allá de lo que requieran sus trabajos.

(c)  “El objeto del trabajo de los cazadores es puramente materialista, carece de valores elevados y, por tanto, ha de ser insatisfactorio”. Esto es esnobismo intelectual. Hay que distinguir entre el materialismo de los cazadores-recolectores y el (llamado) “materialismo” de la sociedad moderna.

El materialismo de los cazadores está dirigido a la satisfacción de sus necesidades físicas vitales y a obtener algunas comodidades mínimas que en realidad contribuyen a su bienestar físico y a su felicidad. El “materialismo” de la sociedad moderna está dirigido a la acumulación de un exceso de lujos que contribuyen muy poco o nada al bienestar físico de las personas. Hay diversos motivos para esta acumulación de lujos: el deseo de estatus social; la necesidad de distracciones y diversiones constantes que existe en la sociedad moderna (nótese cuántos de nuestros lujos son en realidad juguetes –es decir, están diseñados para el entretenimiento-); la satisfacción artificial de necesidades psicológicas que se hallan inhibidas de otros modos (por ejemplo, conducir una motocicleta potente aporta una falsa sensación de poder); y además está el hecho de que hacer compras es en sí mismo una forma de entretenimiento. Obsérvese que, en cada uno de estos casos, los bienes materiales son comprados como medios para lograr unos fines psicológicos, no físicos. En algunos casos, los bienes materiales se codician con el fin de aliviar las pocas incomodidades físicas que aún quedan en la sociedad moderna, pero la inmensa mayoría de los productos modernos son deseados mayormente debido a los efectos psicológicos que se obtienen por medio de ellos. En este sentido, el “materialismo” moderno es algo bastante diferente del materialismo de los primitivos.

Sugiero que el desprecio de los intelectuales hacia el “mero materialismo” es  debido al hecho de que la mayoría de ellos siempre han tenido la oportunidad de adquirir cosas materiales en abundancia y con un esfuerzo mínimo. Tomemos el alimento como ejemplo. El intelectual tiene prácticamente asegurado su suministro de comida por parte de la sociedad organizada; su paladar es saciado con manjares de todo tipo, los cuales hoy en día son algo normal para todo el mundo. En consecuencia, sólo obtiene un placer limitado y superficial de la comida, así que ve la comida como un placer vulgar y superficial que no aporta ninguna satisfacción profunda.

Sin embargo, cuando no se puede dar por sentada una buena nutrición y cuando una buena comida es el resultado de un esfuerzo real, entonces el alimento resulta realmente satisfactorio; también para el alma. El disfrute que obtienen del alimento los cazadores no es sólo físico, sino psicológico, e implica no sólo la comida en sí, sino el proceso mediante el cual ésta es adquirida –el esfuerzo y la autodisciplina que conlleva cazar la carne y recolectar las bayas, así como ciertas satisfacciones (que podríamos llamar estéticas) que están relacionadas con tener contacto con la naturaleza y que probablemente sean instintivas en los seres humanos. Si los intelectuales llevasen esta forma de vida (el tiempo suficiente como para acabar adaptándose a ella), quizá no despreciarían su materialismo.  

Es cierto que, aunque las actividades de la caza y la recolección sean en sí mismas materialistas, los cazadores-recolectores normalmente tienen otras actividades de índole artística y espiritual. No obstante, parece que las preocupaciones artísticas y espirituales de los cazadores tienden a girar en torno a sus preocupaciones materialistas. Por ejemplo, los animales y plantas representados en sus dibujos tienden a ser aquellos que usan como alimento. Se puede afirmar que, más que reducir el valor de su vida espiritual, esta orientación materialista en realidad lo aumenta. Los aspectos físicos, sociales, espirituales y de otro tipo propios de la vida del hombre primitivo tienden todos ellos a juntarse en una totalidad unificada. Los diversos aspectos de la vida del hombre moderno tienden a estar desconectados entre sí y separados en compartimentos: no experimenta su alimento como el resultado directo de su trabajo; el arte a que se ve expuesto de forma habitual no representa su trabajo diario; a menudo las personas con quienes mantiene relaciones sociales no son aquellas con quienes trabaja; etcétera.  

Antes de venir a vivir al bosque, nunca hacía dibujos, salvo para realizar caricaturas humorísticas. Sin embargo, después de llevar en los bosques el tiempo suficiente como para que este entorno entrase en mis venas, por así decirlo, comencé a sentir interés en dibujar o tallar representaciones de aquellos animales con los que tenía más contacto. Mi principal fuente de carne, y el animal cuya caza se me daba mejor, era la liebre de raquetas; y precisamente era el animal que más me interesaba dibujar. La liebre de raquetas tenía un significado psicológico especial para mí y, en mi deseo de representarla, sentía que de algún modo entendía los motivos de los antiguos cazadores que dejaron sus bellos dibujos de animales en las paredes de las cuevas.

(d)  “El producto del trabajo de los cazadores es tan escaso que deben encontrar su trabajo desalentador”. El producto del trabajo de los cazadores puede parecernos escaso, pero ellos normalmente obtienen lo que necesitan para vivir (de otro modo el hombre no habría sobrevivido). Eso es todo lo que ellos esperan y a lo que están acostumbrados; de ahí que a ellos ese producto no les parezca tan escaso.  

Visto de otro modo, el producto del trabajo de los cazadores es mucho mayor que el de los trabajadores modernos. Debido a que el trabajo de los cazadores supone la diferencia entre la supervivencia y la muerte por inanición, el producto  de su trabajo es nada menos que la propia vida. El producto del trabajo de los trabajadores modernos es sólo un montón de juguetes, tales como televisores, aparatos de aire acondicionado y cosas similares, que son lo que compran con su salario.

(e)  “Los cazadores viven al día y carecen de propósitos a largo plazo”. Probablemente esto sea cierto en gran medida.

Cuando era adolescente a menudo soñaba despierto con vivir como un cazador-recolector. En mi imaginación, la cantidad de trabajo necesaria para conseguir mi alimento en ese modo de vida no me parecía suficiente para llenar mi vida, y me imaginaba planteándome propósitos artificiales a largo plazo –por ejemplo, construyendo sistemas de puentes primitivos sobre arroyos. No es que yo pensase que necesitaría los puentes, sino que pensaba que necesitaría un propósito a largo plazo. 

Ahora, habiendo tenido la experiencia de tener que cazar para obtener carne, recoger hierbas y bayas, cortar leña, etc. por pura necesidad práctica, aquellos propósitos artificiales me parecen tonterías. Descubrí que cuando sales a cazar sabiendo que, dependiendo de si tienes éxito o no en la caza, puede que tengas carne para comer o puede que no, tu necesidad de trabajo importante y con sentido se ve plenamente satisfecha –no sientes ninguna necesidad de buscar una meta que se sitúe cinco o diez años en el futuro. Cuando tienes que esforzarte para procurarte las necesidades vitales, ninguna otra cosa parece tener tanto sentido e importancia.

La necesidad que existe en muchas personas civilizadas de un propósito a largo plazo y gran escala probablemente sea el resultado de la necesidad de agrandar nuestras metas en un intento de hacernos sentir que tenemos un propósito significativo. (Pero trabajamos durante años para lograr algo y, cuando lo conseguimos, la recompensa de algún modo parece ridículamente pequeña en comparación con el largo periodo de tiempo que nos llevó alcanzarla).

(Hasta aquí llega nuestra comparación del trabajo con sentido en sociedades cazadoras-recolectoras con el trabajo en la civilización).

Sugiero que nuestra predisposición biológica –el propósito que más o menos llevamos programado dentro de nosotros-  es perseguir objetivos físicos, materiales y prácticos. Sin embargo, el trabajo práctico es casi imposible hoy en día, ya que El Sistema se encarga de todos los problemas prácticos. El Sistema es tan vasto, que la contribución de cualquier individuo al trabajo práctico llevado a cabo por el sistema es insignificante. Por lo tanto, ningún individuo puede realizar un trabajo práctico significativo. (Este argumento está excesivamente simplificado, pero contiene una buena parte de verdad, e indica uno de los principales temas de este ensayo).

Esto (la predisposición a perseguir objetivos materiales y prácticos) puede ser en parte el motivo del llamado materialismo de la sociedad moderna. La mayoría de las personas persiguen la riqueza material porque para ellas la riqueza material representa una meta física y práctica. Estas personas no piensan acerca del hecho de que hoy en día la riqueza sólo aporta gratificaciones psicológicas, tales como entretenimiento y estatus social –que no son precisamente lo que llamamos objetivos prácticos. (Aun así, hay razones para sospechar que la mayoría sufren de una vaga sensación de falta de propósito que nunca se paran a analizar).

Hay algunas otras personas para quienes la falta de sentido asociada a la riqueza hoy en día es bastante obvia; estas personas aceptan ciertas metas artificiales que la sociedad establece –metas como el Arte, la Ciencia, el Humanitarismo, etc. Sin embargo, de nuevo, cabe sospechar que para la mayoría de estas personas tampoco sus metas artificiales resultan plenamente satisfactorias y que se sienten vagamente desasosegadas. Como en el fondo están aburridas, se obsesionan con sus problemas psicológicos y a menudo llevan vidas frustradas e infelices.

Ahora ya podemos desarrollar en detalle la tesis esbozada en los tres párrafos anteriores. Empezaremos discutiendo cierto rasgo psicológico.

Algunas personas muestran una mayor cantidad que otras de cierto rasgo psicológico que denominaré organización estricta. Si una persona tiene una mente estrictamente organizada, cada unidad de información que posee está estrictamente integrada dentro de sus pensamientos, sentimientos y comportamiento. Si una persona tiene una mente vagamente organizada, muchas de las unidades de información que posee no están bien integradas dentro de sus pensamientos, sentimientos y comportamiento. En una mente estrictamente organizada, las creencias o valores verbalmente formulados afectan fácilmente a los sentimientos y al comportamiento. Un hombre con una mente vagamente organizada puede profesar verbalmente ciertas creencias o valores, pero puede no establecer conexión alguna entre estas formulaciones verbales y sus sentimientos o comportamiento.

Lo ilustraremos con ejemplos:

1.     X cree en la ley y el orden. Si su mente está estrictamente organizada, tiene cidado de obedecer la ley él mismo. Si su mente está vagamente organizada, puede cometer un pequeño robo y no preocuparse jamás de la contradicción existente entre su creencia y su acción.

2.     X copia en un examen y obtiene una A.[7] Si X tiene una mente estrictamente organizada, no sentirá ningún orgullo por su nota, ya que sabe que no representa el nivel real de sus logros. Si X tiene una mente vagamente organizada, podrá sentirse orgulloso de su A aunque sepa que no representa el nivel real de sus logros.   

3.  X visita a una prostituta; ella hace una buena representación y se esfuerza en fingir de forma convincente que disfruta del acto, pero X sabe muy bien que ella sólo lo hace por el dinero. Si  X tiene una mente estrictamente organizada, su placer con la prostituta muy probablemente se vea mitigado por el hecho de que él sabe que que ella sólo está fingiendo. Si X tiene una mente vagamente organizada, el hecho de saber que la prostituta sólo está fingiendo puede que no afecte a sus sentimientos a la hora de tener relaciones con ella.  

4.  Supongamos que  cierto académico experto en filosofía acepta el principio conocido como el “criterio de verificabilidad” –o supongamos que, si bien no lo acepta completamente, al menos está de acuerdo en que para poder comprender totalmente una proposición debemos examinar en qué medida dicha proposición es “verificable”.

Al mismo tiempo, este académico puede que profese cierta ideología o principios políticos sin siquiera haber examinado dichos principios a la luz del criterio de verificabilidad.

Si su mente fuese estrictamente organizada, no habría omitido dicho examen.

5.    Un ejemplo que he visto por mí mismo: cierto matemático sentía intensamente que la música “seria” era muy superior a las formas “populares” de música. Intentaba justificarlo afirmando que el placer obtenido de la música popular por el “hombre corriente” es un orden de magnitud menor que el que obtienen los intelectuales a partir de la música “seria”. Sin embargo, carecía de evidencia alguna para apoyar esta afirmación. Simplemente estaba especulando. En el plano científico él nunca habría aceptado una afirmación tan poco fundamentada. Sin embargo, no parecía cuestionarse una afirmación semejante en su ideología personal.

Si hubiese tenido una mente estrictamente organizada, habría sido consciente de lo chapucero que era su razonamiento en este caso.

Confiamos en que estos ejemplos dejen bien claro a qué nos referimos con la distinción entre mentes “estrictamente” y “vagamente” organizadas.  

Planteamos dos argumentos:

i.       Si bien las personas más inteligentes suelen tener por término medio mentes más estrictamente organizadas, la experiencia común parece indicanos que existen unas pocas excepciones individuales. La inteligencia, por lo que parece, no está en absoluto rígidamente relacionada con lo estricta o vaga que sea la organización.

ii.     La organización estricta parece estar estrechamente relacionada con el carácter reflexivo, la introspección y la tendencia a reexaminar los procesos de pensamiento propios; pero no estoy seguro de que la organización estricta acompañe siempre a estas otras características. En cualquier caso, la organización estricta no es lo mismo que estas otras características. Por ejemplo, la respuesta estrictamente organizada  en el Ejemplo 3 no es lo mismo que ser reflexivo o introspectivo, o que examinar los procesos de pensamiento propios.

Estudiemos ahora el modo en que el carécter estricto del pensamiento está relacionado con el problema del propósito.

A.  (alpha) Considemos primero el caso de una persona que tenga una inteligencia por debajo de lo normal y una mente muy vagamente organizada. Supongamos que a este tipo se le asigna todos los días la tarea de apilar bloques de madera siguiendo una determinada configuración. Al final del día, su cuidador viene y echa abajo todas las estructuras de bloques apilados, de modo que al día siguiente nuestro imbécil tiene que volver a apilarlos todos de nuevo. Supongamos que este tipo no sea tan estúpido como para no darse cuenta de que con su trabajo no consigue nada. Aun así, es posible que pueda obtener alguna satisfacción de su trabajo: simplemente él pasa cada día felizmente absorto en su tarea y no se preocupa de pensar si ésta tiene algún propósito.

B.  (beta) A continuación tomemos el caso de un tipo con quien me topé una vez, el cual estuvo discutiendo conmigo sus ambiciones y me dijo que su expectativa era simplemente seguir aumentando sus ingresos indefinidamente. Cuando le pregunté por el motivo para hacer eso, él me respondió así: “¡He estudiado economía! Sé que los anhelos económicos del hombre nunca se ven satisfechos. No importa cuánto tenga, siempre querré más”. No hizo ninguna afirmación acerca de que el aumento infinito de la riqueza le aportaría felicidad o cualquier otro beneficio. Parecía en cierto modo darse cuenta de que el aumento indefinido de la riqueza era simplemente un tipo de juego al que juega la gente, sin tener ningún propósito externo definido. Sin embargo, ésto no le impedía dedicarse plenamente al juego y sentir así que tenía un propósito.

Γ.  (gamma) Para presentar otro ejemplo podemos tomar a cualquiera de los múltiples investigadores jóvenes en el campo de las matemáticas puras que yo conocí en los años 60. Estos tipos podían escribir un artículo tras otro, cada uno de los cuales era sólo de interés para un minúsculo grupo de especialistas de un área restringida de las matemáticas y ninguno de esos artículos tenía aplicación práctica alguna. En su mayor parte nunca pensaban acerca del propósito de todo ello. Si se les presionaba, podían decir que las matemáticas tienen valor “estético”. Por supuesto, el supuesto valor estético de la mayoría de los artículos que publicaban era accesible sólo para el reducido grupo de especialistas que tenían los conocimientos necesarios para poder leer dichos artículos. La cuestión obvia es, ¿por qué debía la sociedad pagar salarios elevados a estos tipos con objeto de que pudiesen gratificar mutuamente sus supuestas sensibilidades estéticas de un modo que no beneficiaba de ninguna manera al resto del público? Sea como sea, al igual que el subnormal que construye estructuras de bloques, estos tipos se dedicaban completamente a su trabajo y escribían artículos sin preocuparse de qué estaban logrando con ello, si es que lograban algo. Es de suponer que, si sus mentes hubiesen estado estrictamente organizadas, no habrían sido capaces de sentir una sensación de propósito en su trabajo sin antes plantearse alguna meta definida que perseguir.

Δ.  (delta) Ahora tomemos un ejemplo más complejo: un científico investigador cuyo trabajo tiene claras aplicaciones prácticas. Supongamos que describe su propósito así: beneficiar a la humanidad mediante la contribución al progreso tecnológico. (Para poder profundizar en el argumento, asumiremos en este caso que el progreso tecnológico beneficia a la humanidad).

Los seres humanos tienen un instinto que nos lleva a querer hacer el bien a nuestra propia familia y a nuestro círculo inmediato de amigos. Sin embargo, no creemos estar equivocándonos si decimos que los seres humanos no tenemos ningún instinto innato de querer hacer el bien a la humanidad en general, la cual consiste en enormes masas de extraños desconocidos a los que ni siquiera llegamos a ver jamás.  (Esta afirmación la confirma el hecho de que, hasta hace muy poco en la escala temporal histórica, casi toda la gente tenía la siguiente actitud: “Mi familia es lo primero, luego mi clan, luego mi nación, ¡y al diablo con el resto de la raza humana!”. No estoy criticando esta actitud; es natural e instintiva en los seres humanos).

Así pues, ¿cuál es el motivo del científico para querer beneficiar a la humanidad? Necesita un trabajo que realizar, y necesita sentir que ese trabajo tiene sentido. Decide beneficiar a la humanidad sólo para poder satisfacer su necesidad de trabajo con sentido. Sin embargo, esto significa que beneficiar a la humanidad no es su verdadero propósito –su verdadero propósito es simplemente satisfacer su necesidad de tener un trabajo que hacer. En otras palabras, está trabajando por el mero hecho de trabajar –su trabajo carece de un propósito externo a sí mismo. “Beneficiar a la humanidad” es sólo un propósito artificial que se ha puesto a sí mismo para poder sentir que su trabajo tiene sentido.

Ahora bien, puede que nuestro científico sea un hombre reflexivo y que sea consciente de todo lo que acabo de decir. Aun así, quizá sea capaz de dedicarse plena y alegremente a su trabajo y mantener la cuestión del propósito alejada de su mente. (De nuevo tenemos aquí al subnormal apilando bloques). Por otro lado, si nuestro científico tiene una mente muy estrictamente organizada, puede que el problema del propósito esté siempre demasiado presente en su consciencia como para permitirle sentirse contento con su trabajo.

La discusión anterior es una hipersimplificación y está incompleta. Pasemos ahora a analizar el problema del propósito con más detalle.

Dividamos al hombre moderno en dos tipos a grandes rasgos:

·       Tipo I. Aquellos que tienen trabajos rutinarios, que trabajan sólo porque se ven obligados a ello, que no se esfuerzan por mejorar en su trabajo y que no tienen ambiciones relacionadas con el empleo.

·       Tipo II. Trabajadores de carrera.[8] Aquellos que tienen ambiciones laborales, ponen un empeño real en su trabajo y tratan de sobresalir en él. En el tipo II podemos incluir también a aquellas personas que tratan de satisfacer su necesidad de realizar un trabajo con sentido a través de actividades sin ánimo de lucro, como las aficiones, el servicio a la comunidad, o lo que sea.  

(Por supuesto algunas personas pueden ser híbridos entre el Tipo I y el Tipo II, pero esto no invalida nuestro argumento).

·      Primero consideremos el Tipo I.  Para estas personas el trabajo que realizan tiene sentido solamente en lo que respecta a que tienen que trabajar para evitar la humillación de depender de las ayudas sociales. Sienten que están trabajando para evitar un castigo, no que están esforzándose para ganar una recompensa. A juzgar por mi propia observación personal, a menudo la moral de los trabajadores del tipo I está extremadamente baja. Éste no siempre es el caso –en algunas empresas creo que la moral está bastante bien. Sin embargo, no me parece que el trabajo de tipo I  ofrezca a nadie, salvo a las personalidades más tranquilas y menos ambiciosas, una sensación adecuada de tener un propósito en la vida.

Se han tratado de aplicar diversos trucos manipuladores a los trabajadores del tipo I para hacerles tener una actitud más positiva hacia su trabajo. Por ejemplo, una empresa, cuyos empleados anteriormente ensamblaban cada uno una sección de una guía telefónica, hace ahora que cada empleado ensamble una guía telefónica completa, y esto se supone que les aporta una sensación de logro en su trabajo. Parece un chiste de mal gusto. Y si los trucos baratos como éste tuviesen éxito en realidad, todo sería aún peor. Sería mejor para las personas ser infelices en su trabajo que permitir que la empresa les manipulase de ese modo.  

En cualquier caso, si algún empleado empezase a sentirse orgulloso de su trabajo, a tratar de destacar en él o a tener ambiciones relativas a su empleo, pasaría a formar parte del Tipo II, del que hablaremos a continuación.

·     Tipo II: Trabajadores de carrera. Comnzaremos por comentar los trabajadores de carrera cuyo trabajo generalmente denominamos “práctico”. Por mor de la brevedad llamaremos a este tipo de trabajador un TCP (Trabajador de Carrera Práctico). Con objeto de poder definirlo mejor, tomaremos, por ejemplo, a un ingeniero aeronáutico. ¿Cuál se supone que es su trabajo? Obviamente es construir aviones más eficaces.

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[1] Traducción de un fragmento del boceto inacabado y no publicado “Reflections on purposeful work”, escrito probablemente entre 1978 y 1979. Copia manuscrita original en: https://drive.google.com/file/d/1kasfo_yycshHbSmIhhGJ5svOKD6I7xdk/view?usp=share_link (la caligrafía no coincide con la típica “letra de molde” de otros manuscritos de Kaczynski, probablemente debido a que son notas para uso privado y por tanto fueron garrapateadas sin preocuparse de que fuesen legibles para otras personas). Copyright © 1979 Theodore John Kaczynski. N. del t.

[2] El lector debería tener bien presente que el siguiente texto es sólo un boceto inacabado. Nunca fue preparado para su publicación y por tanto la forma en que están desarrolladas y expresadas ciertas ideas en él no necesariamente es la que habrían tomado en caso de haber sido finalizado y preparado para su publicación. Nota del editor.

[3] “Fulfilling life” en el original. N. del t.

[4] “Most people […] need to make a purposeful effort at something in order to have a fulfilling life” en el original. En este texto se ha traducido “purposeful” (literalmente “con un propósito”) como “con sentido”, traducción que se ajusta más en español a la idea que Kaczynski pretende resaltar. N. del t.

[5] “Purposelessness” en el original. Literalmente “falta de propósito”. Véase nota de pie de página anterior. N. del t.

[6] Lepus americanus. N. del t.

[7] Máxima nota en el sistema de calificación alfabético estadounidense. N. del t.

[8] “Career workers” en el original. N. del t.